|Septiembre-Octubre 2026 | número 71 | 12 € | PARA LOS PROFESIONALES DE LA SALUD Y EL BIENESTAR ANIMAL SOSTENIBILIDAD Y RSC COMO VENTAJA COMPETITIVA LOCAL EN TU CLÍNICA VETERINARIA - EXTREMADURA Y CASTILLA Y LEÓN, LAS DOS CARAS DE UN SECTOR SÓLIDO CON GRANDES RETOS - DE LA LIMPIEZA BUCAL AL DIAGNÓSTICO AVANZADO: LA TECNOLOGÍA IMPULSA LA ‘REVOLUCIÓN’ DE LA ODONTOLOGÍA VETERINARIA - LA RABIA, ENFERMEDAD PREVENIBLE: SITUACIÓN EN ESPAÑA, VACUNA Y ONE HEALTH - EL SEGURO DE MASCOTAS GANA PRESENCIA EN ESPAÑA, AUNQUE SIGUE A LA COLA DE EUROPA
3 MUCHO MÁS QUE CURAR Hay algo a lo que todo veterinario se enfrenta: detrás de cada diagnóstico hay un animal que necesita cuidados y una familia que espera respuestas. En cada artículo que escribimos comprobamos que la capacidad de los profesionales para ofrecerlas es cada vez mayor. Enfermedades que antes tenían un pronóstico fatal hoy pueden tratarse. Los animales viven más tiempo. Y la medicina veterinaria es cada vez más especializada, precisa y exigente. Este número de IM Veterinaria lo vuelve a demostrar. Durante décadas, los gatos fueron tratados casi como perros pequeños. Hoy somos muy conscientes de que necesitan una atención específica. La peritonitis infecciosa felina, antes prácticamente mortal, puede curarse gracias a los antivirales. Los gatos llegan con frecuencia a los 17 o 20 años. Pero, como sucede con las personas, no se trata únicamente de prolongar la vida, sino de hacerlo con calidad. La patología obstétrica y de la reproducción invita a revisar decisiones que parecían incuestionables, como la castración sistemática. Es necesario individualizar y valorar los riesgos. La biotecnología reproductiva, la neonatología y los nuevos tratamientos hormonales amplían las opciones clínicas. Hay servicios especializados que han pasado de atender unas pocas decenas de casos a superar el millar. En medicina interna, los biomarcadores, las terapias dirigidas y el diagnóstico molecular están cambiando la práctica clínica. Los pacientes presentan enfermedades cada vez más complejas. Pero hacer más pruebas no significa necesariamente hacer mejor medicina. El criterio clínico sigue siendo insustituible. Los datos de las páginas siguientes invitan a reflexionar. La enfermedad periodontal afecta aproximadamente al 80 % de los perros antes de los tres años. La rabia sigue causando unas 59.000 muertes humanas anuales, pese a ser prevenible. Dos ejemplos de que anticiparse a la enfermedad es tan importante como tratarla. Y el 66 % de los españoles ya ve a su mascota como un miembro más de la familia. En 2025, el 26,5 % de las familias con perro gastó más de 500 euros en su salud. Los seguros veterinarios ganan terreno. Porque una medicina más especializada ofrece nuevas oportunidades, pero tiene un coste que no todas las familias pueden asumir. Son realidades diferentes, pero comparten una misma exigencia. Anticiparse, prevenir y cuidar mejor. De eso trata la veterinaria que queremos contar. Y, por supuesto, de quienes la hacen posible cada día. Xavi Salada Director José Gutiérrez Palomino, presidente de Lexvet; Jaume Fatjó, director de la Cátedra Fundación Affinity Animales y Salud; Laia Soldevila, Senior Consultant en Laise Animal Health Consulting; José Marín Sánchez Murillo, presidente del COV Badajoz; Juan Antonio Vicente Báez, presidente del COV Cáceres; Antonio Rubio Blasco, presidente del COV Salamanca; Carmen Jara Redondo Pérez, veterinaria en Artemis Centro Veterinario; Eduardo Luna Delgado, veterinario de una ADS en Cáceres; Laura García Sánchez, de la Junta de Castilla y León; Luz Elide Bolio Rodríguez, veterinaria en Alebrije Centro Veterinario; Salvador Cervantes, director médico de Clínica Felina Barcelona; Albert Lloret, especialista del Servicio de Medicina General del H.C.V. de la UAB; Marisa Palmero, directora médica y cofundadora del H.V. Gattos; Ma Dolores Pérez Alenza, directora del H.C.V. de la Universidad Complutense de Madrid; Edu Hernando y Anabel Priego, responsables de la Unidad de Medicina Interna del H.V. Molins; Xavier Roura, jefe del Servicio de Medicina Interna de Pequeños Animales del H.C.V. de la UAB; Ignacio Velázquez Urgel, director del centro Odontovets en Cataluña; Javier Cucurella, fundador y responsable de la Clínica Cucurella Odontología Veterinaria; Carlos Varela Pereira, veterinario responsable de Vet Dental; Javier Collados, responsable de Odontología y Cirugía Oral del H.V. de Referencia Veterios; María Montserrat Rivera del Álamo, jefa del Servicio de Reproducción en la Fundació H.C.V. de la UAB; Xiomara Lucas, jefa del Servicio de Reproducción y Obstetricia en pequeños animales del H.C.V. de la UMU; Ana Ramírez, directora técnica de Kivet; Maria de los Ángeles Calvo, presidenta de la Academia de Ciencias Veterinarias de Catalunya; Santiago Vega García, miembro del Comité Científico Asesor del OEPI; Ferran Llisterri Eyre, fundador de Milo; Doris Timmann, del soporte técnico veterinario de Vetviva; y Federica Burgio, Scientific Lead en Animales de Compañía de MSD Animal Health España. Nº71 SEPTIEMBRE-OCTUBRE 2026 HAN COLABORADO EN ESTE NÚMERO PARA LOS PROFESIONALES DE LA SALUD Y EL BIENESTAR ANIMAL IM Veterinaria nº 71 · 2026 www.imveterinaria.es Director: Xavi Salada xavi@publimasdigital.com Redactora Jefe: Antònia Pozo antonia@publimasdigital.com Redacción: Antònia Pozo, Laura Peidró, Sara Gómez, Pol Torres, María Robert, Marta Burgués, Luis Marchal y Susana Perales Redacción online: María Luz Domínguez marialuzdominguez@publimasdigital.com Diseño y maquetación: Ana Lorenzo y Oriol Roig Publicidad Barcelona: Roger Paytuví roger@publimasdigital.com Móvil: 608 748 061 Publicidad Madrid: Luis Pereira López luis@publimasdigital.com Móvil: 609 303 392 José Luis Martín joseluis@publimasdigital.com Móvil: 617 106 733 Dep. Legal: B 10289-2016 ISSN 2938-9135 Imprime: Rotimpres Periodicidad bimestral Número 71 Año 2026 PUBLIMAS DIGITAL, S.L.U. C/ Pallars, 84-88 3º5ª 08018 Barcelona Tel. 93 368 38 00 www.publimasdigital.com Editor: Xavi Salada xavi@publimasdigital.com Gerente: Josep Martí josepm@publimasdigital.com Coordinadora de medios: Antònia Pozo antonia@publimasdigital.com Diseño y Producción: Ana Lorenzo ana@publimasdigital.com Imágenes de recurso: 123RF, ChatGPT, Nano Banana Suscripciones: Pilar Barbero pili@publimasdigital.com Director Comercial Madrid: Luis Pereira López luis@publimasdigital.com C/ Rafael Fernández Hijicos, 12, 6º A 28038 Madrid Tel. 91 380 00 67 móvil 609 303 392 VISITA NUESTRA WEB
