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Con motivo del Día Mundial de los Animales, que se celebra cada 4 de octubre, Kiwoko, especialista multiespecie en el cuidado integral de animales de compañía en España y Portugal, extiende esta celebración a todo el mes de octubre. En este contexto, expertos veterinarios explican cómo su presencia cotidiana, las ...
Con motivo del Día Mundial de los Animales, que se celebra cada 4 de octubre, Kiwoko, especialista multiespecie en el cuidado integral de animales de compañía en España y Portugal, extiende esta celebración a todo el mes de octubre. En este contexto, expertos veterinarios explican cómo su presencia cotidiana, las rutinas compartidas y el aprendizaje de sus formas de comunicación pueden influir en nuestro bienestar, al tiempo que nos invitan a desarrollar una mirada más atenta hacia sus necesidades.
Convivir con un animal de compañía va mucho más allá de compartir un hogar o asumir una serie de responsabilidades. Con el paso del tiempo se construye una relación hecha de gestos, aprendizajes y formas de comunicación que no siempre necesitan palabras. Un vínculo que encuentra gran parte de su valor en lo cotidiano y que puede influir en nuestra manera de sentir, relacionarnos y afrontar las distintas etapas de la vida.
La evidencia científica disponible muestra que las interacciones y los vínculos con los animales pueden asociarse con un mayor bienestar, aunque también señala que se trata de una relación compleja, que no se vive de la misma manera en todos los casos ni debe entenderse como una solución automática frente a las dificultades emocionales. Su influencia depende, entre otros factores, de la calidad de la relación, de las circunstancias de cada persona y de que la convivencia resulte positiva para ambas partes.
"Los animales de compañía forman parte de nuestras familias y están presentes tanto en los momentos importantes como en los pequeños gestos del día a día. Esa relación puede aportarnos compañía, motivación y una conexión emocional muy valiosa, pero debe construirse siempre desde la reciprocidad. Para recibir todo lo que ellos nos ofrecen, primero debemos conocerlos, respetarlos y atender sus necesidades", señala Ana Ramírez, directora técnica veterinaria de Kivet.
UNA PRESENCIA QUE FORMA PARTE DE NUESTRA VIDA
Una mirada al llegar a casa, un paseo compartido, un momento de juego o la tranquilidad de saber que están cerca. Buena parte del valor de la relación entre personas y animales se encuentra en estos gestos cotidianos, capaces de convertir su presencia en un referente dentro de nuestra vida. Los animales nos acompañan en distintas etapas personales y familiares. Están presentes durante los cambios, las nuevas rutinas y los momentos de mayor tranquilidad, pero también en situaciones complejas. Su cercanía puede convertirse en una fuente de compañía y apoyo emocional, proporcionar momentos de calma y favorecer experiencias compartidas capaces de reforzar el vínculo.
"Esta presencia no sustituye las relaciones humanas ni la atención profesional cuando resulta necesaria. Su valor reside en añadir otra dimensión a la vida cotidiana y complementar nuestra red de afectos, experiencias y apoyos. Los animales se relacionan con nosotros desde códigos diferentes y nos ofrecen una forma de compañía que se construye, sobre todo, a través de la presencia, la confianza y la constancia", incide Ramírez.
UN VÍNCULO QUE TAMBIÉN NOS ENSEÑA A MIRAR
Relacionarnos con un animal implica aprender a observar. Su comportamiento, su postura corporal, sus sonidos, sus rutinas y la manera en la que reaccionan ante determinados estímulos contienen información sobre cómo se sienten y qué necesitan. Aprender a interpretar estas señales puede ayudarnos a desarrollar una mirada más atenta hacia otras formas de vida. También fomenta valores como la empatía, la paciencia y el compromiso, porque invita a salir de una perspectiva exclusivamente humana y a comprender que cada animal percibe y se relaciona con el entorno de una manera diferente.
"Una relación positiva no se construye únicamente desde el afecto. También necesita conocimiento. Entender cómo se comunica cada animal, respetar sus tiempos y reconocer sus necesidades nos permite acompañarlo mejor y establecer una convivencia más equilibrada", explica Ana Ramírez.
Esta mirada resulta especialmente importante desde una perspectiva multiespecie. Perros, gatos, aves, peces, reptiles y pequeños mamíferos presentan comportamientos, necesidades y formas de interacción diferentes. Por ello, no existe una única manera de relacionarse con los animales de compañía. Comprender y respetar sus particularidades es una parte esencial de su cuidado integral.
