IM VETERINARIA #68

51 “con unas instalaciones y un equipo multidisciplinar de primer nivel, con especialistas en diversas áreas de la veterinaria”. “Esto nos permite abordar de forma rutinaria procedimientos de alta complejidad, que incluyen neurocirugía, traumatología y cirugía de tejidos blandos avanzada. Entre otros ejemplos, realizamos prótesis de cadera, estabilización de fracturas vertebrales y resección de tumores adrenales con invasión de la vena cava caudal”, desarrolla el cirujano. En este sentido, señala que, “en los últimos años, han observado un incremento progresivo en la edad media de los pacientes que atienden, lo que implica la necesidad de protocolos anestésicos, quirúrgicos y de cuidados perioperatorios cada vez más específicos y adaptados al paciente geriátrico”. Asimismo, como apreciación personal basada en su práctica clínica diaria, “la cirugía oncológica está adquiriendo un peso cada vez mayor dentro de la actividad hospitalaria”. “Es muy probable que este fenómeno esté directamente relacionado con el aumento de la esperanza de vida de perros y gatos, que conlleva una mayor incidencia de procesos neoplásicos que requieren abordaje quirúrgico”, reflexiona. En relación a las técnicas y herramientas que han tenido mayor impacto en la labor diaria de los cirujanos, Bobis lo tiene claro: “La introducción y expansión de la cirugía mínimamente invasiva”. Desde el punto de vista del paciente, sus beneficios son muy relevantes, “pues permite una menor agresión quirúrgica, reduce el dolor posoperatorio, disminuye la tasa de complicaciones de la herida y acorta de forma significativa los tiempos de recuperación y hospitalización”. En el caso del Hospital Veterinario Menes, cabe destacar que uno de los tres quirófanos de los que dispone es el primero inteligente de España. Es decir, “está completamente integrado digitalmente, lo que nos permite visualizar en tiempo real todas las pruebas diagnósticas del paciente durante la intervención (TC, radiografías, analíticas, etc.), facilitando la toma de decisiones intraoperatorias”, explica. Asimismo, indica que “cuenta con un sistema de iluminación avanzada que incluye luz azul similar a la empleada en cirugía humana laparoscópica, la cual mejora la visualización de las pantallas y reduce la fatiga visual del cirujano durante procedimientos prolongados”. Por otro lado, el quirófano está preparado para la grabación sistemática de las cirugías y la transmisión en directo a cualquier parte del mundo. Esto, según Bobis, aporta un valor añadido muy significativo. “Por un lado, permite la consulta en tiempo real con especialistas en casos especialmente complejos; por otro, constituye una herramienta docente de enorme utilidad para la formación de compañeros y estudiantes mediante casos clínicos reales”. Un ‘cambio cultural’ en la apreciación de los animales En este sentido, subraya que la preocupación de los tutores por el bienestar de su animal “ha crecido de forma exponencial en los últimos 15–20 años”, al igual que considera que “la percepción social de los animales de compañía ha cambiado profundamente”. Hoy en día, asegura, “en la mayoría de los hogares, perros y gatos ya no se consideran simplemente animales de compañía, sino miembros plenamente integrados en la familia, y eso se refleja claramente en la demanda asistencial”. Este cambio también se observa a nivel poblacional. “Recientemente se ha publicado que en Gijón hay 43.153 perros registrados frente a 26.449 menores de 15 años, es decir, casi dos perros por cada niño, una tendencia que se repite en muchos núcleos urbanos”, sostiene. En este contexto, incide en que “los tutores buscan cada vez antes atención especializada y están, en general, más dispuestos a ofrecer a sus animales las opciones diagnósticas y terapéuticas más avanzadas con el objetivo de mejorar su calidad y esperanza de vida”. “Este cambio cultural ha sido, sin duda, uno de los grandes motores de la evolución de la medicina y la cirugía veterinaria moderna”, agrega. En cuanto a los retos que afrontan los especialistas en cirugía veterinaria, en su opinión, “antes de hablar de especialistas, es que a los veterinarios se nos considere como se debería, ‘sanitarios’, y la profesión sea más respetada”. En el caso de los los especialistas en cirugía, así como de otras especialidades, cree que “el principal reto es el reconocimiento formal de esa figura del veterinario especialista en España, que a día de hoy todavía no está plenamente regulada ni diferenciada a nivel profesional”. “Existe un altísimo nivel de formación y acreditación (especialmente entre los diplomados europeos y americanos), pero aún queda camino por recorrer para que esta cualificación tenga el reconocimiento institucional y profesional que merece. Personalmente, me entristece pensar que muchos compañeros que han realizado un enorme sacrificio para formarse al más alto nivel en ocasiones son percibidos de forma injusta por parte de la profesión”, lamenta Bobis. El mensaje que le gustaría transmitir es claro: “Los especialistas no están aquí para ser más ni menos que nadie, sino para ayudar y aportar valor al resto de compañeros y de la profesión a través de su experiencia y de años de dedicación exclusiva a una especialidad concreta”. “Avanzar en esta visión colaborativa será clave para el crecimiento conjunto de la veterinaria en España”, recalca. Es por eso que, afirma, “a todo compañero que quiera o necesita ayuda o consejo, estamos aquí para apoyarles y que ninguna se sienta solo enfrentándose a esta gran responsabilidad que tenemos sobre nuestros hombros”. Finalmente, el cirujano vaticina que, en los próximos años, la especialidad “continuará consolidándose y expandiéndose”, tanto en complejidad técnica como en alcance clínico. “Los avances recientes, especialmente en mínima invasión, cirugía oncológica y abordajes multidisciplinares, marcan una tendencia clara hacia procedimientos más precisos, seguros y personalizados”, manifiesta Bobis. Aun así, aclara que queda un largo recorrido por delante. “Hay margen para seguir innovando, ampliando la formación especializada, adoptando nuevas tecnologías y mejorando los estándares de bienestar y calidad de vida de los pacientes”. Sin duda, concluye, “el futuro de la cirugía veterinaria en España y a nivel internacional se presenta muy prometedor y lleno de oportunidades de crecimiento y desarrollo”.

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