Setas tóxicas, bellotas y castañas de Indias: los riesgos para la salud de los perros en los paseos otoñales

La Real Sociedad Canina de España recomienda extremar la vigilancia durante los paseos otoñales para prevenir intoxicaciones por frutos y setas.

Estado: Esperando

03/11/2026

La Real Sociedad Canina de España (RSCE) advierte sobre los riesgos que pueden encontrar los perros durante los paseos otoñales, especialmente en zonas boscosas, parques y jardines, donde las setas silvestres y los frutos caídos de los árboles pueden despertar su curiosidad. Extremar la vigilancia y evitar que los ingieran ...

La Real Sociedad Canina de España (RSCE) advierte sobre los riesgos que pueden encontrar los perros durante los paseos otoñales, especialmente en zonas boscosas, parques y jardines, donde las setas silvestres y los frutos caídos de los árboles pueden despertar su curiosidad. Extremar la vigilancia y evitar que los ingieran es fundamental para prevenir problemas de salud.

Aunque la mayoría de las setas silvestres no son tóxicas, algunas especies sí pueden provocar intoxicaciones graves y, además, resulta muy difícil distinguirlas a simple vista. La RSCE estima que alrededor del 1% de las setas pueden ser altamente tóxicas para los animales y causar problemas potencialmente mortales.

Las bellotas contienen taninos, entre ellos ácido tánico, que pueden provocar vómitos y trastornos gastrointestinales. Las bellotas verdes presentan una mayor concentración de estas sustancias que las maduras y, en caso de ingestas abundantes o repetidas, pueden ocasionar daños hepáticos y renales. Además, su tamaño y dureza pueden favorecer las obstrucciones del aparato digestivo.  Los síntomas pueden aparecer en cuestión de minutos o tardar días en manifestarse.

En cuanto a las castañas, es importante distinguir las comestibles de las castañas de Indias, que presentan un aspecto similar, pero contienen aesculina y pueden resultar tóxicas para los perros. Su ingesta puede provocar vómitos, diarrea y otros trastornos digestivos y, por su tamaño y consistencia, también existe riesgo de atragantamiento u obstrucción intestinal. 

¿Cómo actuar ante una posible ingesta?

Si un perro ingiere una seta o un fruto desconocido, es fundamental contactar inmediatamente con un veterinario, sin esperar a que aparezcan síntomas. Siempre que sea posible, conviene avisar previamente a la clínica y aportar una fotografía o una muestra que facilite su identificación. En el caso de las setas, es preferible conservar la muestra en papel y no en plástico. También puede resultar útil indicar dónde se encontraba.

Ante cualquier sospecha de intoxicación, no se debe intentar provocar el vómito sin indicación profesional. Actuar con rapidez permite valorar los posibles efectos de la ingesta y aplicar el tratamiento adecuado.

"El otoño es una época especialmente atractiva para salir a pasear con nuestros perros y disfrutar de la naturaleza, gracias a la tregua que nos dan las temperaturas. Los nuevos olores que trae esta estación despiertan su curiosidad y pueden llevarles a ingerir setas, frutos o semillas del suelo. La mejor herramienta es siempre la prevención, por lo que es fundamental vigilarlo y evitar que ingieran aquello que pueda poner en riesgo su salud", señalan desde la RSCE.

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