Un nuevo equipo de investigación se propone prevenir la propagación de Leishmania en el organismo

Este proyecto alemán podría contribuir al desarrollo de nuevos enfoques terapéuticos contra la leishmaniasis y mejorar significativamente el tratamiento de la enfermedad, cada vez más relevante en Europa.

Estado: Esperando

30/09/2026

El nuevo Grupo de Investigación Emmy Noether «LeishMove», liderado por Tom Beneke, acaba de constituirse en la Universidad de Würzburg (Alemania) con el objetivo de explorar nuevas estrategias terapéuticas que puedan prevenir la propagación de los parásitos de Leishmania en el organismo. A largo plazo, su investigación podría contribuir al desarrollo de nuevos enfoques terapéuticos ...

El nuevo Grupo de Investigación Emmy Noether «LeishMove», liderado por Tom Beneke, acaba de constituirse en la Universidad de Würzburg (Alemania) con el objetivo de explorar nuevas estrategias terapéuticas que puedan prevenir la propagación de los parásitos de Leishmania en el organismo. A largo plazo, su investigación podría contribuir al desarrollo de nuevos enfoques terapéuticos contra la leishmaniasis y mejorar significativamente el tratamiento de la enfermedad.

La Leishmania es un patógeno unicelular que se transmite a humanos, perros y otros animales a través de la picadura de flebótomos. Algunos parásitos de la leishmaniasis causan úlceras cutáneas en el lugar de la picadura, mientras que otros afectan principalmente al hígado y al bazo; si no se trata, resulta mortal en más del 95 % de los casos. El motivo por el cual algunos de estos parásitos permanecen localizados mientras que otros se extienden por todo el cuerpo es una de las preguntas sin resolver en la biología de las infecciones.

Los resultados de Tom Beneke sugieren que las leishmanias no se desplazan por el cuerpo de sus huéspedes por sí solas. Esto se debe a que los parásitos se alojan en los fagocitos del sistema inmunitario, que patrullan constantemente el organismo. El científico sospecha que las diferencias en el comportamiento de los patógenos se deben a variaciones en genes individuales. Leishmania manipula la migración de las células inmunitarias en su propio beneficio y de diferentes maneras según la especie. "Esto es aún más sorprendente si tenemos en cuenta que los genomas de las especies de Leishmania que permanecen localizadas en la piel difieren solo ligeramente de los de las especies que se diseminan por todo el cuerpo", afirma Tom Beneke. Su objetivo es identificar estas variaciones utilizando nuevas tecnologías genéticas que ha desarrollado específicamente para el parásito Leishmania.

Resistencia en aumento

Si bien la leishmaniasis es un patógeno unicelular que se encuentra en regiones tropicales y subtropicales y en países de la cuenca mediterránea, la enfermedad también tiene relevancia en Europa. "En la región mediterránea, se producen numerosas infecciones cada año, afectando especialmente a los perros. Por ello, no es raro que los perros regresen a Alemania con leishmaniasis tras un viaje de vacaciones, por ejemplo, a España o Italia", afirma el investigador.

Beneke se lamenta del poco interés comercial en desarrollar nuevos fármacos. Al mismo tiempo, los problemas de resistencia van en aumento, no existe una vacuna autorizada para humanos y los tratamientos disponibles suelen estar asociados a importantes efectos secundarios.

Por ello, se investiga la resistencia de los parásitos a los fármacos. Algunos evaden el tratamiento entrando en un estado latente dentro de las células huésped. Los investigadores denominan a esto "persistencia". En este estado, los patógenos crecen muy lentamente o no crecen en absoluto, lo que dificulta aún más su ataque farmacológico. Tan pronto como finaliza el tratamiento o desaparece el efecto de los fármacos, los parásitos Leishmania pueden reactivarse.

Aunque se ha considerado que este estado de latencia es una reacción temporal de los parásitos al estrés causado por los fármacos, el equipo de Beneke sugiere que ciertas variaciones genéticas aumentan la probabilidad de que los parásitos entren en un estado de persistencia.

Ahora, y durante 6 años, el nuevo Grupo de Investigación Emmy Noether «LeishMove», que ha recibido de la Fundación Alemana de Investigación (DFG) unos 2,2 millones de euros, se propone esclarecer con precisión cómo los parásitos controlan las células de su huésped y qué variaciones en los parásitos Leishmania son necesarias para ello.