IM VETERINARIA #71

70 ODONTOLOGÍA “La odontología, sobre todo en los últimos cinco años, ha dado realmente un paso de gigante” CARLOS VARELA FUE PIONERO EN EL ÁMBITO DE LA ODONTOLOGÍA VETERINARIA CUANDO FUNDÓ VET DENTAL, UN SERVICIO ITINERANTE QUE PRESTA APOYO A OTRAS CLÍNICAS. Cuando Carlos Varela Pereira, veterinario responsable de Vet Dental (A Coruña), empezó a especializarse en odontología en 2005, la especialidad no tenía mucha demanda, muy poca gente se podía dedicar a ella y apenas existía oferta de formación, equipamiento específico, etc. Ahora, bajo su punto de vista, “hay un mayor interés, tanto por parte del sector como por los tutores; existen muchas más oportunidades para formarse y adquirir equipamiento”. “Es verdad que todo el sector veterinario ha evolucionado, pero creo que la odontología, sobre todo en los últimos cinco años, ha dado realmente un paso de gigante”, subraya. Varela fue pionero al crear Vet Dental, un servicio itinerante de odontología veterinaria para dar apoyo a otras clínicas. Después de colaborar con más de un centenar de centros, ha visto evolucionar en estos años a muchos de los compañeros con los que ha colaborado: ahora dan mucha más importancia a la salud oral y la mayoría ha aplicado en el día a día los conceptos básicos. “Todos hemos aprendido, yo también lo he hecho de ellos, que son los que tratan directamente antes, durante y después a los pacientes que yo trato y me cuentan cómo han ido las cosas, lo que me ha permitido también mejorar día a día”, reconoce. Muchos de los veterinarios con los que se ha colaborado estos años han sabido ver el potencial de la odontología y se han atrevido a profundizar en mayor o menor medida en la especialidad, haciendo cursos, adquiriendo equipamiento, “lo cual les permite tratar de un modo bastante avanzado a muchos de sus pacientes y sin depender de servicios externos como el mío”. Esto beneficia a todos, afirma, “ya que pone a la salud oral en un nivel mayor y hay cada vez más demanda de estos servicios, y, sobre todo, los tratamientos llegan a muchos más pacientes”. Al principio, sin embargo, el veterinario echaba en falta la existencia de equipamiento que pudiera ser utilizado de modo portátil y a un precio asequible. Tuvo que “ingeniárselas” para poder tener un kit que funcionase bien, que fuese transportable y que le aportase lo necesario para cada cirugía. Al cabo de los años fue evolucionando y, a día de hoy, dispone de un amplio conjunto de equipos que lleva en su furgoneta y que utiliza en función del tipo de intervención. Incluidos equipos e instrumental de sustitución por si hubiese problemas, dado que, “si estás operando en una clínica a más de 100 kilómetros de tu almacén, no hay opción de volver para coger algo con lo que de repente no contabas y que te puede hacer falta”. La ventaja de trabajar de esa forma es que le permite ofrecer un servicio que es cómodo para el paciente, al no tener que desplazarse, así como para la clínica, al permitirle realizar tratamientos avanzados en su centro sin haber invertido en toda la formación y equipamiento necesarios. “Tra-

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