IM VETERINARIA #68

73 LA DEGRADACIÓN DE LOS ECOSISTEMAS, LA PÉRDIDA DE BIODIVERSIDAD Y EL CAMBIO CLIMÁTICO FAVORECEN LA APARICIÓN Y EXPANSIÓN DE PATÓGENOS Y VECTORES Panorama global de la sanidad animal Por otra parte, el informe El estado de la sanidad animal en el mundo de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) ofrece una visión integral sobre los desafíos y avances en la sanidad animal global. Destaca la importancia de la vacunación como herramienta clave para prevenir y controlar enfermedades animales como la fiebre aftosa, la peste porcina africana, la rabia y la influenza aviar, entre otras. Subraya cómo la sanidad animal está estrechamente vinculada a la salud humana, la seguridad alimentaria y la economía global, y enfatiza la necesidad de fortalecer los Servicios Veterinarios, mejorar la vigilancia y fomentar la cooperación internacional para enfrentar las amenazas sanitarias. Asimismo, aborda el impacto de la RAM en la sanidad animal y humana, destacando la necesidad de reducir el uso innecesario de antimicrobianos y promover prácticas responsables como la vacunación y la bioseguridad. Analiza los datos recopilados a través de sistemas como el Sistema mundial de información zoosanitaria (WAHIS) y la Base de Datos Mundial sobre el Uso de Antimicrobianos en Animales (ANIMUSE), que permiten identificar tendencias epidemiológicas, evaluar el uso de antimicrobianos y mejorar la gestión de enfermedades. La OMSA remarca la importancia de la transparencia y el intercambio de datos para una respuesta global coordinada frente a las enfermedades animales transfronterizas. Finalmente, el informe resalta la relevancia de la sanidad animal en el contexto de ‘Una sola salud’, promoviendo la integración de la salud humana, animal y ambiental. A través de iniciativas como el Observatorio de la OMSA y la Estrategia Global de Control de Enfermedades, se busca fortalecer la implementación de normas internacionales, mejorar la capacidad de los Servicios Veterinarios y garantizar un comercio seguro y sostenible. La OMSA hace un llamado a la acción para invertir en infraestructura veterinaria, fomentar la colaboración global y priorizar la sanidad animal como un pilar esencial para la salud y el desarrollo sostenible. Hacia una integración real En España, el One Health avanza progresivamente hacia una integración más estructural. La vigilancia epidemiológica de zoonosis como la Covid-19, la gripe aviar o la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo ha incentivado la colaboración entre el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, los organismos de salud pública y las comunidades autónomas. La Plataforma One Health España se ha consolidado como un espacio de referencia, agrupando a más de 130 entidades del ámbito sanitario, científico y ambiental. Su objetivo es impulsar una visión transversal de la salud y reforzar el papel del veterinario en la toma de decisiones estratégicas. Paralelamente, la incorporación de sociedades científicas veterinarias a estructuras de salud pública ha contribuido a visibilizar la aportación del sector a la protección de la población. Cooperación internacional A nivel europeo, One Health se ha convertido en un eje prioritario de las políticas sanitarias. La Unión Europea promueve protocolos de actuación coordinados entre sanidad, agricultura y medioambiente, así como el intercambio de información entre profesionales y agencias de seguridad alimentaria. La vigilancia activa de enfermedades zoonóticas y la reducción del uso de antimicrobianos en veterinaria son objetivos estratégicos compartidos. En el plano internacional, el Plan de Acción Conjunto impulsado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Organización Mundial de Sanidad Animal (WOAH) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medioambiente (PNUMA) refuerza la necesidad de una respuesta global y coordinada frente a los riesgos sanitarios emergentes, integrando por primera vez de forma explícita la salud de los ecosistemas en la gestión sanitaria. Superando las barreras Pese al amplio consenso sobre la importancia de One Health, su aplicación práctica se enfrenta a desafíos como la falta de coordinación real entre disciplinas, la fragmentación administrativa y la financiación limitada, que dificultan la implementación efectiva del modelo. Desde el ámbito veterinario, también se insiste en la importancia de la formación en salud pública, epidemiología y medioambiente, así como de mejorar el reconocimiento institucional del papel del veterinario. A estos retos se suma la carga laboral y el impacto en la salud mental del colectivo veterinario, factores que pueden limitar la capacidad de respuesta ante crisis sanitarias y subrayan la necesidad de un mayor respaldo estructural. De la teoría a la acción El futuro del One Health pasa por su consolidación como modelo operativo y no solo conceptual. La tendencia apunta hacia una colaboración interdisciplinaria obligatoria, el uso de tecnologías avanzadas para la detección temprana de riesgos y una mayor integración de la veterinaria en las políticas de salud pública y ambiental. En este escenario, el veterinario está llamado a desempeñar un liderazgo técnico basado en la prevención, la vigilancia y la sostenibilidad. Así, la sanidad animal deja de ser un ámbito sectorial para convertirse en un componente esencial de la seguridad sanitaria global.

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