90 humoral y celular masiva, eliminan el riesgo residual de reversión de la virulencia y presentan una estabilidad térmica superior, crítica para realizar campañas masivas en regiones de África y Asia prescindiendo de la cadena de frío”, detalla. También señala los anticuerpos monoclonales sintéticos (mAb) para la Profilaxis Post-Exposición (PPE) en humanos. “El gran avance consiste en la sustitución de las inmunoglobulinas séricas tradicionales (escasas y de alto coste) por cócteles de anticuerpos monoclonales de síntesis industrial, capaces de neutralizar el virus de inmediato en la zona de la herida”, afirma. La doctora señala la inhibición del transporte axonal, con ensayos terapéuticos basados en ARN de interferencia (siRNA) que ensayan bloquear los mecanismos moleculares del transporte retrógrado del virus hacia el cerebro, abriendo la puerta a los primeros tratamientos viables para pacientes que ya han manifestado sintomatología clínica, buscando romper la barrera de la letalidad absoluta. Para la Dra. Maria de los Ángeles Calvo, los beneficios de la vacuna antirrábica se desglosan en varias áreas de impacto: la inmunización activa y eficacia absoluta post exposición (PPE), “eficacia salvavidas del 100 %: Si una persona sufre la mordedura, arañazo o lamedura de un animal rabioso (o sospechoso), la administración inmediata de la vacuna antirrábica —junto con la limpieza de la herida y, si es necesario, la inmunoglobulina— es completamente efectiva para evitar el desarrollo de la enfermedad y, por consiguiente, la muerte del paciente”. La generación de anticuerpos neutralizantes, ya que la vacuna induce al sistema inmunitario a producir anticuerpos específicos que neutralizan el virus en el tejido muscular antes de que este consiga invadir los axones de los nervios periféricos y ascender hacia el sistema nervioso central. La doctora también apunta a la inmunidad de rebaño y control en el origen (Salud Pública) y el corte de la cadena de transmisión urbana, “el mayor beneficio para la sociedad radica en la vacunación masiva de los perros domésticos (el principal vector de contagio humano en el mundo). Al mantener inmunizada a la cabaña canina, se corta de raíz la circulación del virus en las ciudades”. Mientras que también está el efecto paraguas comunitario, según las directrices de la OMS, que se basa en lograr y mantener una tasa de vacunación de al menos el 70 % de los perros en una región, lo que crea un blindaje epidemiológico que protege de forma indirecta a toda la población humana de ese territorio. La experta también habla de la inmunización preexposición para colectivos de riesgo. La protección proactiva, que permite proteger de forma preventiva a profesionales expuestos de manera continuada al virus debido a su actividad, tales como veterinarios, cuidadores de fauna silvestre, personal de laboratorios de bioseguridad, espeleólogos y viajeros que se trasladan a zonas endémicas del tercer mundo donde la asistencia médica de urgencia es limitada. Y la simplificación del tratamiento de urgencia. “Si una persona previamente vacunada sufre una exposición de riesgo, el protocolo de urgencia posterior se simplifica drásticamente: ya no requiere la costosa inmunoglobulina y se reduce significativamente el número de dosis de refuerzo necesarias”, subraya. Mientras que es importante realizar un control del reservorio silvestre y protección de la biodiversidad, y la erradicación en entornos naturales. “EL MAYOR BENEFICIO PARA LA SOCIEDAD RADICA EN LA VACUNACIÓN MASIVA DE LOS PERROS DOMÉSTICOS” Peligro de difusión global, europeo y nacional La doctora es consciente de que la globalización, el transporte internacional de mercancías, el cambio climático y el turismo transfronterizo han reconfigurado radicalmente los mapas de riesgo epidemiológico. A nivel mundial, el principal motor de difusión es la urbanización descontrolada y la escasez de infraestructuras zoosanitarias. A esto se suma el comercio internacional e ilegal de cachorros desde zonas endémicas hacia países desarrollados, eludiendo los controles aduaneros y transportando animales en periodo de incubación asintomático. Y a nivel europeo, “el riesgo se mantiene latente por la presión en las fronteras orientales (movimiento natural de fauna silvestre como zorros o lobos infectados) y por el reservorio que pueden ser los murciélagos (Lyssavirus quirópteros). Al ser especies protegidas, no es posible erradicarlas ni vacunarlas de forma masiva, lo que provoca accidentes zoonóticos esporádicos en humanos, en gatos y en otras especies animales”.
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