4 SUMARIO CONVERSANDO CON… 6 | Lexvet reivindica la pericia veterinaria como garantía de calidad y seguridad jurídica para la profesión 10 | Jaume Fatjó: “Los animales de compañía son una fuente muy importante de apoyo para las personas en situación de vulnerabilidad psicosocial” EL EXPERTO 12 | Sostenibilidad y RSC como ventaja competitiva local en tu clínica veterinaria COMUNIDAD 18 | Extremadura y Castilla y León, las dos caras de un sector sólido, pero con grandes retos 24 | José Marín Sánchez Murillo: “Existe mucho trabajo veterinario en salud pública, seguridad alimentaria, sanidad animal o vigilancia epidemiológica que permanece invisible” 28 | Juan Antonio Vicente Báez: “El Colegio ha sido el gran vertebrador de la veterinaria en Cáceres” 32 | Antonio Rubio Blasco: “El veterinario rural actúa como primer filtro sanitario al cuidar de la salud y bienestar animal, evitando enfermedades que pasan al ser humano” 36 | A pie de calle MEDICINA FELINA 40 | Salvador Cervantes: “En avances, el cambio más espectacular es el tratamiento de la peritonitis infecciosa felina” 44 | Albert Lloret: “En algunos casos, cuando el tutor se da cuenta de que el gato está enfermo, ya está en una fase muy avanzada” 48 | Marisa Palmero: “El gato necesita una atención diferenciada, cuidadosa y sensible” MEDICINA INTERNA 52 | Mª Dolores Pérez Alenza: “Entre las nuevas tendencias terapéuticas en medicina interna veterinaria destaca la medicina de precisión” 56 | Edu Hernando y Anabel Priego: “Han cambiado las herramientas, el grado de especialización de la profesión y el contexto en el que trabajamos” 60 | Xavier Roura: “En España, la especialidad de medicina interna en perros y gatos ha ganado credibilidad, prestigio e importancia en la práctica veterinaria en los últimos años” 12 62 82
5 ODONTOLOGÍA 62 | De la limpieza bucal al diagnóstico avanzado: la tecnología impulsa la ‘revolución’de la odontología veterinaria 66 | Ignacio Velázquez Urgel: “La patología más frecuente en odontología de perros y gatos es la enfermedad periodontal” 68 | Javier Cucurella: “Aumenta la oferta de formación avanzada en odontología y de servicios especializados en hospitales veterinarios” 70 | Carlos Varela Pereira: “La odontología, sobre todo en los últimos cinco años, ha dado realmente un paso de gigante” 72 | Javier Collados: “Hoy contamos con un número creciente de veterinarios con formación avanzada que han incorporado la odontología a su actividad clínica” PATOLOGÍA OBSTÉTRICA Y DE LA REPRODUCCIÓN 76 | María Montserrat Rivera del Álamo: “La investigación en reproducción se centra en la biotecnología reproductiva” 78 | Xiomara Lucas: “La reproducción veterinaria integra conocimientos de áreas muy distintas” RABIA 82 | La rabia, enfermedad prevenible: situación en España, vacuna y One Health 86 | Ana Ramírez: “La vacunación antirrábica constituye la medida más eficaz para prevenir la enfermedad tanto en animales como en personas” 88 | María de los Ángeles Calvo: “Se investiga el desarrollo de vacunas vectorizadas recombinantes y plataformas de ARNm” 92 | Santiago Vega García: “La rabia es uno de los ejemplos más claros de One Health; hablamos de una de las zoonosis más antiguas y, a la vez, más vigentes” GESTIÓN Y SEGUROS 96 | El seguro de mascotas gana presencia en España, aunque sigue a la cola de Europa EMPRESA 100 | Ferran Llisterri Eyre: “En cinco años, el seguro para un perro o un gato será igual de común que tener una mutua privada de salud humana” 103 | Zoetis lleva a la clínica la detección de parásitos en sangre con IA 104 96 104 | Más allá del vómito: el papel del maropitant en el bienestar animal y la medicina perioperatoria 106 | Musky abre gratis su app a todos los tutores de perros y gatos 108 | Pharmadiet Academy: formación, inteligencia artificial y recursos clínicos, en un solo lugar 110 | Federica Burgio: “La llegada del ARN autoamplificable con NOBIVAC NXT® marca un nuevo hito en la vacunología felina” 112 | ESCAPARATE
6 CONVERSANDO CON… Lexvet reivindica la pericia veterinaria como garantía de calidad y seguridad jurídica para la profesión EL ROL DEL VETERINARIO TRASCIENDE HOY LA PRÁCTICA CLÍNICA Y SE PROYECTA SOBRE ÁMBITOS ESTRATÉGICOS PARA LA SOCIEDAD, DESDE LA PROTECCIÓN DE LA SALUD PÚBLICA HASTA EL BIENESTAR ANIMAL O LA SEGURIDAD ALIMENTARIA. SIN EMBARGO, TAMBIÉN IMPLICA NUEVOS RETOS PROFESIONALES QUE HACEN IMPRESCINDIBLE REFORZAR LA CALIDAD TÉCNICA, LA DEONTOLOGÍA Y LA SEGURIDAD JURÍDICA COMO PILARES DEL EJERCICIO VETERINARIO. La creciente complejidad normativa, el aumento de las reclamaciones y la evolución de las competencias vinculadas al bienestar animal y la salud pública han transformado el ejercicio de la veterinaria en España. En este contexto, la Asociación Lexvet trabaja para reforzar la formación especializada, promover la seguridad jurídica y consolidar el reconocimiento del papel que desempeñan los veterinarios en ámbitos estratégicos para la sociedad. Así lo explica José Gutiérrez Palomino, veterinario y presidente de Lexvet, quien tras una larga trayectoria en el ejercicio clínico y en la administración pública, dedica actualmente toda su actividad a la asociación, asesorando a profesionales y supervisando proyectos relacionados con la pericia veterinaria, la bioseguridad y el bienestar animal. Según el veterinario, Lexvet nació con una finalidad muy concreta: complementar la excelencia técnica de la profesión con el respaldo jurídico necesario para ejercer con garantías. En este sentido, señala que “Lexvet nació de la convicción de que la calidad técnica en veterinaria debe ir acompañada de garantías jurídicas que protejan al profesional”. La asociación, de ámbito nacional, trabaja además para consensuar buenas prácticas profesionales y mejorar el conocimiento que la sociedad tiene sobre la aportación de los veterinarios.
