111 Prevención adaptada al perfil de cada gato La evolución de la medicina felina está estrechamente ligada a una mayor individualización de los protocolos preventivos. Aunque la medicina preventiva ha experimentado un importante desarrollo, Burgio señala que los datos continúan mostrando “una baja tasa de vacunación”. Paralelamente, existe una mayor conciencia de que las necesidades preventivas no son idénticas en todos los gatos. La edad, el estado sanitario, el estilo de vida, la convivencia con otros animales y el riesgo de exposición son, por tanto, factores que deben valorarse antes de establecer o revisar un protocolo de vacunación. NOBIVAC NXT® responde a esta filosofía mediante diferentes combinaciones que permiten al veterinario seleccionar los componentes más adecuados para cada paciente y establecer programas acordes con su perfil de riesgo, siempre conforme a la ficha técnica. De esta forma, la estrategia preventiva puede revisarse y modificarse a medida que cambian las circunstancias del animal. La gama está formada por cuatro vacunas. NOBIVAC NXT® HCP protege frente a herpesvirus, calicivirus y panleucopenia; NOBIVAC NXT® FeLV está indicada frente al virus de la leucemia felina; NOBIVAC NXT® HCPFeLV combina los cuatro componentes; y NOBIVAC NXT® HCPChFeLV añade protección frente a Chlamydia felis. Esta variedad permite mantener la protección frente a los agentes esenciales e incorporar la vacunación frente a FeLV o Chlamydia felis cuando esté indicada en función de la edad, el estilo de vida, la convivencia o el riesgo epidemiológico. Vacunación más sencilla y personalizada Además de la composición de las vacunas, uno de los aspectos diferenciales de la gama reside en su aplicación práctica. Las distintas combinaciones permiten administrar los componentes necesarios en una única inyección de 0,5 ml. Para la profesional, la reducción del volumen de administración resulta especialmente interesante en el paciente felino, ya que “agiliza la vacunación y encaja con un manejo ‘Cat Friendly’, orientado a minimizar la manipulación y el estrés”. A ello se suma que las vacunas de la gama no contienen adyuvantes ni conservantes. Esta característica se encuentra en línea con las recomendaciones internacionales que promueven la individualización de la vacunación y la reducción de estímulos inflamatorios innecesarios en el punto de inyección. El resultado es “una formulación de bajo volumen, bien tolerada y específicamente diseñada para el gato”. Una respuesta inmunitaria que comienza en una semana Otro de los elementos destacados de NOBIVAC NXT® es la rapidez con la que se establece la inmunidad. Según la experta, las vacunas de la gama son “las únicas que ofrecen un inicio de inmunidad de una semana frente a los cinco agentes incluidos: FHV, FCV, virus de la panleucopenia (FPLV), Chlamydia felis y FeLV”. Desde el punto de vista clínico, esta característica puede resultar especialmente útil ante situaciones que requieren una planificación preventiva con poco margen, como adopciones, desplazamientos, estancias en residencias, cambios de entorno o incorporación del gato a hogares donde conviven otros animales. No obstante, la rapidez en el inicio de la inmunidad no sustituye a una correcta planificación. El animal debe encontrarse sano, completar la pauta indicada y ser evaluado individualmente por el veterinario. FeLV: prevención basada en la evaluación del riesgo La vacunación frente al virus de la leucemia felina ocupa un lugar relevante dentro de las estrategias actuales de prevención. Las recomendaciones internacionales ponen el foco en valorar el riesgo de exposición y considerar la vacunación, especialmente en animales jóvenes y en aquellos que puedan entrar en contacto con fuentes potenciales de infección. En este sentido, Burgio recuerda que las últimas recomendaciones de vacunación de la WSAVA establecen que la vacunación frente a FeLV es esencial en los gatitos que viven en zonas donde la infección es prevalente y que, posteriormente, debe mantenerse en función del riesgo individual. NOBIVAC NXT® permite incorporar esta protección mediante la vacuna específica frente a FeLV o mediante las formulaciones combinadas. “Esto facilita ajustar la estrategia preventiva a cada paciente y revisarla cuando cambien sus circunstancias de vida”, explica. Antes de administrar una vacuna frente a FeLV, además, se recomienda comprobar la antigenemia, ya que la vacunación no aporta beneficio a un gato que ya sea positivo al virus.
RkJQdWJsaXNoZXIy NTI5ODA=