IM VETERINARIA #71

15 ¿Cómo elige el tutor? En mercados donde la calidad funcional empieza a parecerse, los elementos emocionales y simbólicos adquieren mayor relevancia. Una clínica puede diferenciarse por especialización, experiencia, tecnología, conveniencia o servicio. Pero también puede hacerlo por su manera de entender su papel dentro de la sociedad. Quizás una de ellas haya construido durante años una relación muy estrecha con las asociaciones protectoras de su entorno. Otra puede haber desarrollado un proyecto educativo sobre tenencia responsable en colegios. Otra puede haberse comprometido seriamente con la reducción de residuos y comunicar de manera transparente los resultados conseguidos. No se trata de hacer todas las cosas. De hecho, probablemente uno de los errores más frecuentes cuando hablamos de RSC es querer abordar demasiadas causas. La diferenciación aparece cuando existe foco, coherencia y continuidad. ¿Qué causa tiene realmente sentido para nuestra clínica? ¿Qué conecta con nuestros valores? ¿Qué preocupa a nuestros clientes? ¿Dónde podemos generar un impacto real? Y, sobre todo, ¿qué estamos dispuestos a mantener en el tiempo? Porque una acción puntual puede generar comunicación, pero difícilmente construirá posicionamiento. De hacer acciones a construir una causa Supongamos que una clínica decide colaborar una Navidad con una protectora y recoge alimentos durante tres semanas. Es una buena acción. Pero imaginemos ahora que esa misma clínica decide que uno de sus compromisos será mejorar el bienestar de los animales de familias vulnerables de su comunidad. A partir de ahí desarrolla durante todo el año diferentes iniciativas: acuerdos con asociaciones locales, determinadas consultas solidarias, campañas de recogida de productos, participación de clientes, actividades educativas y comunicación periódica de los resultados. Ya no estamos hablando de una acción. Estamos hablando de una causa vinculada a la marca. Y la diferencia es importante. Cuando las iniciativas tienen continuidad, los clientes empiezan a relacionar espontáneamente determinados valores con la clínica. La RSC deja entonces de ser algo que hacemos para convertirse progresivamente en parte de lo que somos. Este enfoque también facilita algo fundamental: la participación. Porque quizás el mayor potencial de la RSC local no consiste en explicar a nuestros clientes todo lo bueno que hacemos. Consiste en invitarles a hacerlo con nosotros. De cliente a miembro de una comunidad En un artículo anterior sobre la clínica como tercer hogar reflexionábamos sobre el sentimiento de pertenencia y sobre cómo la relación entre clínica y tutor podía ir más allá de la prestación puntual de un servicio. La sostenibilidad y la RSC ofrecen una herramienta extraordinaria para reforzar precisamente esa pertenencia. Imaginemos una clínica que decide desarrollar un programa anual alrededor de la mejora del entorno local. Puede organizar, por ejemplo, una jornada con clientes para recoger residuos en una zona donde habitualmente pasean perros. Puede colaborar con el ayuntamiento o con una asociación local. Puede proporcionar bolsas, guantes y material. Puede aprovechar la jornada para ofrecer consejos sobre convivencia responsable y finalizar compartiendo cuántas personas han participado y cuántos kilos de residuos se han recogido. ¿Qué ha ocurrido? La clínica no ha vendido ningún servicio. Pero ha generado algo potencialmente mucho más valioso: una experiencia compartida alrededor de unos valores. Veterinarios, auxiliares, tutores y animales han participado en una misma actividad. Han generado fotografías, conversaciones, recuerdos y posiblemente contenido que los propios participantes compartirán. Durante unas horas, la clínica ha dejado de ser el lugar al que voy cuando mi animal está enfermo. Se ha convertido en una comunidad de la que formo parte. Ese sentimiento es difícil de construir únicamente con publicidad. La RSC local como herramienta de vinculación Una de las grandes ventajas de una clínica veterinaria es precisamente su capacidad para trabajar a escala local. No necesita salvar el planeta. Puede empezar ayudando a mejorar su entorno inmediato. Y esto abre muchísimas posibilidades. Puede colaborar con protectoras y asociaciones locales, desarrollar programas de adopción responsable, apoyar a personas mayores con animales, LOS SERVICIOS PUEDEN COPIARSE, UNA TECNOLOGÍA PUEDE INCORPORARSE Y UN PRECIO PUEDE IGUALARSE; PERO UNA CULTURA, UNA COMUNIDAD Y UNA IDENTIDAD CONSTRUIDAS DURANTE AÑOS SON MUCHO MÁS DIFÍCILES DE REPRODUCIR

RkJQdWJsaXNoZXIy NTI5ODA=