48 “TÉCNICAS DE DIAGNÓSTICO POR IMAGEN AVANZADA COMO EL TC NOS PERMITEN IMPRIMIR GUÍAS QUIRÚRGICAS EN 3D” Por otro lado, en cirugía ortopédica, una de las patologías más frecuentes del miembro pélvico en el perro es, posiblemente, la rotura del ligamento cruzado craneal de la rodilla. “Otras patologías como la displasia de cadera y la luxación de rótula son también muy prevalentes. En el miembro torácico, la displasia de codo es la patología que se debe mencionar por sus repercusiones clínicas a medio y largo plazo, aunque no siempre cuenta con una opción quirúrgica como tratamiento”, relata. Las fracturas óseas son frecuentes, “pero no podemos hablar de una prevalencia de enfermedad, ya que suele ser consecuencia de un traumatismo”. En cirugía de tejidos blandos, García señala que la prevalencia de las patologías varía en función del tipo de centro veterinario. De este modo, en aquellos centros que reciben pacientes de urgencias, las intervenciones más habituales incluyen piometras, cuerpos extraños gastrointestinales, cistotomías o esplenectomías, entre otras cirugías de alta frecuencia en la práctica clínica diaria. Sin embargo, “un centro que no tenga servicio de urgencias, posiblemente la cirugía oncológica sea la más prevalente, aunque ésta abarque multitud de órganos. La prevalencia de la cirugía oncológica ha aumentado exponencialmente en los últimos años, posiblemente influenciada por el compromiso de los cuidadores hacia sus animales, y mejora en los pronósticos con el avance de terapias complementarias -radioterapia, quimioterapia, electroquimioterapia, etc.-”, puntualiza el veterinario. En neurología, destaca que las hernias discales siguen copando el top 1 de la neurocirugía. Variedad de tratamientos La cirugía convencional continúa siendo, para García, la columna vertebral de la actividad quirúrgica en muchos centros veterinarios, si bien cada vez es más frecuente la realización de procedimientos puramente laparoscópicos o cirugías asistidas por laparoscopia, reflejo de la progresiva incorporación de técnicas mínimamente invasivas a la práctica clínica, “si la patología es apta para ello, ya que no todos los pacientes que recibimos pueden beneficiarse de una técnica quirúrgica estrictamente por mínima invasión”. Con todo, kas cirugías mínimamente invasivas ayudan a reducir la morbilidad del paciente y mejoran el tiempo de recuperación. Además, según señala García, el centro dispone de radioterapia de ortovoltaje, una herramienta que puede resultar de gran utilidad en el tratamiento de neoplasias cutáneas, tanto como terapia única como en combinación con la cirugía, en calidad de tratamiento adyuvante. El modelo de trabajo del departamento de cirugía del hospital se apoya en la individualización de cada paciente y en una comunicación fluida y transparente tanto con los cuidadores como con los veterinarios referidores, siempre bajo los más altos estándares de calidad y excelencia asistencial. En este sentido, García subraya que cada caso se planifica de forma minuciosa, dedicando el tiempo necesario para que las decisiones adoptadas antes, durante y después de la intervención quirúrgica sean las más adecuadas para cada paciente y su cuidador. Por otro lado, apunta que “incluimos un abordaje multidisciplinar cuando el caso lo requiere, utilizando todas las herramientas a nuestro alcance, como en el ámbito del diagnóstico por imagen, que abarca sistemas avanzados de radiología, TC, resonancia magnética de alto campo y ecografía en las fases pre, intra y postoperatoria”, puntualiza. Todo ello se articula, añade, sobre una filosofía basada en la transparencia y la excelencia clínica. “Buscamos ofrecer tratamientos seguros, planificados y personalizados, con una comunicación empática que considere siempre al cuidador y a su veterinario como parte activa del proceso”, concluye García.
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