72 Desde la veterinaria, esta interconexión se traduce en una responsabilidad ampliada. El control sanitario de los animales de producción influye directamente en la inocuidad de los alimentos y en la prevención de enfermedades transmitidas por alimentos. Del mismo modo, la salud de los animales de compañía y de la fauna silvestre actúa como un indicador temprano de riesgos para la población humana. En este sentido, los animales se consideran “centinelas” de la salud global. Prevención y vigilancia Frente a un modelo tradicional centrado en la respuesta a la enfermedad, esta visión prioriza la detección temprana y la vigilancia epidemiológica. El veterinario desempeña un papel esencial en la identificación de riesgos sanitarios en la interfaz entre animales, humanos y medioambiente. La vigilancia de zoonosis como la gripe aviar, la rabia, la brucelosis, la fiebre del Nilo Occidental o la leishmaniasis se ha intensificado en los últimos años, especialmente en fauna silvestre y vectores como mosquitos y garrapatas. Estas enfermedades ilustran cómo los cambios climáticos y ecológicos favorecen la expansión geográfica de patógenos, incrementando el riesgo de transmisión a humanos y animales domésticos. Del mismo modo, la veterinaria asistencial se integra en este modelo. La detección de enfermedades zoonóticas en mascotas, así como de situaciones de maltrato o abandono, puede revelar problemas de salud pública o social en el entorno familiar, demostrando el carácter preventivo del enfoque. Seguridad alimentaria Los veterinarios garantizan la inocuidad de los alimentos de origen animal a lo largo de toda la cadena alimentaria, desde la producción primaria hasta el consumo final. Por lo tanto, el control de enfermedades transmitidas por alimentos, la trazabilidad y la aplicación de medidas de bioseguridad son elementos clave para proteger la salud de los consumidores. Ante la creciente demanda de proteína animal y la presión sobre los sistemas productivos, el One Health promueve prácticas agrícolas y ganaderas más sostenibles, que integren la salud animal, el bienestar y la protección del medioambiente. Esta perspectiva contribuye no solo a reducir riesgos sanitarios, sino también a aumentar la confianza de la sociedad en el sistema alimentario. Resistencia a los antimicrobianos La resistencia a los antimicrobianos (RAM) se ha convertido en uno de los mayores desafíos sanitarios a nivel mundial. El uso de antibióticos en producción animal y en la clínica veterinaria ha contribuido a la aparición de bacterias resistentes que pueden transmitirse a las personas a través de la cadena alimentaria, el contacto directo o el medioambiente. Desde el enfoque One Health, la veterinaria tiene un papel crucial en la lucha contra la RAM mediante la promoción de un uso responsable de los antimicrobianos, el desarrollo de herramientas diagnósticas avanzadas y la implementación de medidas preventivas que reduzcan la necesidad de tratamientos farmacológicos. La bioseguridad, la vacunación y la mejora del manejo animal se presentan como estrategias clave para frenar esta amenaza compartida por la salud animal y humana. Proteger la salud humana y animal El One Health se presenta hoy como una respuesta imprescindible ante la intensificación de crisis interconectadas que afectan simultáneamente a la salud humana, animal y ambiental. En 2025, Europa registró el verano más cálido hasta la fecha, con incendios forestales sin precedentes, olas de calor marinas en el Mediterráneo y un aumento de enfermedades infecciosas transmitidas por vectores como el dengue, el chikungunya o el virus del Nilo Occidental. Estos fenómenos, agravados por el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la contaminación, los cambios en el uso del suelo y la creciente movilidad global, han incrementado también la aparición de enfermedades animales y zoonóticas, amenazando la seguridad alimentaria, los medios de vida y la resiliencia de los sistemas sanitarios, especialmente para las poblaciones más vulnerables. Ante este escenario, la Fuerza de Tarea Interagencial One Health de la Unión Europea y el Cuadripartito para Europa y Asia Central hacen un llamado urgente a la acción coordinada a nivel regional, nacional y global. Integrar One Health en las políticas públicas, con financiación sostenida, marcos legislativos adecuados y liderazgo colaborativo, es esencial para prevenir futuras pandemias y responder eficazmente a los riesgos transfronterizos. La declaración subraya que ningún sector ni país puede actuar de forma aislada: proteger la salud de las personas, los animales y el planeta es una responsabilidad compartida que exige actuar juntos. One Health en datos Tal como indica el informe El estado de la sanidad animal en el mundo de la OMSA, entre 2024 y principios de 2025, se notificaron 6.895 brotes de fiebre aftosa en 42 países, con nuevas cepas detectadas en Sudáfrica, China y Comoras. La peste porcina africana afectó a 48 países, con 14.918 brotes que resultaron en más de 386.000 casos y 605.225 pérdidas de cerdos domésticos. La influenza aviar de alta patogenicidad registró 1.692 brotes en aves de corral y 1.174 en mamíferos, con 148,68 millones de pérdidas en aves de corral. A su vez, la resistencia a los antimicrobianos podría generar pérdidas económicas globales de hasta 5,2 billones de dólares para 2050, mientras que el uso de antimicrobianos en animales disminuyó un 5 % entre 2020 y 2022. La OMSA enfatiza la urgencia de fortalecer la vigilancia, la vacunación y la cooperación internacional para mitigar estas amenazas.
RkJQdWJsaXNoZXIy NTI5ODA=