Un estudio demuestra que las plaquetas caninas pueden conservarse hasta tres semanas para tratar hemorragias graves

Investigadores de la Universidad Estatal de Washington han comprobado que las plaquetas refrigeradas mantienen su eficacia durante 21 días, lo que podría mejorar el tratamiento de perros con hemorragias graves y reducir las limitaciones de los bancos de sangre veterinarios.

Estado: Esperando

04/11/2026

Un equipo de investigadores de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Estatal de Washington (Estados Unidos) ha demostrado que las plaquetas caninas pueden conservarse refrigeradas durante un máximo de tres semanas sin perder su capacidad para contribuir a la coagulación sanguínea. El hallazgo supone un avance para la medicina ...

Un equipo de investigadores de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Estatal de Washington (Estados Unidos) ha demostrado que las plaquetas caninas pueden conservarse refrigeradas durante un máximo de tres semanas sin perder su capacidad para contribuir a la coagulación sanguínea. El hallazgo supone un avance para la medicina veterinaria, ya que amplía considerablemente el tiempo de almacenamiento de estos componentes sanguíneos y facilita su disponibilidad para tratar hemorragias potencialmente mortales.

El estudio, publicado en la revista científica Journal of Veterinary Internal Medicine, aporta las primeras evidencias clínicas sobre la eficacia de las plaquetas caninas conservadas en frío. Hasta ahora, los métodos tradicionales de almacenamiento a temperatura ambiente permitían mantener estos productos durante apenas unos días, lo que dificultaba que los hospitales veterinarios dispusieran de reservas suficientes para atender determinadas urgencias.

Las plaquetas desempeñan una función esencial en la coagulación de la sangre y su transfusión puede resultar determinante en perros que sufren hemorragias graves o presentan un elevado riesgo de sangrado. Estas situaciones pueden producirse como consecuencia de traumatismos, cáncer, procesos inflamatorios graves o enfermedades como la trombocitopenia inmunomediada, un trastorno en el que el sistema inmunitario destruye las propias plaquetas del animal.

La investigación ha sido dirigida por la veterinaria Jillian Haines, especialista en medicina interna de pequeños animales y responsable del banco de sangre del Hospital Veterinario Universitario de Washington, quien lleva varios años estudiando las posibilidades de conservación de estos componentes sanguíneos.

Resultados favorables en el 70 % de los casos

Para comprobar la eficacia clínica de las plaquetas refrigeradas, los investigadores evaluaron su utilización en 24 perros atendidos en el hospital veterinario universitario.

Los concentrados de plaquetas se administraron tanto a animales que presentaban hemorragias activas como a pacientes que necesitaban someterse a intervenciones quirúrgicas o procedimientos diagnósticos con un riesgo elevado de sangrado.

Los resultados mostraron que las transfusiones contribuyeron a mejorar las hemorragias o a prevenir complicaciones hemorrágicas en el 70 % de los casos evaluados. Además, durante el estudio no se documentaron reacciones adversas asociadas a las transfusiones.

Estos resultados proporcionan las primeras pruebas clínicas de que las plaquetas conservadas a bajas temperaturas pueden utilizarse eficazmente en perros, superando una de las principales limitaciones que existían hasta ahora para su aplicación veterinaria.

Durante décadas, los profesionales habían trabajado bajo la premisa de que las plaquetas perdían su eficacia al refrigerarse. Por este motivo, los productos disponibles debían mantenerse a temperatura ambiente y en agitación constante, unas condiciones que complicaban su conservación y distribución.

Investigaciones anteriores del equipo de Haines ya habían demostrado que las plaquetas refrigeradas podían mantener su funcionalidad durante tres semanas. Sin embargo, todavía era necesario comprobar si esa capacidad se traducía en resultados clínicos favorables en animales que necesitaban una transfusión.

Más posibilidades para los bancos de sangre veterinarios

Además de prolongar el periodo de conservación hasta los 21 días, el almacenamiento en frío presenta otras ventajas frente a los métodos tradicionales.

Según los investigadores, las plaquetas refrigeradas son menos susceptibles a la proliferación de bacterias perjudiciales, no necesitan mantenerse en agitación constante y pueden transportarse con mayor facilidad entre centros veterinarios.

Otra de las ventajas es que el procedimiento requiere únicamente pequeñas modificaciones en los sistemas habituales de procesamiento de sangre, por lo que su implantación podría resultar relativamente sencilla en hospitales veterinarios y bancos de sangre que ya dispongan de instalaciones adecuadas.

De hecho, el Hospital Veterinario Universitario de Washington ya mantiene habitualmente reservas de plaquetas refrigeradas en su banco de sangre. Haines también ha comenzado a formar a veterinarios y profesionales de otras instituciones en esta técnica, ante el creciente interés por incorporar el procedimiento a la práctica clínica.

La disponibilidad de estos productos podría resultar especialmente importante en situaciones de urgencia, cuando la rapidez de la transfusión puede condicionar las posibilidades de supervivencia del animal.

Nuevas investigaciones para mejorar las transfusiones

Pese a los resultados obtenidos, los investigadores consideran necesario continuar estudiando esta técnica antes de establecer recomendaciones más precisas sobre su utilización.

Entre los próximos objetivos se encuentran determinar las dosis óptimas de plaquetas para cada paciente, desarrollar métodos que permitan medir con mayor exactitud la respuesta individual a las transfusiones y comprobar si estos componentes sanguíneos pueden mantener su eficacia durante periodos superiores a tres semanas.

El equipo también pretende seguir ampliando el conocimiento sobre la conservación de plaquetas para facilitar su aplicación en un mayor número de centros veterinarios.

Aunque las transfusiones de plaquetas no son necesarias en la mayoría de los pacientes, pueden convertirse en una de las pocas alternativas terapéuticas disponibles cuando un perro presenta alteraciones graves de la coagulación.

Los resultados del estudio abren así nuevas posibilidades para mejorar la atención de las urgencias hemorrágicas y ampliar el acceso a un tratamiento que, en determinadas circunstancias, puede resultar decisivo para salvar la vida de los animales.

Fuente: Universidad Estatal de Washington. Investigación publicada en Journal of Veterinary Internal Medicine.

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