IM PET SHOP #71.2

34 by Es por eso por lo que su papel como canal comercial va en aumento. Según el Adyen Index: Retail Report 2025, el 30 % de los consumidores españoles encuestados ya utiliza las redes sociales para comprar, mientras que el 41 % espera poder hacerlo a través de diferentes canales, como las propias redes, las aplicaciones y las tiendas online. Aunque estos resultados corresponden al conjunto del comercio minorista, apuntan a una transformación de los hábitos de consumo que también afecta al mercado de los animales de compañía. En el caso de los pet shops, estos espacios digitales permiten mostrar productos, resolver dudas frecuentes y orientar a los tutores sobre las opciones disponibles. Asimismo, pueden servir para recordar la llegada de novedades o informar sobre promociones y servicios. La clave está en que la comunicación no termine en la publicación: responder a las consultas y facilitar el paso desde las redes hasta la tienda o la web ayuda a conectar los distintos puntos de contacto con el cliente. En la misma línea, la digitalización ya no se entiende sin la omnipresente inteligencia artificial (IA). Es más, su utilidad no se limita a estrechar la relación con el consumidor; también permite facilitar tareas internas, desde anticipar la demanda y controlar el inventario hasta personalizar las recomendaciones o automatizar respuestas a preguntas habituales. Santiago de Andrés Juárez, secretario general de ANFAAC, también apunta a esta transformación cuando analiza las tendencias que marcarán el gatos o las bolsas higiénicas, conlleva otro quebradero de cabeza para las familias, en tanto que necesitan una reposición periódica. El informe de Elogia cifra en 20 las compras anuales de alimentación por responsable de mascota, frente a 16 adquisiciones de arena o bolsas higiénicas, por ejemplo. En cambio, otros productos para los animales, tales como los accesorios, se consiguen unas cuatro veces al año. Esta frecuencia convierte a las categorías de consumo habitual en candidatas naturales para los sistemas de compra recurrente, que permiten recibir determinados productos con una periodicidad establecida. Food for Joe es un ejemplo de esta tendencia. “Nuestra propuesta digital se ha desarrollado especialmente alrededor de la suscripción, que permite a los tutores recibir periódicamente la alimentación de sus animales, con un plan adaptado a sus necesidades. En 2025, aproximadamente el 80 % de nuestra facturación procedía de las suscripciones, mientras que el ecommerce representaba alrededor del 9 %. Esto refleja la importancia de la recurrencia y de la comodidad dentro de nuestra propuesta de valor”, aclara Camps Valls. Otro elemento a tener en cuenta es la fidelización, cuya penetración difiere bastante en función del canal. Durante el último año, el 75 % de los usuarios mantuvo estable su frecuencia de compra en tiendas físicas, frente al 64 % en internet. En otras palabras, no significa que la venta en línea pierda fuelle, pero sí que la repetición de compra en el canal habitual está mucho más arraigada en el comercio presencial. Así las cosas, para las tiendas especializadas, ofrecer distintas opciones de recogida y entrega puede ayudar a satisfacer las necesidades de los usuarios y, con ello, fidelizarlos. Tendencias del futuro que ya han llegado: redes sociales e IA Algo parecido ocurre ya con la influencia de las redes sociales en el proceso de compra. Para las tiendas especializadas, son una vía para dar visibilidad a sus productos, presentar novedades, enseñar cómo se utilizan determinados artículos y mantener el contacto con sus clientes. De hecho, la función de estas herramientas va más allá de mostrar el catálogo y pasa por ayudar a establecer una relación entre la tienda y el consumidor que continúe después de que visite el negocio. EL MERCADO PETCARE EN CIFRAS: TIENDA FÍSICA VS. E-COMMERCE Elaboración: NotebookLM

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