El 91 % de los mayores de 55 años con mascota afirma que le ayuda a sentirse acompañado

Un estudio de Fundación Mapfre destaca el papel de las mascotas para favorecer compañía, rutinas, actividad física e interacción social entre séniores.

Estado: Esperando

02/10/2026

Envejecer de forma saludable no consiste únicamente en cuidar la salud física. También implica mantener vínculos, conservar rutinas, sentirse útil y contar con estímulos que aporten bienestar al día a día. En este contexto, los animales de compañía pueden desempeñar un papel relevante como aliados del envejecimiento positivo, al combinar ...

Envejecer de forma saludable no consiste únicamente en cuidar la salud física. También implica mantener vínculos, conservar rutinas, sentirse útil y contar con estímulos que aporten bienestar al día a día. En este contexto, los animales de compañía pueden desempeñar un papel relevante como aliados del envejecimiento positivo, al combinar en una misma relación compañía, actividad, afecto y conexión con el entorno. Así lo recoge el `VI Barómetro del Consumidor Sénior' del Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre, que refleja que el 91% de los mayores de 55 años que convive con algún animal afirma que le ayuda a sentirse acompañado y el 85% que le anima en momentos de tristeza o soledad.Unos datos que muestran que el vínculo con una mascota trasciende la mera convivencia y puede convertirse en una fuente cotidiana de bienestar emocional.

Pero sus efectos pueden ir más allá. El cuidado de un animal introduce responsabilidades y rutinas en la vida diaria: alimentarlo, atender sus necesidades, salir a pasear o dedicarle tiempo. De esta forma, una mascota puede contribuir a mantener hábitos activos y a preservar espacios de relación social. Los datos de este mismo informe reflejan, precisamente, ese impacto: el 78% de quienes tienen mascota señala que le ayuda a mantener una rutina diaria, marcada por los horarios de alimentación, cuidados o salidas a la calle; el 63% considera que favorece a estar físicamente activo, especialmente a través de los paseos; y el 60% firma que favorece sus interacciones con otras personas.

Más convivencia con mascotas en edad activa y situación de incapacidad

El estudio, que analiza por primera vez la relación entre el colectivo sénior y los animales de compañía, muestra que uno de cada tres españoles mayores de 55 años (33%) convive con una mascota. Una presencia que, sin embargo, no es homogénea y varía según el momento vital y la situación laboral. Así, la convivencia es más frecuente entre quienes están en activo (43%) y las personas incapacitadas (42%), mientras que se sitúa en el 35% entre quienes están a cargo del hogar y baja al 27% entre los jubilados.

Una opción deseada, pero no siempre posible

Entre los mayores de 55 años que actualmente no tienen mascota, al 12% sí le gustaría convivir con un animal, pero no puede hacerlo por distintos motivos, entre ellos, razones de salud, económicas y otras circunstancias personales.

"Cuando hablamos de envejecimiento saludable, también es importante la autonomía, la participación y la capacidad de mantener una vida cotidiana activa y estructurada. En ese ámbito, las mascotas pueden tener un papel clave: obligan a mantener rutinas, favorecen el movimiento, generan interacción social y aportan compañía. Los datos del `VI Barómetro del Consumidor Sénior' muestran que, para muchas personas sénior, convivir con un animal forma parte de esas condiciones que ayudan a mantener una vida más activa y conectada", señala Juan Fernández Palacios, director del Centro de Investigación Ageingnomics.

Puedes consultar el `VI Barómetro del Consumidor Sénior' en:

https://documentacion.fundacionmapfre.org/documentacion/publico/es/media/group/1130162.do