7 Una respuesta a las nuevas necesidades de la profesión La creación de Lexvet respondió a una realidad que comenzaba a preocupar al colectivo. El presidente de la asociación recuerda que la profesión se encontraba cada vez más expuesta a reclamaciones, cuestionamientos e incluso agresiones, mientras surgían nuevas actividades relacionadas con el bienestar animal sin contar suficientemente con los veterinarios. Ante este escenario, la organización apostó por reforzar la presencia de estos profesionales en ámbitos donde sus competencias resultan esenciales, impulsar formación específica y reivindicar el valor del conocimiento veterinario. Actualmente, la asociación centra buena parte de su actividad en la formación especializada, el asesoramiento y el acompañamiento profesional. “A lo largo de estos años, hemos ayudado a veterinarios que se enfrentaban a denuncias o reclamaciones, aportando apoyo técnico y facilitando el contacto con abogados especializados cuando ha sido necesario”, afirma. No obstante, para Gutiérrez Palomino la verdadera protección comienza mucho antes de que aparezca un conflicto, por lo que subraya que “seguimos convencidos de que la mejor defensa no empieza cuando surge el problema, sino mucho antes”. De esta forma, Lexvet pone el foco en la formación en pericia veterinaria, deontología y seguridad jurídica. La pericia veterinaria como elemento diferenciador Uno de los pilares del proyecto es la formación en pericia veterinaria, un concepto que va mucho más allá del conocimiento clínico. “Los veterinarios cuentan con una sólida formación técnica, pero la experiencia nos demuestra que muchos conflictos profesionales no tienen su origen en una falta de conocimientos clínicos, sino en la dificultad para justificar una actuación, documentarla adecuadamente o desenvolverse en un entorno normativo cada vez más complejo”, asegura el presidente de Lexvet. En este contexto, define la pericia veterinaria como “la capacidad de fundamentar cada decisión profesional”, es decir, la posibilidad de explicar por qué se adopta una determinada actuación teniendo en cuenta los conocimientos disponibles, la experiencia, los medios existentes y el marco legal aplicable. Por ello, considera que la pericia, junto con la deontología y la seguridad jurídica, es una formación imprescindible para cualquier veterinario que aspire a desarrollar su actividad con las máximas garantías. Colaboración con instituciones y administraciones Aunque Lexvet nació con vocación independiente, la colaboración institucional forma parte de su filosofía de trabajo. “La independencia ha formado parte del proyecto desde su creación, pero eso nunca ha sido incompatible con la colaboración”, sostiene el experto. Así, la asociación mantiene relaciones de cooperación con colegios veterinarios, asociaciones profesionales y distintas administraciones públicas, especialmente en el ámbito local. Entre sus líneas de colaboración, destacan el apoyo técnico en bioseguridad, bienestar animal, gestión de colectividades de animales de compañía y elaboración de informes periciales. “Creemos que la colaboración entre administraciones y profesionales especializados es una herramienta fundamental para dar respuesta a necesidades que cada vez son más complejas y que requieren un conocimiento técnico específico”, indica. “LEXVET NACIÓ DE LA CONVICCIÓN DE QUE LA CALIDAD TÉCNICA EN VETERINARIA DEBE IR ACOMPAÑADA DE GARANTÍAS JURÍDICAS QUE PROTEJAN AL PROFESIONAL” Una profesión en constante evolución El presidente de Lexvet considera que la veterinaria atraviesa una etapa de cambios. La ampliación del marco normativo, el creciente protagonismo del bienestar animal y las nuevas exigencias sociales han incrementado tanto las oportunidades como las responsabilidades de la profesión. Aun así, advierte de que todavía existen ámbitos donde los veterinarios no ocupan el espacio que les corresponde por formación y competencia, especialmente en determinadas administraciones públicas que amplían funciones sin incorporar suficientes profesionales veterinarios o sin facilitar la participación del ejercicio privado. A ello se suma una presión creciente derivada de reclamaciones y exigencias legales que obliga a los profesionales a desenvolverse en escenarios cada vez más complejos.
8 Seguridad jurídica y buena praxis Uno de los mensajes centrales que transmite el veterinario es la necesidad de integrar la seguridad jurídica como parte inseparable de la calidad asistencial. En este sentido, recuerda que cualquier veterinario puede ver cuestionada su actuación profesional a lo largo de su carrera y que la diferencia suele residir en la capacidad para justificar técnicamente las decisiones adoptadas. “La diferencia suele estar en la capacidad de explicar por qué se tomó una determinada decisión y demostrar que se actuó conforme a la buena praxis”, señala. La buena praxis y la deontología constituyen los cimientos sobre los que debe construirse cualquier actuación veterinaria. El profesional no puede garantizar resultados, pero sí asegurar que ha aplicado los procedimientos y conocimientos adecuados. Asimismo, destaca la importancia de la comunicación con los clientes, ya que una explicación clara y fundamentada de las decisiones profesionales contribuye a reducir conflictos y facilita la resolución de posibles reclamaciones. El veterinario, pieza clave del modelo One Health “Nuestra profesión participa en ámbitos tan diversos como la salud animal, la seguridad alimentaria, la bioseguridad, el bienestar animal o la salud pública, lo que nos sitúa en una posición estratégica dentro del modelo ‘One Health’”, recuerda Gutiérrez Palomino. Esta diversidad de funciones exige una elevada capacidad de adaptación, ya que el veterinario puede ejercer tanto como asesor de particulares y empresas como desempeñando funciones de control e inspección dentro de la administración pública. Por lo tanto, considera que “son ámbitos muy distintos, pero todos comparten una misma responsabilidad: la de proteger la salud de los animales, las personas y el entorno en el que conviven”. Afrontando los retos del futuro Respecto a la evolución de la profesión, el presidente de Lexvet se muestra optimista, aunque consciente de los retos que aún quedan por afrontar. Al imaginar cómo será la veterinaria española dentro de diez años, espera que sea “más reconocida, y más exigida también”. Considera que la mayor regulación, el incremento de la sensibilidad social hacia el bienestar animal y una integración más efectiva del modelo One Health deberían situar al veterinario en un papel cada vez más relevante. Sin embargo, insiste en que ese reconocimiento dependerá también de la capacidad del propio colectivo para defender sus competencias con argumentos técnicos sólidos y participar en los espacios donde se toman decisiones. En cuanto a los proyectos de futuro, Lexvet continuará apostando por la formación especializada, ampliando la capacitación pericial en seguridad alimentaria y desarrollando iniciativas relacionadas con la gestión de núcleos zoológicos, el bienestar animal y la colaboración técnica con las administraciones públicas. Como conclusión, Gutiérrez reivindica el enorme valor social de la profesión veterinaria, una aportación que considera todavía insuficientemente conocida por la ciudadanía. “La veterinaria es una profesión con una enorme utilidad social, aunque muchas veces esa contribución no sea suficientemente visible”, remarca. Ese objetivo de reforzar el reconocimiento profesional resume, en definitiva, la misión de Lexvet: promover una veterinaria basada en la calidad técnica, la deontología y la seguridad jurídica, poniendo el conocimiento experto al servicio de la administración, la justicia y la sociedad. “LA PERICIA VETERINARIA ES LA CAPACIDAD DE FUNDAMENTAR CADA DECISIÓN PROFESIONAL”
