IM VETERINARIA #69

58 URGENCIAS “En la unidad de urgencias el trabajo no se acaba nunca, siempre vas a tener que reevaluar a un animal por un deterioro progresivo o atender a uno nuevo que es admitido” LA VETERINARIA INTENSIVA EVOLUCIONA HACIA UNA MEDICINA MÁS ESPECIALIZADA, TECNOLÓGICA Y COORDINADA, PERO QUE TODAVÍA RECLAMA MÁS RECONOCIMIENTO Y PERSONAL ESPECIALIZADO. En la unidad de urgencias de un centro veterinario muchas veces la actividad es frenética, “pero depende del volumen de urgencias y de pacientes críticos”, señala Marta Hita, veterinaria de la Unidad de Curas Intensivas y Urgencias del Hospital Veterinario del Mar (Barcelona), al ser preguntada en qué se diferencia su área de trabajo respecto a otras especialidades. Bajo su experiencia, “en hospitalización, se admiten animales que muchas veces vienen sin una causa clara de su patología, pero con estados físicos que requieren tratamientos urgentes. Son pacientes que durante su ingreso van a requerir una aproximación diagnóstica además de terapéutica, trabajando conjuntamente con otras especialidades (medicina interna, felina, cirugía, oftalmología, neurología, diagnóstico por imagen, etc.)”. Así las cosas, añade la especialista, “aquí el trabajo no se acaba nunca, siempre vas a tener que reevaluar a un animal por un deterioro progresivo o atender a uno nuevo que es admitido”. En este caso, hasta el alta domiciliaria el trabajo con el animal no va a finalizar “y eso exige un trabajo y una comunicación estricta y estrecha con los propietarios”, recalca Hita. Formación específica necesaria Todo ello requiere una formación específica y aptitudes por parte del veterinario especializado. Sin embargo, la doctora del centro catalán lamenta

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