IM VETERINARIA #69

78 EMPRESA Terapias de modulación del microbioma: papel actual de los probióticos y del trasplante fecal en clínica veterinaria EL MICROBIOMA TIENE UN PAPEL CLAVE EN MÚLTIPLES FUNCIONES DEL ORGANISMO Y ABRE NUEVAS VÍAS TERAPÉUTICAS EN MEDICINA VETERINARIA. MIENTRAS LOS PROBIÓTICOS SE HAN INCORPORADO A LA PRÁCTICA CLÍNICA HABITUAL, EL TRASPLANTE DE MICROBIOTA FECAL COMIENZA A PERFILARSE COMO UNA ALTERNATIVA PROMETEDORA PARA DETERMINADOS PACIENTES. POR: RAQUEL SANTIAGO TOSTADO, LV, DIPL ECVIM CA, ACRED AVEPA MEDICINA INTERNA. SERVICIO DE MEDICINA INTERNA HOSPITAL VETERINARIO MENES, GIJÓN, ASTURIAS. En los últimos años, el microbioma intestinal ha pasado de ser considerado un simple conjunto de microorganismos comensales a entenderse como un órgano metabólico e inmunológico con influencia sobre múltiples sistemas del organismo. Su implicación no se limita únicamente al tracto digestivo, sino que participa activamente en procesos inmunológicos, metabólicos e incluso neurológicos. En medicina veterinaria, el interés por la disbiosis y por las terapias dirigidas a modular el microbioma ha crecido de forma exponencial. Entre estas estrategias, los probióticos representan actualmente la herramienta más accesible y utilizada en la práctica clínica diaria, mientras que el trasplante de microbiota fecal (FMT) emerge como una alternativa prometedora en determinados pacientes. ¿Qué entendemos por disbiosis? La disbiosis se define como una alteración en la composición, diversidad y función del microbioma intestinal. En perros y gatos, se ha asociado tanto a enfermedades digestivas primarias como a patologías extradigestivas. Uno de los hallazgos más relevantes en los últimos años ha sido la importancia de Clostridium hiranonis, bacteria implicada en la conversión de ácidos biliares primarios en secundarios. Su disminución se relaciona de forma consistente con estados de disbiosis y puede favorecer el sobrecrecimiento de microorganismos potencialmente patógenos como Clostridioides difficile. Actualmente, una de las herramientas más útiles en clínica es el Índice de Disbiosis (DI), basado en PCR cuantitativa. Este método evalúa diferentes taxones bacterianos y resume la información en un valor numérico que permite estimar el grado de alteración del microbioma. Aunque todavía existen limitaciones diagnósticas, la integración progresiva de técnicas moleculares está permitiendo comprender mejor el papel del microbioma en diferentes enfermedades. REFERENCIAS

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