10 CONVERSANDO CON… “Los animales de compañía son una fuente muy importante de apoyo para las personas en situación de vulnerabilidad psicosocial” UNA INVESTIGACIÓN REALIZADA EN ESPAÑA PONE DE MANIFIESTO QUE, PARA QUIENES AFRONTAN EL SINHOGARISMO, LA VIOLENCIA DE GÉNERO O LA EXCLUSIÓN SOCIAL, ADEMÁS DE CARECER DE UNA RED DE APOYO SÓLIDA, LOS PERROS Y GATOS PROPORCIONAN COMPAÑÍA Y ESTABILIDAD EMOCIONAL FRENTE A SITUACIONES DE GRAN DIFICULTAD. Los animales de compañía son mucho más que una fuente de afecto para las personas en situación de vulnerabilidad social. Para quienes carecen de una red de apoyo sólida, conviven con la exclusión o afrontan situaciones como el sinhogarismo, la violencia de género o la precariedad económica, perros y gatos pueden convertirse en la principal figura de apoyo emocional. Así lo demuestra un estudio de la Cátedra Fundación Affinity Animales y Salud de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y la Fundación para el Asesoramiento y Acción en Defensa de los Animales (FAADA), publicado en Frontiers in Psychology. La investigación, basada en las experiencias de un centenar de personas de entre 19 y 80 años, concluye que los animales de compañía ocupan un lugar central en la red de apoyo de este colectivo. Nueve de cada diez participantes afirmaron que su perro o gato es su única fuente de apoyo, además de representar, en muchos casos, la única oportunidad de recibir contacto físico y cuidados. El 91 % aseguró que, cuando se siente triste o enfadado, prefiere estar con su animal, mientras que un 90 % señaló que este le proporciona un motivo para levantarse cada mañana. Asimismo, el 71 % considera que su
11 animal sería quien permanecería a su lado incluso si el resto de las personas le abandonara. El Dr. Jaume Fatjó, investigador del Departamento de Psiquiatría y Medicina Legal de la UAB y director de la Cátedra Fundación Affinity Animales y Salud, resume el principal hallazgo del trabajo al señalar que “los animales de compañía, y particularmente el perro, son una fuente muy importante de apoyo social para las personas en general, pero especialmente para quienes se encuentran en una situación de vulnerabilidad psicosocial”. El apoyo emocional, un factor clave para la salud El estudio parte del concepto de apoyo social, ampliamente utilizado en disciplinas como la medicina, la psicología o la salud pública para describir el conjunto de ayudas que una persona recibe de su entorno. Según explica el doctor, disponer de una buena red de apoyo es uno de los principales factores protectores de la salud física y mental. Aunque el apoyo social incluye dimensiones materiales o instrumentales, el experto destaca que los animales desempeñan un papel especialmente relevante en el plano emocional. En este sentido, afirma que “el tipo de apoyo social en el que los animales de compañía son más efectivos es el apoyo emocional”, al ofrecer compañía, consuelo y una presencia constante cuando las personas atraviesan momentos difíciles. A diferencia de otros tipos de ayuda que solo pueden proporcionar las personas o las instituciones, la simple presencia del animal ya ejerce un efecto positivo. El Dr. Fatjó explica que “la compañía y el hecho de estar cerca ayudan a afrontar mejor las situaciones que generan emociones negativas, favorecen una mejor regulación emocional y permiten desconectar, aunque sea durante un tiempo, de las preocupaciones”. Además del acompañamiento, la convivencia cotidiana es beneficiosa. Las actividades compartidas, como pasear, jugar o cuidar al animal, favorecen que la persona centre su atención en el presente y reduzca temporalmente la carga emocional asociada a sus problemas. A ello se suma un efecto indirecto sobre la salud, ya que “la responsabilidad de atender al animal fomenta hábitos saludables, como mantener una rutina diaria o salir a caminar”. Un vínculo que complementa las relaciones humanas El investigador insiste en que “los animales no sustituyen las relaciones humanas, pero proporcionan formas de ayuda como la compañía o el consuelo emocional que pueden resultar decisivas cuando otras fuentes de apoyo no están disponibles”. De hecho, destaca que “para muchas de las personas participantes, el animal aparece en primera posición como figura de apoyo”, una realidad que pone de manifiesto la importancia del vínculo humano-animal en contextos de especial vulnerabilidad. El estudio también identifica entre las cualidades más valoradas de los animales su disponibilidad constante y la ausencia de juicios. Frente al estigma social que con frecuencia acompaña a quienes viven situaciones de exclusión, perros y gatos ofrecen una relación basada en la aceptación incondicional, un aspecto especialmente significativo para este colectivo. Proteger el vínculo para mejorar la intervención social Los resultados de la investigación refuerzan la necesidad de incorporar el vínculo con los animales de compañía en las políticas y programas de atención social. Para el profesional, el reconocimiento de esta realidad debe traducirse en medidas concretas que eviten separar a las personas de sus animales cuando acceden a recursos asistenciales. NUEVE DE CADA DIEZ PARTICIPANTES AFIRMARON QUE SU PERRO O GATO ES SU ÚNICA FUENTE DE APOYO En este sentido, sostiene que “el momento en el que se reconoce que el vínculo es importante, el siguiente paso es protegerlo para que las personas puedan recibir ayuda y apoyo sin tener que renunciar a sus animales”. Una iniciativa que ejemplifica este enfoque es el proyecto ‘Mejores Amigos’, impulsado por la Fundación FAADA. El programa ofrece apoyo económico, recursos materiales y acompañamiento a personas en situación de vulnerabilidad para que puedan seguir cuidando de sus animales mientras afrontan circunstancias especialmente complejas. El Dr. Fatjó considera que reconocer socialmente la relevancia de este vínculo beneficia tanto a las personas como a los propios animales. En sus palabras, “hay que poner en valor el vínculo; si este tiene un mayor reconocimiento social, ganamos todos”. Nuevas líneas de investigación Tras este primer estudio, los investigadores prevén ampliar la muestra para profundizar en el conocimiento de la relación entre vulnerabilidad social y convivencia con animales de compañía. Según avanza el veterinario, el siguiente paso consistirá en “ampliar el número de personas participantes y plantear nuevas hipótesis de investigación” que permitan comprender con mayor precisión el impacto del vínculo humano-animal en distintos contextos sociales. Los resultados obtenidos apuntan a una conclusión: preservar la relación entre las personas vulnerables y sus animales de compañía significa proteger una parte esencial de su bienestar. Cuando la red social ya es frágil, perder ese vínculo puede suponer la desaparición de uno de sus principales apoyos emocionales.
