IM PET SHOP #71.2

29 Ignasi Solanas, secretario general de la Asociación Española de la Industria y el Comercio del Sector del Animal de Compañía (AEDPAC) y consultor del sector petcare, cree que esta es una de las grandes asignaturas de futuro del sector. “La persona que atiende en un comercio especializado trabaja con productos y servicios que, en muchos casos, pueden tener una repercusión importante en la salud y el bienestar de los animales”, afirma. Por tanto, no basta con conocer las marcas, los precios y las prestaciones comerciales. Según el experto, debe disponer de una base común de conocimientos sobre las características y necesidades de perros, gatos y otros animales de compañía, sus etapas vitales, la nutrición, la higiene, el comportamiento y unas pautas elementales de manejo y tenencia responsable. Hoy, conocer bien el producto es imprescindible, pero ya no es suficiente. Xavier Santos Giménez, Brand & Retail Activation Director de Kiwoko, responde que el profesional de un pet shop tiene que comprender las necesidades específicas de cada especie y de cada etapa de vida, pero también saber escuchar, hacer las preguntas adecuadas y convertir ese conocimiento en recomendaciones comprensibles y útiles para cada familia. “En Kiwoko apostamos por equipos especializados y por una propuesta multiespecie que nos permite responder a las necesidades de perros, gatos, aves, roedores, reptiles o peces”, destaca. Han apostado por profesionalizar el cuidado mediante el asesoramiento de equipos especializados y una oferta integral de productos y servicios. También lo remarcan en las tiendas Miscota. “Actualmente, los conocimientos de los especialistas están muy centrados en el tipo de animal y su etapa. A partir de aquí, iríamos a conocimientos específicos sobre los siguientes campos: nutrición, enriquecimiento ambiental y salud”, responde José Salinas, Communication Manager & CSR Lead de la marca. La nutrición abarca desde la alimentación de base, con una buena composición adaptada al animal, su etapa y su estado de salud, hasta los treats y sus diferentes funciones emocionales. Salinas añade el enriquecimiento ambiental, donde entran la higiene, el descanso, el juego, el paseo y todo elemento que ayude a mejorar el bienestar del animal al vivir en nuestro entorno. Y la salud, que engloba todo lo anterior y suma los servicios y productos para la prevención de enfermedades, ya sean genéticas, relacionadas con el envejecimiento, causadas por parásitos o derivadas de cualquier accidente. “Estos son los conocimientos que desde Miscota trabajamos con los equipos de tienda y de atención al cliente online para acompañar a las familias que confían en nosotros”, menciona. Formación del personal: de vendedor de productos a asesor de bienestar animal Formar correctamente al personal del pet shop no convierte al dependiente en veterinario ni en educador clínico, pero sí le permite ofrecer información útil, detectar dudas que necesitan una derivación y evitar recomendaciones genéricas que no tienen en cuenta a cada animal. El primer conocimiento esencial es comprender que perros, gatos, pequeños mamíferos, aves y peces no tienen las mismas necesidades. El personal debe saber preguntar antes de recomendar: qué animal vive en casa, qué edad tiene, cómo se alimenta, cuánto se mueve y qué dificultades observa su familia. Con el pet parenting, las mascotas ocupan hoy un lugar cada vez más importante en nuestras vidas y se han convertido en un miembro más de muchas familias. “Esta evolución también ha cambiado nuestra forma de cuidarlas: los tutores están cada vez más concienciados con su salud y bienestar, buscan información, hacen más preguntas y quieren tomar las mejores decisiones para acompañarlas en cada etapa de su vida”, recuerda Elisenda Saperas, veterinaria y responsable de comunicación de Purina España. En este contexto, los profesionales de los pet shops tienen un papel cada vez más relevante, porque muchas veces son uno de los primeros puntos de referencia para las familias en el cuidado diario de sus animales. “Por eso, además de conocer bien los productos, es importante que cuenten con conocimientos básicos sobre nutrición, salud preventiva, comportamiento, higiene y bienestar, así como sobre las necesidades específicas de perros y gatos en función de su edad, tamaño, estilo de vida o situación particular”, subraya Saperas. Profesionalizar al comercio detallista Desde hace años, una de las aspiraciones del sector es avanzar hacia el reconocimiento profesional de esta actividad. “Todo apunta a que, en un horizonte relativamente próximo, podríamos disponer de algún curso de referencia, con un currículo de conocimientos generales consensuado y, deseablemente, susceptible de reconocimiento o regulación formal. No podemos dar por aprobada hoy una titulación oficial, pero sí creo que sería un avance muy positivo para profesionalizar y modernizar el comercio detallista”, analiza Ignasi Solanas. Además, no tendríamos que partir de cero. Solanas añade: “Nos consta que varias cadenas y numerosos comerciantes especializados ya han desarrollado sus propios protocolos, metodologías y programas de formación continua para sus equipos”. “EL VENDEDOR NO ES VETERINARIO Y NO DEBE OCUPAR ESE PAPEL, PERO PUEDE TENER MUCHO CONOCIMIENTO ÚTIL: ETOLOGÍA, COMPORTAMIENTO, ALIMENTACIÓN O EQUIPAMIENTO”

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