22 parques, solares, cauces urbanos, zonas húmedas o espacios donde se acumula agua permite que un perro pueda entrar en contacto indirectamente con Leptospira durante sus paseos habituales. En el medio rural se añaden otras posibles fuentes de exposición, como el contacto con fauna silvestre, ganado, cursos de agua, charcas o determinadas actividades al aire libre. Esta patología puede provocar cuadros clínicos importantes en el animal. La afectación renal es una de sus manifestaciones más características, aunque también pueden aparecer alteraciones hepáticas, gastrointestinales, hemorrágicas o respiratorias. La vacunación constituye una de las principales herramientas preventivas frente a la leptospirosis, junto con medidas destinadas a disminuir la exposición a posibles fuentes de infección. Con el mismo objetivo, tuvo lugar una jornada específica para actualizar a los profesionales sobre la situación de la dermatosis nodular contagiosa en Europa, su impacto sobre el ganado bovino y las medidas de vigilancia y prevención. Castilla y León pierde profesionales y centros El número de veterinarios colegiados en Castilla y León al cierre del año 2024 fue de 3.916 profesionales, cifra que descendió hasta los 3.887 en 2025, de acuerdo con la comparativa que se extrae de los datos del INE. Con ese dato, se observa que el censo de veterinarios experimentó un descenso de 29 profesionales, lo que representa una bajada del 0,74 %. Así pues, la región se desmarcó de la tónica general del país. Al desglosar el reparto entre sus nueve colegios provinciales, León alberga más de un 25 % de todos los veterinarios de la comunidad, 1.047 en total. En el resto de provincias se dividen de forma más o menos equilibrada, a excepción de Soria, donde los colegiados no llegan a 200. La fluctuación total de la comunidad, por tanto, estuvo condicionada por el comportamiento dispar de sus provincias. Del mismo modo, Castilla y León registró una disminución de cinco centros veterinarios entre el periodo 2024-2025 (pasando de 352 a 347). Esto supone una bajada del 1,42 % y un aumento del ratio de habitantes por centro veterinario de 150 personas por clínica (+2,21 %), hasta alcanzar los 6.920 habitantes por centro, frente a los 6.770 del año anterior. La evolución del número de profesionales adquiere especial relevancia en Castilla y León por las características de su territorio y el peso que mantiene la actividad ganadera. De hecho, la falta de veterinarios es uno de los asuntos que DE LOS 196 CENTROS QUE PRESTAN SERVICIO EN TODA EXTREMADURA, 128 SE ENCUENTRAN EN LA PROVINCIA DE BADAJOZ, MIENTRAS QUE CÁCERES SOLO ALBERGA LOS 68 RESTANTES
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