12 EL EXPERTO Sostenibilidad y RSC como ventaja competitiva local en tu clínica veterinaria UNA MARCA VETERINARIA NO SE CONSTRUYE SOLO CON BUENOS SERVICIOS, INSTALACIONES O PROFESIONALES. TAMBIÉN SE CONSTRUYE A TRAVÉS DE LOS VALORES QUE REPRESENTA Y, SOBRE TODO, DE CÓMO LOS DEMUESTRA. EN ESTE CONTEXTO, LA SOSTENIBILIDAD Y LA RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA (RSC) PUEDEN CONVERTIRSE EN UNA FORMA DE REFORZAR LA IDENTIDAD DE LA CLÍNICA Y ESTRECHAR SU VÍNCULO CON TUTORES Y COMUNIDAD. Por: LAIA SOLDEVILA, SENIOR CONSULTANT, LAISE ANIMAL HEALTH CONSULTING www.laiseconsulting.com ESTRATEGIA, MARKETING Y COMUNICACIÓN
13 Durante muchos años, cuando hablábamos de construir una marca sólida en una clínica veterinaria, probablemente pensábamos en elementos relativamente tangibles: tener un buen nombre, una imagen cuidada, unas instalaciones agradables, profesionales reconocidos, una buena página web y, por supuesto, ofrecer servicios veterinarios de calidad. Todo ello continúa siendo importante. Pero hoy ya no es suficiente. Las marcas han dejado de construirse únicamente a partir de lo que hacen o de lo que venden. Cada vez tienen más importancia las razones por las que hacen las cosas, los valores que defienden y, especialmente, la capacidad de demostrar esos valores a través de acciones reales. Y por supuesto, una clínica veterinaria también es una marca. Una marca muy particular, porque probablemente pocas empresas mantienen una relación tan emocional con sus clientes. Los tutores confían a la clínica la salud de un miembro de su familia, comparten preocupaciones, toman decisiones difíciles y viven momentos que pueden ir desde la llegada de un cachorro hasta el final de vida de un animal con el que han convivido durante años. Por eso, la elección de una clínica veterinaria tampoco tiene por qué ser exclusivamente racional. Evidentemente importan la calidad de los servicios veterinarios, el equipo, la proximidad, o el precio. Pero progresivamente puede aparecer otro elemento en la ecuación: ¿me identifico con esta clínica y con su manera de entender el mundo? Y aquí la sostenibilidad y la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) pueden adquirir una dimensión mucho más interesante de lo que quizás imaginamos. Porque no estamos hablando únicamente de reciclar, reducir el consumo de plástico o utilizar bombillas de bajo consumo. Estamos hablando de algo más profundo: qué tipo de clínica queremos ser, qué valores queremos representar y qué impacto queremos tener en la comunidad de la que formamos parte. ¡La marca ya no es solo lo que decimos que somos! Todos queremos construir una buena imagen de marca. Queremos que nuestra clínica sea percibida como profesional, cercana, innovadora, experta, humana o comprometida. Pero hay una diferencia importante entre definir unos valores y conseguir que las personas los perciban. Podemos escribir en nuestra web que somos una clínica comprometida con el bienestar animal, con el medioambiente o con nuestra comunidad. Podemos incluir esos conceptos en la misión, en una presentación corporativa o incluso colocarlos en una pared de la clínica. Pero la pregunta importante es otra: ¿qué hacemos cada día para demostrarlo? La imagen de marca no se construye únicamente a partir de lo que una organización comunica sobre sí misma. Se construye, sobre todo, a partir de la suma de experiencias, comportamientos y decisiones que las personas relacionan con ella. Si afirmamos que somos sostenibles, pero utilizamos innecesariamente enormes cantidades de material desechable, quizás exista una incoherencia. Si decimos que estamos comprometidos con nuestra comunidad, pero nunca participamos en ninguna iniciativa local, probablemente ese valor será difícil de percibir. Y si aseguramos que las personas son importantes para nosotros, pero nuestro propio equipo trabaja en un entorno en el que no se siente escuchado o valorado, el mensaje acabará perdiendo credibilidad. Los valores adquieren fuerza cuando dejan de ser palabras y se convierten en acciones. En un artículo anterior hablábamos de la importancia de la estrategia dentro del plan de marketing y señalábamos que la estrategia debía actuar como ‘el faro que guía todas las decisiones y acciones que se vayan a tomar’. Esta misma reflexión puede aplicarse a los valores de una organización. Si LA SOSTENIBILIDAD Y LA RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA (RSC) PUEDEN ADQUIRIR UNA DIMENSIÓN MUCHO MÁS INTERESANTE DE LO QUE QUIZÁS IMAGINAMOS realmente forman parte de nuestra identidad, deberían ayudarnos también a tomar decisiones. No se trata, por tanto, de incorporar la sostenibilidad porque esté de moda. Se trata de preguntarnos si tiene sentido dentro de nuestra identidad como clínica. Y probablemente la respuesta sea sí. ¿Tiene sentido hablar de sostenibilidad en una clínica veterinaria? Muchísimo. Una clínica veterinaria trabaja cada día alrededor de conceptos como salud, prevención, bienestar, cuidado y responsabilidad. Resultaría difícil encontrar un entorno donde hablar de sostenibilidad y compromiso social pudiera resultar más coherente. Cuidamos animales, pero los animales viven en familias, las familias viven en comunidades y todas ellas forman parte de un entorno. Por eso, ampliar progresivamente el concepto de cuidado puede ser una evolución natural de la propia identidad de la clínica. Cuidamos la salud del animal. Cuidamos la relación con el tutor. Podemos cuidar también a nuestro equipo. A nuestra comunidad. Y al entorno en el que todos convivimos. Esta mirada permite que la sostenibilidad deje de ser una iniciativa aislada del departamento de marketing —o una acción puntual que realizamos una vez al año— y empiece a formar parte de una manera determinada de entender
