IM VETERINARIA #71

101 fermedades, accidentes o tratamientos veterinarios de elevada cuantía. En este sentido, señala que el seguro puede proporcionar a los tutores una mayor previsibilidad económica ante situaciones que, por su propia naturaleza, resultan difíciles de anticipar. El fundador de Milo atribuye también los primeros resultados de la compañía a “una necesidad real en el mercado combinado con haber lanzado, probablemente, el mejor producto de seguro veterinario que hay en España”. Entre los elementos que destaca se encuentra la posibilidad de alcanzar hasta el 100 % de reembolso, junto con unas primas que son competitivas. Un mercado todavía con recorrido A pesar del crecimiento de los últimos años, el seguro veterinario continúa teniendo una penetración relativamente reducida en España en comparación con otros mercados europeos. El profesional considera que existe un componente histórico detrás de esta situación. Según explica, España “siempre ha ido a la cola en la adopción de productos aseguradores innovadores”, mientras que en países como Reino Unido o Alemania la contratación de seguros para animales de compañía ha alcanzado niveles considerablemente superiores. No obstante, observa un cambio progresivo en el mercado español. En su opinión, el seguro veterinario para perros y gatos se encuentra actualmente entre las modalidades aseguradoras que más están creciendo, impulsado por una mayor conciencia sobre las responsabilidades asociadas a la convivencia con un animal. Para el experto, este cambio no puede desvincularse de la evolución de la propia consideración social de los animales de compañía. “Hoy, un perro o un gato es más bien un compañero de vida o un miembro de tu familia que una mera mascota”, apunta. La relación afectiva que se establece entre las personas y sus animales se traduce, a su juicio, en una mayor disposición a proporcionarles cuidados y atención sanitaria. “El grado de felicidad que aportan a la vida de las personas ha hecho que recíprocamente ese cariño se vuelva hacia ellos, en forma de cuidados y atención”, añade. Esta transformación tiene también una dimensión económica. La medicina veterinaria ha vivido una creciente especialización y dispone de procedimientos diagnósticos y terapéuticos cada vez más avanzados. Para las familias, esto puede traducirse en facturas de importe elevado cuando un animal necesita una intervención, una hospitalización, pruebas diagnósticas o tratamientos prolongados. Desde Milo reciben diariamente facturas veterinarias de grandes importes. “Cada día reembolsamos decenas de facturas por valor de 500, 1.500 o 2.500 €”, detalla. Estas cantidades evidencian el peso que puede llegar a tener la asistencia veterinaria dentro del conjunto de gastos asociados a la tenencia de un perro o un gato. En este escenario, el incremento de los costes veterinarios puede contribuir a reforzar el interés por los seguros. “Si esos precios se incrementan, la necesidad de tener un seguro cada vez cobra mayor sentido”, señala. Seguro veterinario sencillo y accesible La digitalización es otro de los elementos diferenciales que Milo quiere incorporar a este proceso. El fundador de la empresa destaca especialmente la facilidad de gestión de los reembolsos mediante la aplicación de la compañía, que permite a los clientes realizar los trámites de forma rápida. Pero la tecnología no se limita a la relación directa con el usuario. La empresa también utiliza inteligencia artificial en distintos procesos internos. “Sobre todo, la utilizamos para detectar fraudes y revisar la documentación de cada uno de los partes que se abren en la plataforma”, matiza. Esta automatización permite re- “CADA DÍA REEMBOLSAMOS DECENAS DE FACTURAS POR VALOR DE 500, 1.500 O 2.500 €. SI ESOS PRECIOS SE INCREMENTAN, LA NECESIDAD DE TENER UN SEGURO CADA VEZ COBRA MAYOR SENTIDO”

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