25 en vano, la tienda de mascotas ha metamorfoseado en los últimos años en un centro de bienestar y en una extensión de la clínica veterinaria que trasciende el mero punto de venta de productos. Cabe señalar que el mostrador del establecimiento no debe competir con el veterinario, sino actuar como su principal aliado. Si un veterinario diagnostica una patología (como insuficiencia renal, alergias o problemas articulares), el pet shop es el lugar donde el tutor adquiere el alimento de prescripción o los suplementos a largo plazo. En paralelo, puede ayudar a reforzar el mensaje clínico emitido por el especialista. Por ello, el personal de la tienda debe estar capacitado para validar y recordar al usuario la importancia de cumplir estrictamente las pautas indicadas por el veterinario. Asimismo, desde el pet shop, un empleado bien formado sabe identificar señales de alerta, tales como pérdida de peso, rascado excesivo o decaimiento, para derivar inmediatamente al animal al servicio veterinario. No obstante, hay otra tendencia que se ha extendido de un tiempo a esta parte: la convergencia entre retail y clínica. La integración de servicios veterinarios dentro de las grandes superficies y tiendas especializadas responde a la consolidación del modelo one-stop-shop, diseñado para unificar la experiencia del cliente en un solo entorno. Este fenómeno representa una importante reestructuración del negocio que sirve como motor de fidelización. Educación sanitaria en el punto de venta, ¿una oportunidad infrautilizada? Tradicionalmente, la mayoría de las tiendas especializadas en mascotas se limitaban a despachar productos, perdiendo el poder de agregar valor añadido al dar directrices y resolver consultas. La educación sanitaria, sin embargo, se puede potenciar mediante diferentes vías, como la prevención. Por ejemplo, creando córneres informativos o campañas mensuales en la tienda digital y física sobre temas críticos: el calendario de desparasitación, la importancia de la higiene dental, la prevención de la obesidad o el recuerdo de la vacunación. En esta labor de divulgación, las tiendas especializadas también pueden apoyar iniciativas institucionales como #Eresresponsable, impulsada por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 para fomentar la tenencia responsable y el bienestar de los animales de compañía. El programa cuenta con la participación de entidades del sector, entre ellas la Asociación Española de la Industria y el Comercio del Sector del Animal de Compañía (AEDPAC) y la Asociación Nacional de Fabricantes de Alimentos para Animales de Compañía (ANFAAC). Este tipo de iniciativas pone de relieve la importancia de implicar a los distintos agentes relacionados con los animales en la difusión de información rigurosa sobre sus cuidados. Por su contacto cotidiano con los tutores, los pet shops pueden contribuir a acercar estos mensajes a los hogares y reforzar la cultura de la prevención y la tenencia responsable. Una muestra clara de ello son las vacunas. El veterinario indica tanto las que son obligatorias como otros tratamientos adecuados, según el tipo de animal de que se trate y su periodicidad, que normalmente es de un año para las vacunas y de tres meses para los antiparasitarios. Es el caso de la prevención contra la rabia. Esta zoonosis constituye, de hecho, un buen ejemplo de One Health, dado que puede causar la muerte del animal y transmitirse a las personas a través de la mordedura de animales infectados. Por esa razón, la vacunación es obligatoria en la mayoría de las regiones para perros y en algunas de ellas para gatos y hurones. Otro caso es la equinococosis, una enfermedad parasitaria poco frecuente, pero transmisible de animales a humanos, por lo que su tratamiento también es obligatorio en algunas autonomías. Además de estas enfermedades, existen otras que pueden afectar a los animales y de ahí la importancia de protegerlos. Entre ellas se destacan la hepatitis, la leptospirosis, el moquillo y la parvovirosis en perros, y la panleucopenia, la rinotraqueítis, la calicivirosis, la leucemia y la peritonitis infecciosa en gatos. De igual manera, es fundamental echar una mano al cliente si surgen dudas, por ejemplo, sobre el etiquetado o su interpretación, para que entienda qué está comprando. Las etiquetas de los alimentos para mascotas incluyen mucha información necesaria y útil para los equipos veterinarios y los dueños de mascotas. Pero también pueden agregar imágenes y frases de marketing diseñadas para promover las ventas de productos en lugar de transmitir información nutricional. “Esto significa que parte de la información, incluidos términos no regulados como ‘holístico’ o ‘prémium’, tiene poco valor práctico para la evaluación nutricional”, advierte la Asociación Mundial de Veterinarios de Pequeños Animales (WSAVA, por sus siglas en inglés, World Small Animal Veterinary Association). Por otro lado, se pueden organizar charlas presenciales o virtuales para cachorros sobre temas tan diversos como la socialización, las pautas de vacunación, la higiene oral, etc., que posicionen al establecimiento como un referente de conocimiento y no solo de comercio. El asesoramiento como valor diferencial Nos encontramos en un contexto en el que el mercado pet en España continúa mostrando una evolución positiva, impulsada por la humanización de los animales de compañía, el aumento del gasto medio por mascota y una mayor demanda de productos y servicios especializados. Más de la mitad de los hogares conviven con mascotas (más de 28 millones de animales de compañía, incluidos 9,4 millones de perros y 5,9 millones de gatos censados), y se estima que existen en torno a 5.000 puntos de venta especializados, entre cadenas, tiendas de proximidad, franquicias y grandes superficies. En cuanto al gasto por animal, los españoles destinan de media 1.260 euros al año. Sin embargo, este crecimiento viene acompañado de importantes desafíos: presión competitiva de grandes operadores, expansión del comercio electrónico, consolidación de modelos omnicanal y un consumidor que
RkJQdWJsaXNoZXIy NTI5ODA=