14 la clínica. Además, no todas las acciones tienen que estar relacionadas estrictamente con el medioambiente. Cuando hablamos de RSC hablamos también de compromiso social, bienestar de los trabajadores, integración, educación, apoyo a colectivos vulnerables, colaboración con asociaciones, bienestar animal, consumo responsable o contribución a la comunidad local. Y es precisamente aquí donde una clínica veterinaria tiene una enorme oportunidad. Porque es una empresa local. Está en un barrio, en un pueblo o en una ciudad. Conoce a sus clientes, conoce a otras organizaciones de su entorno y puede generar un impacto visible y cercano. Una gran multinacional puede desarrollar una iniciativa de responsabilidad social que llegue a miles de personas. Pero una clínica puede hacer algo diferente: crear un impacto que sus propios clientes puedan ver, entender e incluso compartir. Del ‘consumidor’ al ‘tutor consciente’ Las nuevas generaciones están cambiando también la relación que mantienen con las marcas. Cada vez resulta más habitual encontrar consumidores que no quieren saber únicamente qué producto compran, sino también quién está detrás, cómo se ha producido, qué valores representa la empresa o qué impacto genera su actividad. Naturalmente, no todas las personas compran o deciden de la misma manera, y sería un error pensar que la sostenibilidad sustituye a factores como calidad, precio o conveniencia. Pero los valores pueden convertirse en un elemento adicional de identificación y diferenciación, especialmente cuando las alternativas son relativamente similares. Y este cambio puede trasladarse también al sector veterinario. Podemos empezar a hablar del ‘tutor consciente’: una persona que quiere proporcionar la mejor atención posible a su animal, pero que al mismo tiempo presta atención al impacto de sus propias decisiones y a los valores de las organizaciones con las que se relaciona. Es un tutor que puede valorar que su clínica reduzca residuos, pero quizás valore todavía más que colabore con una protectora de su municipio. Puede apreciar que utilice productos reciclados, pero también que organice una campaña para ayudar a animales de personas mayores que viven solas. Puede identificarse con una clínica que apuesta por el bienestar de su equipo, desarrolla actividades educativas en colegios o participa en proyectos relacionados con la convivencia responsable con animales. En definitiva, no busca necesariamente una clínica ‘perfectamente sostenible’. Busca coherencia. Quiere poder reconocer en las acciones de la clínica determinados valores con los que también se identifica. Y cuando esto ocurre, sucede algo especialmente interesante desde el punto de vista de marca: la relación puede dejar de ser puramente transaccional. Ya no soy únicamente cliente de esta clínica. Me gusta lo que representa esta clínica. La diferencia parece pequeña, pero desde el punto de vista de construcción de marca es enorme. Los valores como elemento de diferenciación Imaginemos tres clínicas veterinarias relativamente próximas entre sí. Las tres ofrecen servicios similares. Sus instalaciones son buenas, sus equipos están bien formados y sus precios no presentan grandes diferencias. Elaboración: NotebookLM SOSTENIBILIDAD Y RSC: EL NUEVO CORAZÓN DE LA CLÍNICA VETERINARIA
15 ¿Cómo elige el tutor? En mercados donde la calidad funcional empieza a parecerse, los elementos emocionales y simbólicos adquieren mayor relevancia. Una clínica puede diferenciarse por especialización, experiencia, tecnología, conveniencia o servicio. Pero también puede hacerlo por su manera de entender su papel dentro de la sociedad. Quizás una de ellas haya construido durante años una relación muy estrecha con las asociaciones protectoras de su entorno. Otra puede haber desarrollado un proyecto educativo sobre tenencia responsable en colegios. Otra puede haberse comprometido seriamente con la reducción de residuos y comunicar de manera transparente los resultados conseguidos. No se trata de hacer todas las cosas. De hecho, probablemente uno de los errores más frecuentes cuando hablamos de RSC es querer abordar demasiadas causas. La diferenciación aparece cuando existe foco, coherencia y continuidad. ¿Qué causa tiene realmente sentido para nuestra clínica? ¿Qué conecta con nuestros valores? ¿Qué preocupa a nuestros clientes? ¿Dónde podemos generar un impacto real? Y, sobre todo, ¿qué estamos dispuestos a mantener en el tiempo? Porque una acción puntual puede generar comunicación, pero difícilmente construirá posicionamiento. De hacer acciones a construir una causa Supongamos que una clínica decide colaborar una Navidad con una protectora y recoge alimentos durante tres semanas. Es una buena acción. Pero imaginemos ahora que esa misma clínica decide que uno de sus compromisos será mejorar el bienestar de los animales de familias vulnerables de su comunidad. A partir de ahí desarrolla durante todo el año diferentes iniciativas: acuerdos con asociaciones locales, determinadas consultas solidarias, campañas de recogida de productos, participación de clientes, actividades educativas y comunicación periódica de los resultados. Ya no estamos hablando de una acción. Estamos hablando de una causa vinculada a la marca. Y la diferencia es importante. Cuando las iniciativas tienen continuidad, los clientes empiezan a relacionar espontáneamente determinados valores con la clínica. La RSC deja entonces de ser algo que hacemos para convertirse progresivamente en parte de lo que somos. Este enfoque también facilita algo fundamental: la participación. Porque quizás el mayor potencial de la RSC local no consiste en explicar a nuestros clientes todo lo bueno que hacemos. Consiste en invitarles a hacerlo con nosotros. De cliente a miembro de una comunidad En un artículo anterior sobre la clínica como tercer hogar reflexionábamos sobre el sentimiento de pertenencia y sobre cómo la relación entre clínica y tutor podía ir más allá de la prestación puntual de un servicio. La sostenibilidad y la RSC ofrecen una herramienta extraordinaria para reforzar precisamente esa pertenencia. Imaginemos una clínica que decide desarrollar un programa anual alrededor de la mejora del entorno local. Puede organizar, por ejemplo, una jornada con clientes para recoger residuos en una zona donde habitualmente pasean perros. Puede colaborar con el ayuntamiento o con una asociación local. Puede proporcionar bolsas, guantes y material. Puede aprovechar la jornada para ofrecer consejos sobre convivencia responsable y finalizar compartiendo cuántas personas han participado y cuántos kilos de residuos se han recogido. ¿Qué ha ocurrido? La clínica no ha vendido ningún servicio. Pero ha generado algo potencialmente mucho más valioso: una experiencia compartida alrededor de unos valores. Veterinarios, auxiliares, tutores y animales han participado en una misma actividad. Han generado fotografías, conversaciones, recuerdos y posiblemente contenido que los propios participantes compartirán. Durante unas horas, la clínica ha dejado de ser el lugar al que voy cuando mi animal está enfermo. Se ha convertido en una comunidad de la que formo parte. Ese sentimiento es difícil de construir únicamente con publicidad. La RSC local como herramienta de vinculación Una de las grandes ventajas de una clínica veterinaria es precisamente su capacidad para trabajar a escala local. No necesita salvar el planeta. Puede empezar ayudando a mejorar su entorno inmediato. Y esto abre muchísimas posibilidades. Puede colaborar con protectoras y asociaciones locales, desarrollar programas de adopción responsable, apoyar a personas mayores con animales, LOS SERVICIOS PUEDEN COPIARSE, UNA TECNOLOGÍA PUEDE INCORPORARSE Y UN PRECIO PUEDE IGUALARSE; PERO UNA CULTURA, UNA COMUNIDAD Y UNA IDENTIDAD CONSTRUIDAS DURANTE AÑOS SON MUCHO MÁS DIFÍCILES DE REPRODUCIR
