40 Ebavet es un centro veterinario de referencia ubicado en Tenerife y especializado en etología clínica veterinaria y el bienestar animal. Detrás de este proyecto se encuentra Rosario Galtier Vallejo, quien detalla los pasos en su trayectoria profesional que la llevaron a poner en marcha el proyecto hace ya diez años. “Soy licenciada en Veterinaria por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria desde 2007, y desde prácticamente el inicio de mi carrera profesional he orientado mi formación y mi trabajo hacia la etología clínica y el bienestar animal, realizando un postgrado en Etología Clínica y Bienestar Animal, y un Máster en Dirección y Gestión Veterinaria de Centros de Protección Animal”, cuenta Galtier Vallejo. En 2016 fundó Ebavet, y además, compagina la actividad de etología clínica con actividad docente, “formando parte de varios proyectos de formación, especialmente en temas relacionados con manejo de animales, comportamiento y bienestar animal”. Considera que “la forma de relacionarse las familias Rosario Galtier Vallejo (Ebavet, Tenerife) “CADA VEZ SE TIENE MÁS CONCIENCIA SOBRE EL BIENESTAR ANIMAL Y SOBRE LA IMPORTANCIA DE OFRECER UNA ATENCIÓN INTEGRAL” con sus animales ha evolucionado enormemente en las últimas décadas, existiendo una mayor implicación emocional y una creciente demanda de servicios especializados”, lo que al mismo tiempo “ha impulsado el crecimiento de especialidades como la mía, la medicina del comportamiento”. Y es que, bajo su experiencia, “cada vez se tiene más conciencia sobre el bienestar animal y sobre la importancia de ofrecer una atención integral, no centrada únicamente en la salud física, sino también en la salud emocional”. Por ello, la profesional cree que, hoy en día, “los veterinarios tenemos un papel muy importante como educadores y divulgadores”. “Ya no solo tratamos enfermedades, sino que las familias nos buscan para comprender mejor las necesidades de sus animales y a prevenir problemas que puedan afectar a su bienestar”, expone. En la misma línea, la fundadora de Ebavet destaca como uno de los avances más importantes en etología “la creciente integración de la medicina del comportamiento dentro del propio abordaje clínico veterinario”. Es decir, “cada vez más profesionales entienden que los problemas de comportamiento no deben abordarse desde el adiestramiento, sino que es fundamental realizar una valoración veterinaria completa y considerar posibles causas médicas u orgánicas que puedan estar influyendo en la conducta”. Dolor, problemas endocrinos, alteraciones neurológicas, enfermedades digestivas o incluso determinadas patologías dermatológicas, señala Rosario Galtier Vallejo, “pueden manifestarse a través de cambios de comportamiento, como agresividad, ansiedad o problemas de tolerancia a la frustración”. En este sentido, considera que uno de los grandes avances ha sido precisamente el reconocimiento de la etología como una parte integrada de la medicina veterinaria, “favoreciendo un enfoque más global, mejorando el diagnóstico y los tratamientos”. Del mismo modo, otro aspecto que considera muy relevante es “la creciente implantación de protocolos de manejo ‘low-stress’ y de medicina veterinaria centrada en el bienestar emocional, tanto en centros veterinarios como en refugios y otros entornos relacionados con animales”. En cuanto a los retos a futuro para la profesión, en su opinión, uno de los más importantes la lucha por una legislación “más justa y adaptada a la realidad clínica”, especialmente en todo lo relacionado con el medicamento veterinario. En los últimos años, “el sector veterinario se ha movilizado mucho para defender la necesidad de poder ejercer nuestra profesión con herramientas adecuadas y con una normativa que permita a los veterinarios hacer su trabajo, respetando su ética profesional y velar por la salud y el bienestar animal”, recuerda. En relación a esto, considera especialmente importante la movilización del colectivo en iniciativas como la ILP del Medicamento Veterinario, “que refleja la necesidad de que la profesión tenga más voz en las decisiones legislativas que afectan directamente a nuestra práctica diaria”. Igualmente, cree que otro reto muy importante para el veterinario de “a pie” será la implementación de la inteligencia artificial en el trabajo de la clínica diaria, “un huracán tecnológico que crece día a día a pasos agigantados", puntualiza.
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