72 nutrición está bien establecido en la salud en todos los animales. Una alimentación apropiada a lo largo de todas las etapas de la vida puede ayudar a evitar enfermedades asociadas con la dieta, así como en el manejo de otras patologías”, indican las recomendaciones del organismo internacional. Por ejemplo, se ha demostrado que los alimentos formulados para perros y gatos con enfermedades renales crónicas proporcionan beneficios significativos. A cambio, no requiere ni tiempo ni costes adicionales. En base al protocolo establecido por la WSAVA, el profesional debe elaborar una evaluación de selección en cada paciente. Las mascotas saludables y sin factores de riesgo no necesitan un examen adicional. Sin embargo, es conveniente llevar a cabo una evaluación ampliada cuando se encuentran uno o más factores de riesgo relacionados con la nutrición o cuando se sospecha de la presencia de estos factores. De la nutrición general a la personalización La creciente importancia de la nutrición dentro del acto clínico ha ido acompañada de una transformación igualmente profunda en la oferta de alimentos para animales de compañía. Atrás quedó la clasificación básica entre alimentos para cachorros, adultos y sénior. Hoy, la alimentación tiende hacia una mayor personalización, adaptándose no solo a la etapa fisiológica del animal, sino también a su tamaño, raza, nivel de actividad, estado reproductivo, estilo de vida o posibles patologías. O dicho de otro modo, no todas las mascotas son iguales. Cada una tiene sus propias características, más allá de la distinción por especies. A la hora de elegir qué alimento es el adecuado, deben tenerse en cuenta múltiples factores y, también, otros condicionantes que dependen más del propietario, como el coste del producto o su preferencia por el tipo de alimento (enlatada, seca, semihúmeda o una combinación). Por lo tanto, se entiende que no existe una única manera correcta de alimentar a las mascotas, siempre que cumplan tres aspectos innegociables, de acuerdo con la Asociación Nacional de Fabricantes de Alimentos para Animales de Compañía (ANFAAC). En primer lugar, el alimento debe proporcionar los nutrientes necesarios de forma equilibrada y en cantidad suficiente para satisfacer los requerimientos nutricionales de la mascota, su salud física y mental y su nivel de actividad. De la misma forma, los productos que come deben estar lo suficientemente concentrados para que el animal pueda satisfacer sus necesidades nutricionales comiendo una cantidad razonable, y deben ser fácilmente digeribles, de modo que las heces de la mascota estén bien formadas y sean fáciles de limpiar. Y, en tercer lugar, debe considerarse también la palatabilidad, para asegurar que la comida se consuma con entusiasmo, ya que el momento debe suponerle al peludo una experiencia agradable y gratificante. Necesidades nutricionales propias de cada especie Otro detalle a tener en cuenta es que, cuando se piensa en mascotas, inmediatamente se piensa en gatos y perros. Pero cada vez son más las familias que conviven con pájaros, peces, tortugas, cobayas, conejos, hámsteres, etc. “Por lo tanto, debido a esta gran variedad dentro del mundo de las mascotas, hay una gran necesidad de alimentos diferentes a aquellos que disfrutan gatos y perros. De hecho, los pájaros, peces y roedores necesitan ingredientes específicos que se ajusten a sus necesidades nutricionales. Los pájaros y roedores deben ser alimentados con los granos apropiados, mezclados conforme a fórmulas específicas y complementados con las vitaminas y minerales necesarios”, señalan desde ANFAAC. Las diferencias fisiológicas entre especies obligan a adaptar la formulación de los alimentos. Así, mientras que los perros necesitan un adecuado equilibrio calcio-fósforo y suficiente vitamina D para garantizar el correcto desarrollo óseo, los gatos requieren casi el doble de proteínas y nutrientes específicos como la taurina, esencial para prevenir alteraciones cardíacas y oculares. En pequeños mamíferos, las diferencias son igualmente marcadas: el conejo es un herbívoro estricto, el hámster necesita un mayor aporte proteico y la cobaya debe recibir vitamina C a través de la dieta al no poder sintetizarla por sí misma. Por lo general, los peces y las tortugas deben recibir alimentos completos en forma de escamas o pellets o productos naturales. Las materias primas tienen que ser seleccionadas con cuidado, aunque cabe apuntar que los hábitos alimenticios de estas especies varían considerablemente según su origen. Algo similar pasa con la gama de aves, enorme, y todas ellas con diferentes requerimientos dietéticos. Aunque la mayoría de las aves de compañía comen semillas, otras necesitan principalmente dietas sin semillas, como insectos, frutas, hojas de flores y néctar. Por ello, el mercado de alimentos preparados para aves de compañía ofrece productos de calidad que pueden presentarse en forma de alimentos completos que cubren todas las necesidades nutritivas de las aves, o alimentos complementarios que permiten complementar y dar mayor variedad a la dieta básica con algún componente clave. También es importante saber que algunos alimentos humanos pueden contener componentes que son peligrosos o venenosos para un ave. Por ejemplo, las aves no pueden digerir la lactosa, por lo que la leche, el queso y otros productos lácteos pueden enfermarlas. Y no se deben dar a las aves aguacates, cebollas, chocolate, carnes rojas y alimentos procesados. La obesidad, el gran reto de la nutrición clínica Si la nutrición se ha convertido en una herramienta terapéutica más, la obesidad se presenta como uno de los mayores desafíos. “La primera pandemia no infecciosa del siglo XXI”, la denomina Nuria López Pujal, Practice Manager de AniCura Lauro Hospital Veterinario, en un artículo sobre consejos para perros recogido en la web del centro. La veterinaria subraya que, si la incidencia en las personas ha aumentado de manera notable en los últimos años (un 15 % más desde la década de los 90), en las mascotas el crecimiento es “vertiginoso”: se estima que, en los países más desarrollados, entre el 20 y el 40 % de las mascotas sufren sobrepeso u obesidad, por lo que se considera el desorden nutricional más común y uno de los principales problemas de salud. En la gran mayoría de casos de obesidad en mascotas, el problema principal es que los cuidadores de los animales no son conscientes de que su mascota está
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