16 colaborar con bancos de alimentos incorporando necesidades para mascotas, organizar jornadas educativas en colegios, promover campañas contra el abandono, participar en iniciativas medioambientales del municipio o apoyar proyectos de perros de asistencia. Incluso puede trabajar sobre problemas que detecta diariamente en la propia consulta. Quizás en nuestro entorno hay muchas personas mayores que tienen dificultades para desplazarse con sus animales. Quizás existe un problema de abandono de gatos. Quizás los refugios locales tienen dificultades para cubrir determinadas necesidades veterinarias. Quizás detectamos poca información sobre tenencia responsable entre los niños. La mejor iniciativa de RSC no tiene por qué ser la más espectacular. Puede ser la que responde mejor a una necesidad real de nuestra comunidad. Y aquí aparece una idea importante: antes de decidir qué hacer, también deberíamos escuchar. Podemos preguntar a nuestro equipo, a nuestros clientes, a las asociaciones locales, etc. Incluso podemos realizar una pequeña encuesta y preguntar: “¿Qué causa relacionada con los animales de nuestra comunidad crees que deberíamos apoyar este año?”. De repente, la RSC deja de construirse únicamente desde la clínica y empieza a cocrearse con la comunidad. Si no podemos medirlo, difícilmente podremos mejorarlo Existe otro riesgo habitual: desarrollar muchas acciones, pero no saber qué impacto están generando. De esta forma: • “Somos una clínica sostenible” es una declaración. • “Hemos reducido un 25 % el consumo de papel durante el último año” es un resultado. • “Colaboramos con protectoras” es una declaración. • “Durante 2026 hemos realizado 80 revisiones veterinarias dentro de nuestro programa de apoyo a animales en adopción” es un resultado. La diferencia está en la medición. Si queremos que la sostenibilidad y la RSC formen parte de nuestra estrategia, debemos empezar a tratarlas como tratamos otras áreas del negocio: definiendo objetivos, acciones e indicadores. No necesitamos construir un complejo cuadro de mando. Podemos empezar con métricas sencillas: reducción de determinados residuos, consumo energético, número de animales o familias beneficiadas, horas de voluntariado del equipo, fondos recaudados, participantes en actividades, colaboraciones con entidades locales o incluso percepción de nuestros clientes. Podemos preguntarnos periódicamente: ¿nuestros clientes conocen nuestras iniciativas? ¿Las valoran? ¿Participan? ¿Nos relacionan con los valores que queremos representar? Medir no debería servir únicamente para comunicar; debería ayudarnos a aprender. Quizás descubramos que una acción que nos parecía fantástica apenas interesa a nuestros clientes y otra, mucho más sencilla, genera una participación extraordinaria. La estrategia también consiste en saber abandonar aquello que no funciona y potenciar aquello que sí. Comunicar sin caer en el greenwashing Y llegamos probablemente a uno de los puntos más delicados. Si hacemos todas estas cosas, ¿debemos comunicarlas? Por supuesto, pero debemos hacerlo bien. Existe una enorme diferencia entre comunicar compromiso y utilizar una causa simplemente como herramienta promocional. Los consumidores son cada vez más sensibles a las incoherencias y pueden detectar rápidamente cuando una marca intenta apropiarse de determinados valores sin que exista suficiente realidad detrás. Por eso, antes de comunicar que somos una clínica sostenible, quizás sea mejor explicar qué estamos haciendo para serlo. En lugar de grandes declaraciones, podemos mostrar pequeñas evidencias: • “Este año hemos reducido…” • “Gracias a nuestros clientes hemos conseguido…” • “Durante este mes nuestro equipo ha dedicado…” • “Este proyecto ha permitido…” La comunicación se vuelve entonces más concreta, creíble y humana. También podemos explicar aquello que todavía no hemos conseguido. La sostenibilidad no tiene por qué presentarse como un estado perfecto al que ya hemos llegado. Puede comunicarse como un proceso. “Queremos reducir nuestro impacto y este año empezaremos por…”. Esta forma de comunicar puede ser incluso más creíble porque reconoce que existe un camino por recorrer. La transparencia construye confianza, y la confianza construye marca. El equipo también tiene que creer en ello Hay un aspecto que no podemos olvidar. Es muy difícil construir hacia fuera unos valores que no existen hacia dentro. Si decidimos que la sosteniLOS VALORES ADQUIEREN FUERZA CUANDO DEJAN DE SER PALABRAS Y SE CONVIERTEN EN ACCIONES
17 bilidad y el compromiso social serán pilares de nuestra clínica, el equipo debe participar en su definición y ejecución. No tendría demasiado sentido diseñar desde dirección un gran programa de RSC y presentarlo después al resto de profesionales como una nueva obligación. Habría que preguntarse: • ¿Qué causas preocupan a nuestro equipo? • ¿Qué ideas tienen? • ¿En qué proyectos les gustaría participar? Quizás descubramos que un auxiliar técnico veterinario (ATV) colabora desde hace años con una asociación local, que uno de nuestros veterinarios tiene especial sensibilidad hacia la educación ambiental. O que alguien del equipo conoce perfectamente una problemática social del barrio que nunca habíamos considerado. Dar voz al equipo puede convertir una iniciativa corporativa en un proyecto compartido, y eso se percibe. Porque cuando un cliente pregunta por una acción y la persona de recepción la explica con entusiasmo, cuando el veterinario invita espontáneamente a participar o cuando el equipo propone nuevas iniciativas, la RSC deja de parecer una campaña de marketing. Se convierte en cultura, y la cultura es probablemente una de las expresiones más auténticas de una marca. Sostenibilidad también significa cuidar a quienes cuidan Cuando hablamos de