49 Sin embargo, también saca un ‘pero’, y es que “como en la mayoría de las especialidades, la oferta se concentra en grandes ciudades y su área de influencia”. Eso sí, bajo su punto de vista, “la desigualdad en el acceso a los servicios está bastante bien solucionada en general gracias a los servicios ambulantes”. Los avances más relevantes Ahondando más en los cambios de los últimos años, el cardiólogo veterinario compara la evolución con la experimentada en medicina humana y en otras especialidades. A su modo de ver, “como en todos los campos, ha habido progresos importantes tanto a nivel de técnicas diagnósticas como en la disponibilidad de estas, así como a nivel de pautas y opciones de tratamiento, con cada vez más veterinarios con formación específica y especialistas (diplomados de la European College of Veterinary Internal Medicine –ECVIM– y de la American College of Veterinary Internal Medicine –ACVIM)”, detalla. Esta profesionalización ha ido acompañada de una mayor disponibilidad de pruebas avanzadas y de procedimientos que antes solo podían realizarse en centros muy concretos. En concreto, Eduard Cumelles considera que los cambios más importantes pasan por la mayor disponibilidad y facilidad de acceso a pruebas específicas (con mención especial a la ecocardiografía, electrocardiograma, Holter, etc.); el intervencionismo (valvuloplastias, cierre de conducto arterioso persistente, marcapasos, etc.); y los avances en el tratamiento médico, incluso en fases asintomáticas, de las patologías más frecuentes, como la degeneración mitral o la cardiomiopatía dilatada. La clínica de animales exóticos es otra de las áreas de especialización del veterinario, de modo que profundiza en las particularidades de la cardiología aplicada a estos pacientes. Una categoría dentro de la cual se pueden encontrar “desde mamíferos que anatómica y funcionalmente no difieren tanto de perros y gatos, hasta reptiles en los que hay diferencias anatómicas importantes”, especifica. Si bien es cierto que, por lo menos en su experiencia personal, “la mayoría de los pacientes “HAY MUCHO MARGEN DE MEJORA EN LA COMPRENSIÓN DE LA CARDIOLOGÍA FELINA” exóticos son mamíferos, también he atendido aves en varias ocasiones”. Dicho esto, señala que “en estos casos hay limitaciones en técnicas, como la ecocardiografía, debidas a la estructura ósea que limita las ventanas de acceso”. Precisamente hace distinción de las enfermedades prevalentes en la práctica clínica en función de las especies. En perros, “sin duda”, la enfermedad más común sigue siendo la degeneración mixomatosa de la válvula mitral, especialmente frecuente en animales de edad avanzada y determinadas razas predispuestas. En este sentido, señala que el envejecimiento juega un papel fundamental en la incidencia de ciertas patologías, “en enfermedades degenerativas, a mayor edad, mayor incidencia, como es normal”. En relación a las patologías con mayor incidencia en canes, le sigue la cardiomiopatía dilatada, mientras que en gatos la cardiomiopatía hipertrófica continúa ocupando el primer lugar en prevalencia. El fenómeno del incremento de la esperanza de vida de perros y gatos se relaciona con una mejor medicina preventiva, nutrición y cuidados generales, lo que ha provocado un aumento paralelo de patologías crónicas asociadas a la edad. De hecho, hay una mayor consciencia de que algunas de las patologías con componente hereditario se pueden prevenir. “Los casos más evidentes serían las congénitas, en las que se reduce mucho la incidencia haciendo un buen screening de los reproductores y retirando de la cría aquellos individuos afectados”. En otros casos, “aunque no son los más frecuentes, déficits nutricionales (como el déficit de taurina) pueden llevar a un fenotipo de cardiomiopatía”, añade. Cardiología felina, el área con mayor margen de crecimiento y mejora La cardiología felina representa, además, uno de los campos con mayor margen de crecimiento dentro de la especialidad. Aunque el veterinario considera que durante los últimos años se han producido avances especialmente relevantes en el conocimiento de las enfermedades cardiacas en gatos, tanto desde el punto de vista diagnóstico como terapéutico, uno de los principales cambios ha sido el aumento de los programas de screening en razas predispuestas, como el Maine Coon, el Sphynx o el Ragdoll. Estas revisiones “permiten detectar alteraciones cardiacas antes de que aparezcan síntomas clínicos y facilitan un seguimiento mucho más preciso de la evolución de la enfermedad”. A ello se añade “la mejor comprensión del fenotipo de cardiomiopatía hipertrófica, sus posibles causas, y del riesgo de tromboembolismo e insuficiencia congestiva, así como el uso de biomarcadores como troponina I y NT-proBNP, y la optimización de opciones terapéuticas con el uso de clopidogrel, rivaroxabán, pimobendan, etc.”. Todo ello ha tenido un impacto directo sobre la supervivencia y la calidad de vida de los animales. “Hemos pasado de pacientes diagnosticados generalmente cuando ya presentaban insuficiencia cardiaca, a diagnosticar la mayoría de ellos en estadios no sintomáticos, lo cual nos permite iniciar el tratamiento en estadios óptimos, alargando de esta forma la fase asintomática de algunas patologías y la supervivencia total”, subraya Cumelles. De cara al futuro, el profesional prevé “que cada vez vamos a tener más veterinarios especialistas y otros con niveles de formación muy elevados que nos permitirán seguir ofreciendo las mejores opciones tanto a nivel de diagnóstico como de tratamiento”. Sin embargo, considera que todavía existen importantes asignaturas pendientes. “Hay mucho margen de mejora en la comprensión de la cardiología felina, aunque ha habido grandes cambios en los últimos años”, reitera. También califica de “muy interesante” el desarrollo de nuevas opciones quirúrgicas, terapéuticas y diagnósticas, porque van a permitir “un diagnóstico aún más precoz y opciones de tratamiento cada vez más óptimas”, concluye.
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