IM VETERINARIA #67

51 “TÉCNICAS DE CIRUGÍA MÍNIMAMENTE INVASIVA COMO LA LAPAROSCOPIA, LA ARTROSCOPIA O LA TORACOSCOPIA ESTÁN GANANDO UN PAPEL CADA VEZ MÁS RELEVANTE EN HOSPITALES Y CLÍNICAS VETERINARIAS ESPECIALIZADAS” La Sociedad Española de Cirugía Veterinaria se fundó hace ya más de 30 años, en 1992. Al hacer balance de los cambios más significativos acontecidos en este periodo, la directiva resalta el proceso de especialización. “En aquel momento, la cirugía veterinaria en España formaba parte, en la mayoría de los casos, de la práctica clínica general, con un desarrollo limitado de áreas quirúrgicas específicas y con escasas oportunidades de formación avanzada”, rememora. Así pues, la creación de la SECIVE respondió precisamente a la necesidad de agrupar a docentes y profesionales interesados en impulsar y consolidar la disciplina quirúrgica veterinaria. “Sus fundadores, grandes educadores universitarios y clínicos, con una profunda vocación por la cirugía de pequeños y grandes animales, sentaron las bases para que la cirugía comenzara a definirse como una especialidad con identidad propia. Este impulso ha favorecido una conexión entre la práctica clínica, la docencia universitaria y la investigación, elementos clave para el desarrollo de la especialidad”, presume la veterinaria. Hacia procedimientos más complejos y altamente especializados Desde entonces, la cirugía veterinaria ha evolucionado hacia la realización de procedimientos cada vez más complejos y altamente especializados. “Este avance ha estado estrechamente ligado a la difusión de protocolos clínicos, a la organización de congresos científicos y a la oferta de cursos de actualización promovidos por sociedades científicas como SECIVE, que han contribuido de manera decisiva a la transferencia del conocimiento y a la estandarización de buenas prácticas clínicas”, argumenta. Y en su opinión, la Sociedad “ha desempeñado un papel fundamental en el impulso de la formación posgraduada, especializada y continuada en cirugía veterinaria, tanto a nivel nacional como internacional”. Sin embargo, a juicio de Carrillo Sánchez, los especialistas en cirugía veterinaria, actualmente, se enfrentan a retos que van mucho más allá del propio acto quirúrgico. “Uno de los principales desafíos es la necesidad de una formación y actualización continuadas, imprescindibles para mantener un alto nivel técnico, en un entorno en constante evolución. Este proceso conlleva un importante coste personal y económico, asociado tanto a la inversión en equipamiento y formación especializada como a una exigente curva de aprendizaje, que no siempre resulta fácil de compatibilizar con la actividad clínica diaria y la conciliación familiar”, desarrolla. A ello se suma el reto de ofrecer procedimientos quirúrgicos de alto nivel manteniendo unos costes asumibles para los tutores, “especialmente si se tiene en cuenta que, en España, a diferencia de otros países, la cultura de los seguros veterinarios y de la medicina preventiva avanzada aún está poco desarrollada”, añade. Por otro lado, considera que el acceso creciente a la información ha elevado las expectativas de los tutores. “Esta responsabilidad, unida a la toma de decisiones en casos graves, manejo de complicaciones, o la eutanasia y las limitaciones económicas del tutor/a, generan una elevada carga emocional para el clínico. Todo ello puede derivar en un notable desgaste profesional, siendo en ocasiones complejo encontrar un equilibrio entre la excelencia clínica, el bienestar animal, la relación con los tutores y la salud mental del veterinario”,. SECIVE, un punto de encuentro Toda la Junta Directiva de SECIVE comparte el objetivo de impulsar una formación continuada y de excelencia en cirugía veterinaria, y en este sentido, ya han comenzado a trabajar activamente en el desarrollo de nuevas iniciativas. “Entre ellas se encuentra la organización de talleres y cursos prácticos independientes del Congreso Anual, así como la puesta en mar-

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