36 A pie de calle COMUNIDAD Carmen Jara Redondo Pérez, veterinaria directora de Artemis Centro Veterinario, ubicado en Cáceres, abrió su clínica ella sola con 25 años. Desde entonces, asegura, "no he dejado de formarme cada año para ser mejor profesional cada día". Actualmente, las áreas que más le interesan son la odontología, el diagnóstico por imagen, la medicina felina y la cirugía. Desde su experiencia, considera que la profesión veterinaria ha cambiado mucho en los últimos años. "Hemos pasado de ser un profesional que 'curaba animales' a convertirnos en un médico veterinario especializado, aunque aún nos queda un largo recorrido para que nos consideren igual de especializados que un médico de humanos", explica. ¿CÓMO HA EVOLUCIONADO EL PAPEL DEL VETERINARIO EN LOS ÚLTIMOS AÑOS? ¿CÓMO HA AFECTADO LA CRISIS A LA PROFESIÓN? ¿CUÁLES SON LOS RETOS DE FUTURO? EN A PIE DE CALLE NOS ACERCAMOS A LOS PROFESIONALES DEL SECTOR PARA RESPONDER ESTAS Y OTRAS PREGUNTAS. Carmen Jara Redondo Pérez (Artemis Centro Veterinario, Cáceres) Para la directora de Artemis, los retos de futuro de esta profesión se basan "en la salud mental de los profesionales, la mejora de sus salarios y el reconocimiento de su papel clave en la salud pública humana y ambiental". Una cuestión especialmente importante cuando se habla de las nuevas generaciones que llegan a la veterinaria. Y es que, bajo su punto de vista, "muchos jóvenes entran a la carrera por su amor a los animales, pero la realidad del trabajo diario es muy dura". En cuanto a los mayores avances diagnósticos, destaca "la inteligencia artificial en muchos equipos, el uso de la resonancia magnética (RM) y la tomografía computarizada (TAC)". En el ámbito terapéutico, la experta señala "algunos como los anticuerpos monoclonales" y añade que "en los tratamientos oncológicos también hemos avanzado mucho". A estos avances, suma la "cirugía de mínima invasión". Por último, menciona también entre los más relevantes "el uso de células madre y plasma rico en plaquetas para reparar articulaciones dañadas, lesiones en tendones y acelerar la curación de tejidos en perros mayores o caballos de deporte". De cara al futuro, Jara Redondo Pérez augura que la veterinaria se dirige "hacia un nuevo y renovado horizonte donde el objetivo principal será evitar que el animal se enferme en lugar de actuar solo cuando ya tiene síntomas". En este nuevo escenario, "la profesión se consolidará como un pilar fundamental para la salud de todos". De igual forma, espera que llegue un momento "donde los profesionales veterinarios no tengamos que justificar cómo y por qué hacemos nuestro trabajo, y que nadie cuestione nuestra profesionalidad". La veterinaria insiste, además, en la necesidad de reconocer las condiciones laborales de una profesión que, en muchas ocasiones, se entiende únicamente desde su carácter vocacional. "Todos los veterinarios amamos nuestra profesión, y por eso me duele que tengamos que estar justificando por qué tenemos que cobrar nuestros salarios (bajos a mi parecer)", señala. Y lo resume de forma contundente: "El que sea vocacional no significa que debamos hacerlo de forma altruista", concluye.
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