34 del sector. Esta diferencia evidencia una fractura interna que condiciona la experiencia global. Desigualdades internas Constituyendo un colectivo heterogéneo, el sector veterinario presenta al menos tres realidades diferenciadas: propietarios o socios, profesionales autónomos y trabajadores asalariados. Los propietarios alcanzan niveles de recomendación positivos en torno a +42, mientras que los autónomos se sitúan en +16, frente al -34 de los asalariados. Estas diferencias no solo afectan a la percepción del trabajo, sino también a la intención de cambio. Mientras que entre propietarios esta se sitúa en torno al 10 %, entre los asalariados puede alcanzar el 30 %, triplicando prácticamente el riesgo de rotación. De esta forma, la segmentación interna pone de relieve la necesidad de abordar la experiencia del empleado desde una perspectiva diferenciada, especialmente en un sector donde el 50 % de los profesionales trabaja por cuenta ajena y un 28 % como autónomo. Deterioro de las condiciones laborales El análisis de las condiciones laborales revela uno de los principales focos de tensión en el sector. Los profesionales valoran la conciliación entre vida personal y laboral con un 5,3 sobre 10, mientras que las condiciones básicas, como salario o jornada, alcanzan un 5,5. La satisfacción global se sitúa en 6,8 y la percepción de reconocimiento en 6,6, cifras que reflejan un margen de mejora considerable. La carga de trabajo aparece como uno de los factores más determinantes, siendo señalada por el 49 % de los profesionales como motivo de malestar, mientras que el 62 % menciona el salario por debajo de expectativas y el 60 % la falta de conciliación. Esta realidad repercute directamente en el bienestar emocional y en la sostenibilidad de la carrera profesional, especialmente en los primeros años. Mayor desgaste profesional Otro de los aspectos preocupantes es el impacto de las condiciones laborales en la salud emocional de los profesionales. Siete de cada diez veterinarios afirman convivir a diario con emociones negativas, destacando el estrés (24 %), las ganas de dejar el trabajo (18 %) o la sensación de sentirse sobrepasado (12 %). Estos datos se enmarcan en un contexto más amplio, donde los problemas de salud mental se han convertido en una de las principales causas de incapacidad temporal en España, con cientos de miles de casos anuales. En el caso del sector veterinario, la combinación de presión asistencial, carga emocional y falta de apoyo organizativo genera un riesgo elevado de desgaste profesional, especialmente entre perfiles jóvenes y auxiliares, donde la intención de abandono alcanza el 34 % en algunos casos. El liderazgo, clave en la experiencia profesional El papel del liderazgo emerge como uno de los elementos más influyentes en la experiencia del empleado. En el sector veterinario, el eNPS del manager se sitúa en -23, por debajo de la media nacional (-21), lo que sugiere una debilidad estructural en la gestión de equipos. Por otro lado, el impacto del liderazgo es notable entre los profesionales que valoran positivamente a su responsable, el eNPS puede alcanzar +26, mientras que entre los detractores cae hasta -86, lo que supone una diferencia de 112 puntos. LA INTENCIÓN DE CAMBIO PROFESIONAL ALCANZA EL 20 %, FRENTE AL 12 % DEL RESTO DE SECTORES
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