29 Con el lema ‘Hemos logrado mucho y vamos a por más’, Felipe Vilas Herranz revalidó su mandato en 2024 y ya ha celebrado más de diez años al frente del Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid (COLVEMA). Al hacer balance de los objetivos cumplidos desde entonces, el veterinario apunta que “durante estos años hemos trabajado intensamente para modernizar el Colegio y acercarlo a los colegiados y a la sociedad”. Asimismo, destaca que “hemos reforzado la representación institucional de la profesión, impulsado la formación continua de calidad y mejorado los servicios al colegiado; además, hemos avanzado en la visibilidad social del veterinario como agente clave en la salud pública, el bienestar animal y la seguridad alimentaria”. “También hemos liderado la defensa del colectivo como se ha puesto de manifiesto en las diferentes movilizaciones por la derogación del Real Decreto 666/2023 del medicamento veterinario”, agrega Vilas. Por otra parte, cree que “el Colegio se ha consolidado como un interlocutor de referencia ante las administraciones y ante los poderes públicos”. De cara al futuro, el presidente del COLVEMA asegura que el objetivo es seguir fortaleciendo la profesión en un entorno cada vez más exigente. “Queremos avanzar en la defensa de unas condiciones laborales dignas, potenciar el reconocimiento de la veterinaria como una profesión esencial para la salud de todos, mejorar el acceso a la formación especializada y reforzar el papel del veterinario en el concepto ‘One Health’ y en su perfil multidisciplinar”, resume. Idiosincrasia de la veterinaria madrileña En el caso concreto de la veterinaria madrileña, Vilas Herranz la define como “una profesión dinámica, altamente cualificada y en constante crecimiento, especialmente en el ámbito de los animales de compañía”. Sin embargo, apostilla, “convive con importantes desafíos, como unas condiciones laborales con un gran margen de mejora, la presión asistencial, la complejidad normativa que condiciona el trabajo de los compañeros y la necesidad de reconocimiento profesional acorde a su responsabilidad sanitaria”. El escenario actual es fruto de una “evolución significativa”, bajo el punto de vista del profesional. Al respecto, el presidente del Colegio recalca que “la medicina veterinaria ha avanzado en especialización, tecnología y calidad en las consultas de los centros veterinarios”. También pone de relieve cómo “ha aumentado la demanda social de servicios veterinarios, especialmente tras la pandemia, junto con una mayor sensibilidad hacia el bienestar animal y el reconocimiento de los animales de compañía como un miembro más de la familia”. No obstante, apunta que estos avances han traído nuevas exigencias y mayores niveles de estrés profesional. “Los compañeros se encuentran con dificultades para ejercer su trabajo en condiciones laborales dignas. Entre el 20 y el 30 % de los graduados abandonan la profesión en los tres primeros años, lo cual es muy preocupante”, advierte. Por ese motivo, considera que entre los retos a los que se enfrenta la profesión se encuentran “la mejora de las condiciones laborales, la regulación justa del medicamento veterinario, la lucha contra el intrusismo profesional y el reconocimiento del veterinario como profesión sanitaria”. De igual manera Felipe Vilas Herranz califica de “fundamental” abordar el cuidado de la salud mental de los profesionales y adaptar el marco normativo a la realidad del ejercicio clínico. En este contexto, el COLVEMA ha promovido, junto con la Asociación Madrileña de Veterinarios de Animales de Compañía (AMVAC), el Plan de Mejora Laboral y Profesional (Vet4Vets) en el sector de Animales de Compañía, cuyo objetivo es “impulsar una evolución estructural del sector”. “Queremos avanzar hacia un modelo profesional más equilibrado, en el que los veterina- “ENTRE EL 20 Y EL 30 % DE LOS GRADUADOS ABANDONAN LA PROFESIÓN EN LOS TRES PRIMEROS AÑOS, LO CUAL ES MUY PREOCUPANTE”
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