23 La veterinaria Hueso sí los recomienda: “Van bien para gestionar mucho el estrés y la tendencia es elaborar los snacks lo más saludables posible. Existe una gama enorme de snacks deshidratados 100 % naturales, monoproteicos, hipoalergénicos e individualizados para cada paciente”. Según la experta, cada vez hay más animales con patologías que solo pueden comer un tipo de proteína o a los que no les sienta bien una cosa. Suplementos en el pet shop: oportunidad de negocio y responsabilidad profesional Los suplementos y complementos nutricionales representan una oportunidad de especialización y diversificación para el comercio, en un momento en que los tutores prestan más atención a la prevención y a la calidad de vida de sus animales. Pero, precisamente por su relación con la salud, exigen especial prudencia. Ignasi Solana, de AEDPAC, puntualiza que, de nuevo, el personal debe conocer la finalidad general de cada categoría, su composición, las condiciones de utilización, las precauciones que comunica el fabricante y las diferencias entre un producto de apoyo nutricional y un tratamiento sanitario. “También debe comprender algo esencial: no todos los animales necesitan suplementos, y un síntoma o una situación clínica no pueden resolverse con una recomendación comercial improvisada”, apunta. Elisenda Saperas, de Purina, también ve en los suplementos una oportunidad para el canal, porque hay una demanda creciente de soluciones para el cuidado de nuestros animales. “Cada vez buscamos soluciones más adaptadas e individualizadas y, en este contexto, los suplementos pueden ser una herramienta interesante para complementar su alimentación y responder a necesidades específicas”, puntualiza. Oportunidad, pero también gran responsabilidad a la hora de asesorar. “No se recomienda un suplemento porque sí, sino que hay que entender qué necesita cada animal, ofrecer información clara y ayudar al tutor a elegir de forma responsable. Porque personalizar la nutrición no significa simplemente añadir más productos a la alimentación, sino conocer mejor a cada mascota para poder ofrecerle aquello que realmente necesita y contribuir, así, a su bienestar a lo largo de toda su vida”, añade la experta. Ana Ramírez pide prudencia a la hora de vender suplementos en el pet shop o en la clínica veterinaria. “Pueden tener utilidad en situaciones concretas, pero no deberían administrarse simplemente porque estén de moda o porque asociemos ‘natural’ con ‘inofensivo’”, señala. Algunos pueden resultar innecesarios si el animal ya recibe una alimentación completa y otros pueden interferir con enfermedades o tratamientos. Aconseja que, ante una necesidad clínica o si el animal toma medicación, la recomendación debe pasar siempre por el veterinario. La oportunidad de esta categoría debe ir acompañada, por tanto, de asesoramiento responsable y de una comunicación muy clara sobre sus límites. Como veterinaria, Inma Hueso remarca el papel de los nutracéuticos como suplementación de dietas, siempre que se indiquen para alguna patología. “Por ejemplo, en patologías de osteoartrosis o degeneración articular, suele ser uno de los complementos nutricionales más usados para reforzar las articulaciones”, subraya. Estas recomendaciones dependen de cada paciente, por lo que todo está muy individualizado. En AEDPAC concluyen que, si fabricantes, distribuidores, comercios y veterinarios consiguen consensuar unos estándares de conocimientos y buenas prácticas, esta categoría podrá crecer de manera más sólida. “La oportunidad de negocio será mucho más sostenible cuanto mayor sea la confianza que inspire al consumidor”, concluye. “EL GASTO MEDIO MENSUAL EN ALIMENTACIÓN SE SITÚA APROXIMADAMENTE EN 63 EUROS PARA PERROS Y 53 EUROS PARA GATOS”
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