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El Colegio de Veterinarios de Toledo reclama que se mantenga la obligatoriedad de la vacunación anual frente a la rabia en Castilla-La Mancha como medida esencial para proteger la salud animal y la salud pública. Un criterio que la Junta de Comunidades se plantea actualmente modificar para flexibilizar los plazos de vacunación. Por eso, y con ...
El Colegio de Veterinarios de Toledo reclama que se mantenga la obligatoriedad de la vacunación anual frente a la rabia en Castilla-La Mancha como medida esencial para proteger la salud animal y la salud pública. Un criterio que la Junta de Comunidades se plantea actualmente modificar para flexibilizar los plazos de vacunación.
Por eso, y con motivo de la celebración hoy del `Día Mundial contra la Rabia', los veterinarios recuerdan que su baja incidencia en España no elimina el riesgo de entrada de esta enfermedad vírica zoonótica, un virus que puede transmitirse de los animales a las personas y que es mortal una vez que aparecen los síntomas clínicos. Un desenlace que se puede evitar mediante la vacunación y con una actuación rápida tras una posible exposición.
En Castilla-La Mancha, aunque la normativa actual establece actualmente la vacunación anual obligatoria frente a la rabia para todos los perros, gatos y hurones identificados, apenas lo están el 35% cuando el umbral mínimo para alcanzar la inmunidad colectiva se establece en el 70%.
Ante esa realidad avalada por datos, el Colegio de Veterinarios de Toledo rechaza la posible ampliación de los plazos de vacunación e insiste en la necesidad, por razones de prevención y salud pública, de mantener la periodicidad anual, reforzar la prevención y favorecer el cumplimiento de la vacunación establecida.
Un antecedente en Toledo
El riesgo de entrada de la rabia no es únicamente teórico. En junio de 2013 se confirmó en la ciudad de Toledo un caso de rabia en un perro que había permanecido varios meses en Marruecos. El animal mordió a cuatro niños y a un adulto antes de que se confirmara la infección.
La rápida intervención evitó desgracias mayores, pero este antecedente refleja el riesgo asociado a los desplazamientos internacionales de personas y animales desde territorios donde la enfermedad sigue presente y que muestra la necesidad de alcanzar la inmunidad colectiva.
Luis Rodríguez, responsable del área de Animales de Compañía, Identificación Animal y Tenencia Responsable del Colegio de Veterinarios de Toledo, subraya que "la prevención funciona precisamente cuando consigue que una enfermedad no aparezca. Que tengamos pocos casos no significa que el riesgo haya desaparecido. Vacunar anualmente frente a una enfermedad tan mortal como la rabia es una necesidad de salud pública. Protege a los animales, protege a las personas y protege al conjunto de la sociedad".