IM VETERINARIA #68

33 Beatriz Santos Redondo empezó su trayectoria profesional como veterinaria de clínica de pequeños animales, una labor que, según cuenta, ejerció durante más de una década. A día de hoy trabaja como veterinaria oficial de la Junta de Castilla-La Mancha en Oficina comarcal agraria en Ciudad Real. En base a esta veterinaria cosechada en la profesión veterinaria a lo largo de más de diez años, la veterinaria distingue varias vertientes respecto a cómo ha evolucionado el papel del veterinario en los últimos años. Por un lado, señala que “hubo un pequeño avance con las condiciones laborales con la introducción del convenio para Veterinarios”. Sin embargo, a su juicio, en general, “las condiciones y sueldo son muy pobres en la clínica”. Además, considera que “en general, en el colectivo veterinario, los propios enemigos son en ocasiones sus compañeros veterinarios, hay mucha competitividad… Aparte, es una profesión poco valorada por la población”, lamenta Santos Redondo. A nivel científico, la historia es otra bien diferente. A su modo de ver, “la profesión ha mejorado muchísimo, hoy en día hay más especialización”. Al mismo tiempo, la veterinaria castellanomanchega destaca que los mayores avances diagnósticos y terapéuticos que ha experimentado la profesión en los últimos años se han producido en todos los ámbitos, “desde utilización de recursos diagnósticos al mismo nivel que en medicina humana con radiografía, ecografía, TAC, resonancia, etc., como tratamientos quirúrgicos avanzados en traumatología, neurología e implantes, por nombrar algunos”. En cuanto a los desafíos de futuro más reseñables, Beatriz Santos Redondo hace hincapié en que “el reto de la profesión es la especialización, así como en medicina humana”. “Si el dermatólogo no te trata una fractura, en la profesión veterinaria no se puede esperar que por el mero hecho de ser veterinario tenga que conocer acerca de todas las especies y de todas las especialidades”, desarrolla. Por otro lado, pone sobre la mesa la necesidad de fomentar la formación, “de formación remunerada en ciclos rotatorios en las distintas especialidades, como el MIR en el caso de los médicos”. Y es que, bajo su punto de vista, “salimos de la carrera desnudos ante el mundo laboral”. En última instancia, reivindica que “los veterinarios no son personas que les gusten los animalitos”. “Que sí, que en general somos amantes de los animales, pero es importante que la población nos reconozca como sanitarios que somos, que cuidamos de la salud animal, pero también de la salud humana”, concluye. Beatriz Santos Redondo (Oficina Comarcal Agraria, Ciudad Real) “EL RETO DE LA PROFESIÓN ES LA ESPECIALIZACIÓN, ASÍ COMO EN MEDICINA HUMANA”

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