IM VETERINARIA #67

36 Al frente de la Clínica Veterinaria San Blas en Alicante, Ester Rodríguez Mínguez combina la atención personalizada a sus pacientes con la gestión de su propio proyecto profesional. Desde su punto de vista, la veterinaria “es un sector en auge porque el animal es un miembro más de la familia y el tutor se preocupa mucho por él, así que lo llevan más al veterinario”. Y este cambio social ha transformado la manera en que se percibe la profesión. En cuanto al reconocimiento profesional, asegura que, “en la mayoría de los casos, me siento valorada y reconocida a nivel profesional”. Más allá de llevar muchos años en la profesión, comenta que “la mentalidad de la gente ha cambiado, consecuencia de tener a los animales como ‘hijos’, y eso hace que se valore más esta profesión”. Para superar los retos de la profesión, hace hincapié en la necesidad de especialización: “El veterinario generalista tiene que seguir existiendo, pero es necesario, como en medicina, que haya especialistas porque no se puede saber de todo y el nivel de exigencia hoy día es muy alto”. Por otro lado, la carga laboral y el estrés son aspectos críticos del ejercicio profesional. Así, Ester Rodríguez comenta que “el ir estresado en esta profesión es normal porque hay mucha carga laboral y mucho estrés”. En este sentido, recuerda que son “una de las profesiones con más tasa de suicidios”. A los futuros veterinarios, les transmite que “es una profesión preciosa, pero quizás no volvería a elegirla porque nos la están complicando mucho. El nivel de exigencia por parte del cliente es muy alto, está mal pagada, y la burocracia ha aumentado mucho, dificultando la labor”. Adicionalmente, se lamenta de que “solo nos faltaba la llegada del RD 666/2023 para complicarnos más la vida y no dejarnos ejercer correctamente nuestro criterio”. También enfatiza la importancia sanitaria de la profesión: “Puesto que es un hecho indiscutible el cambio que está experimentando la sociedad en cuanto a la consideración del animal de compañía como miembro de la familia, y puesto que el veterinario es vital en cuanto a su salud y la de toda la sociedad, porque evita zoonosis y, como consecuencia, protege la salud humana también. Creo que nuestros gobiernos deberían considerarnos profesión sanitaria y tener sus ventajas, no grabarnos con un IVA del 21%, y derogar este RD 666”. Ester Rodríguez Mínguez (Clínica Veterinaria San Blas, Alicante) “SOLO NOS FALTABA LA LLEGADA DEL RD 666/2023 PARA COMPLICARNOS MÁS LA VIDA Y NO DEJARNOS EJERCER CORRECTAMENTE NUESTRO CRITERIO”

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