IM VETERINARIA #69

86 EMPRESA Un año de experiencia con Numelvi: del control rápido del prurito al manejo a largo plazo exitoso LA RAPIDEZ DE ACCIÓN Y EL CONTROL CLÍNICO MANTENIDO SON DOS DE LOS PRINCIPALES ATRIBUTOS DEL INHIBIDOR DE JAK DE SEGUNDA GENERACIÓN, CON ALTA SELECTIVIDAD POR JAK1, QUE HA DEMOSTRADO SER EFICAZ TANTO EN EL ABORDAJE INICIAL DE LOS BROTES COMO EN EL TRATAMIENTO CONTINUADO DE PERROS CON DERMATITIS ALÉRGICA Y ATÓPICA DENTRO DE UN ENFOQUE MULTIMODAL. Numelvi es un inhibidor de JAK de segunda generación, con alta selectividad por JAK1, que actúa sobre vías clave implicadas en la dermatitis alérgica, contribuyendo al control del prurito y de la inflamación cutánea en perros. Su perfil de selectividad se asocia a un impacto limitado sobre otros procesos de la respuesta inmunitaria, lo que lo convierte en una opción relevante dentro del manejo de la dermatitis atópica. Según explica Susana Dominguez, Scientific Fields Affairs MSD Animal Health, tras un año de uso en la práctica clínica, Numelvi ha demostrado ser una herramienta eficaz tanto en el control inicial del prurito como en su manejo a largo plazo en perros con dermatitis alérgica y atópica. En muchos pacientes han observado una mejoría rápida del prurito desde los primeros días de tratamiento, junto con una evolución favorable de las lesiones cutáneas. Además, en pacientes con respuesta insuficiente o limitaciones con tratamientos previos, ha permitido alcanzar un control más sostenido, dentro de un abordaje multimodal adaptado a cada caso. Control clínico a largo plazo En primer lugar, la rapidez con la que muchos pacientes mejoran cuando consiguen controlar adecuadamente el prurito, con un impacto directo en su bienestar y en la calidad de vida de los tutores. Al mismo tiempo, este primer año ha reforzado la importancia de no centrarse únicamente en la resolución del brote inicial: hay que plantear estrategias que permitan mantener el control clínico a largo plazo. Respuesta rápida desde el inicio del tratamiento Sus estudios1 indican que los efectos pueden comenzar a observarse a partir de las 2–4 horas tras la administración. En la práctica clínica, esta rapidez suele reflejarse en una disminución temprana del prurito desde el inicio del tratamiento y en una mejoría clínica progresiva en pocas semanas, llegando, como se observa en casos clínicos documentados, a la resolucion completa de las lesiones cutáneas. Dado que la dermatitis alérgica canina es una enfermedad crónica, la interrupción precoz del tratamiento puede asociarse a la reaparición de los signos, lo que pone de manifiesto la necesidad de considerar estrategias de mantenimiento para sostener el control clínico. Susana Dominguez, Scientific Fields Affairs en Animales de Compañía MSD Animal Health España

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