responsabilidad social en una clínica veterinaria, tampoco deberíamos mirar únicamente hacia fuera. Nuestro equipo forma parte de nuestra responsabilidad. Una organización que defiende el cuidado, el bienestar y la responsabilidad debería preguntarse también cómo aplica esos principios a las personas que trabajan dentro de ella: • ¿Cómo gestionamos la conciliación? • ¿Cómo escuchamos al equipo? • ¿Cómo favorecemos su desarrollo? • ¿Cómo cuidamos el entorno de trabajo? • ¿Cómo gestionamos el desgaste emocional asociado a una profesión especialmente exigente? La sostenibilidad empresarial también implica construir organizaciones que puedan mantenerse en el tiempo sin agotar a las personas que las hacen posibles. Y esto tiene una relación directa con la experiencia del cliente. Un equipo comprometido, escuchado y orgulloso de la clínica a la que pertenece transmite esa percepción en cada interacción. En cambio, difícilmente podremos construir una marca basada en el cuidado si quienes representan esa marca cada día no se sienten cuidados. La coherencia vuelve a aparecer. ¿Puede convertirse realmente en una ventaja competitiva? Sí, aunque probablemente no de forma inmediata. El valor de una estrategia de sostenibilidad y RSC se construye a medio y largo plazo, reforzando la reputación, la diferenciación, el sentimiento de comunidad y el vínculo emocional con los clientes. Cuando dos clínicas ofrecen una calidad similar, los valores pueden convertirse en un elemento de elección. No es lo mismo pensar “voy a esta clínica porque trabajan muy bien” que añadir “y, además, me gusta cómo hacen las cosas”. En esta segunda afirmación aparece algo especialmente valioso para cualquier marca: la identificación. Y para conseguirlo no necesitamos grandes presupuestos ni desarrollar multitud de iniciativas. Una clínica pequeña puede empezar con una causa cercana y coherente con sus valores: reducir determinados residuos, colaborar de forma continuada con una asociación local, impulsar un proyecto educativo o dedicar parte de sus recursos a una iniciativa social. Lo importante es que la acción tenga sentido, pueda medirse y, sobre todo, mantenerse en el tiempo. Porque los servicios pueden copiarse, una tecnología puede incorporarse, un horario puede ampliarse y un precio puede igualarse. Pero una cultura, una comunidad y una identidad construidas durante años son mucho más difíciles de reproducir. Por eso, la sostenibilidad y la RSC pueden convertirse en una verdadera ventaja competitiva cuando dejan de ser acciones aisladas o herramientas de comunicación y pasan a formar parte de la identidad de la clínica. No se trata de parecer responsables ni de hacer muchas cosas, sino de elegir aquellas que sean coherentes con nuestros valores y generar un impacto suficientemente real para que nuestros clientes quieran formar parte de él. Quizás la pregunta que deberíamos hacernos es: ¿qué queremos aportar, además de nuestros servicios veterinarios, a los animales, las personas y la comunidad que nos rodea? LA RSC DEJA DE SER ALGO QUE HACEMOS PARA CONVERTIRSE PROGRESIVAMENTE EN PARTE DE LO QUE SOMOS
18 COMUNIDAD Extremadura y Castilla y León, las dos caras de un sector sólido, pero con grandes retos EL CENSO DE PROFESIONALES EVOLUCIONA DE FORMA DESIGUAL, MIENTRAS LA PROFESIÓN AFRONTA LA FALTA DE RELEVO GENERACIONAL Y LA NECESIDAD DE AVANZAR EN EL ENFOQUE ONE HEALTH.
19 En España viven más de 15 millones de mascotas, un 14 % más que hace cinco años. En este contexto, el sector veterinario afronta una etapa de solidez en un entorno cada vez más exigente. Los últimos datos que radiografían la situación actual del ramo confirman la fortaleza estructural de un mercado que continúa creciendo por encima de la economía general. En 2025, el Instituto Nacional de Estadística (INE) contabilizó un total de 38.668 veterinarios colegiados, lo que refleja una tendencia al alza constante en el sector sanitario. Más de 23.458 de ellos ejercen específicamente en el ámbito de la clínica de pequeños animales, es decir, un 5,3 % más respecto al ejercicio previo. Sin embargo, en 2025 se contabilizaron 7.032 clínicas veterinarias repartidas por todo el territorio nacional, lo que apenas representa variaciones respecto a 2024 en términos absolutos, resultado de la apertura de 109 nuevos centros y del cierre de cerca de 30 clínicas a lo largo del año. Independientemente de esta cifra, las clínicas veterinarias registraron en 2025 un incremento del 7,4 % en sus ingresos, un resultado muy positivo, aunque más contenido que en 2024. En este escenario, la facturación media por clínica se sitúa en torno a los 436.403 euros anuales, impulsada principalmente por el incremento en el valor del ticket medio (+5,7 %) y el aumento del número de pacientes activos atendidos (+5,2 %). Como resultado de esta tendencia, el volumen económico del sector alcanza un nuevo máximo histórico y supera por primera vez los 3.000 millones de euros de facturación total. Otra variable que refleja la estabilidad del mercado es la distribución territorial de las clínicas veterinarias, pues mantienen un patrón muy similar al del año anterior, con Madrid y Barcelona concentrando el mayor número de centros, con 854 y 793 clínicas, respectivamente. En el eje mediterráneo, provincias como Valencia (452 clínicas), Alicante (336) y Murcia (238) continúan destacando por su elevada densidad de centros, mientras que en Andalucía el sector presenta un peso especialmente relevante en Sevilla (288) y Málaga (327). Pero, por detrás de las cifras, el colectivo se enfrenta a retos de gran importancia: las enfermedades emergentes, el impacto del cambio climático en la sanidad animal, la globalización del mercado y la necesidad de reforzar la seguridad y la sostenibilidad de los sistemas alimentarios. A ello se suman desafíos como el relevo generacional, la cobertura en el medio rural y una práctica profesional cada vez más especializada. LEÓN ZAMORA PALENCIA VALLADOLID BURGOS SORIA SEGOVIA ÁVILA SALAMANCA CASTILLA Y LEÓN 1.047 80 448.030 5.600 219 27 158.702 5.878 436 48 362.663 7.555 188 11 90.183 8.198 400 21 158.251 7.536 284 29 160.738 5.543 549 45 328.446 7.299 328 20 165.564 8.278 436 66 528.644 8.010 Veterinarios Centros veterinarios Población 2025 Habitantes por centro veterinario DESDE 2019 HASTA 2024, ESPAÑA SOLO REGISTRÓ UN ÚNICO CASO DE RABIA IMPORTADO DE UN HOMBRE POR LA MORDEDURA DE UN GATO EN MARRUECOS
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