UNA RELACIÓN CONSTRUIDA DESDE LA RECIPROCIDAD
Hablar de aquello que los animales aportan al bienestar de las personas también exige preguntarse qué les ofrecemos nosotros. La relación entre personas y animales alcanza todo su valor cuando se construye desde la reciprocidad y procura el bienestar de ambas partes.
Esto supone asumir un compromiso a largo plazo y adaptar los cuidados a la especie, la edad, el estado de salud y el carácter de cada animal. También implica ofrecerle un entorno adecuado, atención veterinaria, estimulación, descanso y oportunidades para expresar sus comportamientos naturales.
"No se trata solo de pensar en cómo los animales mejoran nuestra vida, sino también en cómo podemos mejorar la suya. Esa responsabilidad compartida es la que convierte la convivencia en una relación realmente significativa y beneficiosa para todos", añade Ana Ramírez.
Desde esta perspectiva, cuidar no consiste únicamente en cubrir necesidades básicas. Significa acompañar al animal durante las diferentes etapas de su vida, comprender que sus necesidades pueden cambiar y buscar asesoramiento especializado cuando sea necesario. Es precisamente en ese cuidado consciente donde la relación adquiere una mayor profundidad.
CUIDAR MEJOR PARA VIVIR MEJOR JUNTOS
El vínculo con los animales puede ayudarnos a detenernos, prestar atención y encontrar valor en experiencias sencillas. Sus necesidades introducen rutinas, pero también momentos de encuentro. Su manera de comunicarse nos invita a observar y su presencia puede aportar una sensación de compañía que encuentra su fuerza en la constancia de lo cotidiano.
Esta relación no debe idealizarse ni entenderse como una experiencia idéntica para todas las personas. El bienestar no deriva simplemente de convivir con un animal de compañía, sino de construir con él una relación respetuosa, responsable y adaptada a sus necesidades.
"Cuando esta convivencia se basa en el conocimiento, el cuidado y el respeto mutuo, puede convertirse en una fuente de aprendizaje y conexión emocional. Una relación capaz de transformar no solo la vida de las personas, sino también la de los animales que las acompañan", añade Ramírez.
KIWOKO ENTREGARÁ EL PREMIO "INSEPARABLES" EN LA II EDICIÓN DE CELEBRITY PETS AWARDS
Como parte de la celebración del Mes de los Animales, Kiwoko participará como patrocinador exclusivo del sector retail físico y online en la II edición de Celebrity Pets Awards, organizada por Atresmedia, que se celebrará el próximo 6 de octubre en La Masía de José Luis, en Madrid. La gala estará presentada por Roberto Brasero y contará con Mónica Cruz como madrina de honor.
Durante la ceremonia, Kiwoko tendrá un papel activo mediante la entrega del premio "Inseparables". Con este reconocimiento, la compañía quiere poner en valor una historia que representa la profundidad de la relación entre personas y animales y cómo esa convivencia puede transformar la vida de ambas partes. "Entregar el premio `Inseparables' nos permite reconocer públicamente una relación construida desde el afecto, la confianza y el compromiso. Refleja muy bien nuestra manera de entender el vínculo entre personas y animales: una relación capaz de mejorar la vida cuando nace del respeto, el conocimiento y el cuidado mutuo", destaca Caroline Arrú de Caveda, co-sponsor del Comité de ESG y Chief Marketing and Customer Officer de Kiwoko.
En resumidas, "No existe una única manera de construir esta relación, porque cada animal y cada familia son diferentes. Lo importante es que la convivencia se base en la observación, el respeto y la capacidad de adaptar los cuidados a las necesidades de cada especie y etapa vital. Solo así el vínculo puede resultar verdaderamente positivo para ambas partes", concluye Ana Ramírez.
¿Sabías que… una mirada también puede reforzar el vínculo entre perros y personas?
Según una investigación de la Universidad de Azabu publicada en la revista científica Science, el contacto visual entre perros y sus tutores puede activar un circuito de retroalimentación relacionado con la oxitocina, una hormona vinculada a los procesos de apego y afiliación social. El estudio observó que la mirada de los perros incrementaba la concentración de oxitocina en sus tutores y favorecía, a su vez, una mayor interacción con el animal, lo que muestra cómo un gesto tan cotidiano como mirarse puede formar parte de los mecanismos que fortalecen la relación entre ambas especies