77 fine roles, flujos de información, indicadores compartidos y ejemplos prácticos, puede convertirse en una referencia para administraciones, colegios profesionales y empresas”. Es una oportunidad para que el trabajo de los veterinarios quede “explícitamente recogido en las políticas de salud, sostenibilidad y seguridad alimentaria, lo que reforzará nuestro papel como agentes de salud pública”. Digitalización del sector La transformación digital aparece como uno de los elementos más disruptivos en la evolución del enfoque One Health. El profesional detalla que las nuevas tecnologías permiten “conectar, por primera vez de forma sistemática, lo que ocurre en la granja con lo que vemos en salud pública y medioambiente”. El uso de sensores, plataformas interoperables y modelos predictivos facilita la detección precoz de problemas y la evaluación objetiva de las decisiones. En este ámbito, subraya el papel de los espacios de datos compartidos como una oportunidad clave para el sector. “En Animal Data Analytics trabajamos precisamente en transformar datos en indicadores accionables para veterinarios y productores, facilitando una sanidad de precisión y una gestión más sostenible”, sostiene. El verdadero reto no es únicamente tecnológico, sino también organizativo, ya que implica “crear y utilizar esos espacios de datos compartidos, con buena gobernanza, que permitan aprender a escala del sistema, manteniendo la confianza y la confidencialidad de los distintos actores”. Tres claves para consolidar el One Health De cara al futuro, el veterinario identifica tres ámbitos prioritarios de transformación: gobernanza, cultura y datos. En primer lugar, aboga por “estructuras estables que integren formalmente la salud humana, la animal y la medioambiental, con responsabilidades compartidas y recursos específicos”. También añade que “es probablemente el momento de ampliar el concepto con el enfoque WASH (water, hygiene and sanitation)”. En segundo lugar, plantea la necesidad de una evolución cultural para “romper los silos profesionales y formativos e introducir ‘One Health’ de forma transversal en la formación de veterinarios, médicos y otros perfiles, sobre todo entre los trabajadores del sector, hasta ahora muy poco incluidos en estas rutinas”. Finalmente, resalta la importancia de “avanzar hacia sistemas de datos interoperables, con estándares comunes y espacios de datos sectoriales que permitan el análisis integrado y los modelos predictivos que permitan el análisis integrado y el desarrollo de modelos predictivos”. Por ello, hace hincapié en que la veterinaria “tiene mucho que aportar en los tres ámbitos, porque combina la gestión de la sanidad de poblaciones, la experiencia en producción y la sensibilidad hacia la sostenibilidad y el bienestar animal”. Avanzando hacia una salud global Por último, insiste en que el One Health “no es solo una etiqueta, sino una manera distinta de pensar y gestionar los sistemas de salud y de producción”. Para la profesión veterinaria, representa una oportunidad única de reforzar su papel en la salud global, demostrando con evidencia su impacto positivo. Según concluye, el objetivo final de Animal Data Analytics es avanzar hacia “una producción de proteína animal más resiliente, eficiente y socialmente aceptada”, capaz de responder a los desafíos sanitarios, ambientales y sociales del presente y del futuro. “EN ANIMAL DATA ANALYTICS TRABAJAMOS EN TRANSFORMAR DATOS EN INDICADORES ACCIONABLES PARA VETERINARIOS Y PRODUCTORES”
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