"Los gatos tienen una biología y patología propias"

Medicina preventiva, tratamientos médicos avanzados, nutrición, salud emocional, bienestar…Mucho ha cambiado en los últimos años el panorama de la medicina felina, hasta el punto de que a día de hoy abarca todos los aspectos de la salud del gato.

Estado: Esperando

16/11/2021

Actualmente, la medicina felina puede abarcar "prácticamente todos los aspectos de la salud del gato", tales como "medicina preventiva, tratamientos médicos avanzados, nutrición, salud emocional, bienestar, etc.", asegura Ángela Trócoli León, especialista del Hospital Veterinari Animalia de Barcelona. Lo que pone de manifiesto este escenario es cuánto ha cambiado la especialidad ...

Actualmente, la medicina felina puede abarcar "prácticamente todos los aspectos de la salud del gato", tales como "medicina preventiva, tratamientos médicos
avanzados, nutrición, salud emocional, bienestar, etc.
", asegura Ángela Trócoli León, especialista del Hospital Veterinari Animalia de Barcelona. Lo que pone de manifiesto este escenario es cuánto ha cambiado la especialidad en los últimos años. Cuenta la experta que históricamente se trabajaba adaptando la medicina canina a la especie felina. "Poco a poco, sin embargo, ha ido calando que los gatos no son perros pequeños, sino que tienen una biología y patología propias, muy particulares y en las que el manejo juega un importante papel y debe ser muy cuidadoso".


"Cada vez se conoce su patología con mayor profundidad, se desarrollan nuevos tratamientos, y nuevas técnicas quirúrgicas", añade al respecto. Además, "existen grupos de especialistas muy potentes que ofrecen grandes posibilidades de formación. Son grupos muy activos tanto a nivel nacional como internacional". En esta línea, otro aspecto que también ha evolucionado con el tiempo es que los propietarios ahora se preocupan más de la salud y el bienestar de sus gatos. Así pues, afirma la veterinaria, "cada vez son más los que acuden con frecuencia a la clínica y se asesoran sobre aspectos como la alimentación o la medicina preventiva". Por contra, "poco a poco vamos dejando atrás los animales que solo venían a la primera visita y no volvíamos a ver hasta la edad geriátrica, cuando ya presentaban patología avanzada", expone.

A su juicio, esto se debe al hecho de haber mejorado la estancia del animal en la clínica "a través de consultas exclusivas para gatos, salas de espera segregadas de los perros, asesoramiento sobre cómo preparar en casa la visita al centro, mejoras en el manejo dentro de la consulta, etc." Esto hace que los dueños de los felinos "perciban mayor tranquilidad en su animal y eso les anima a seguir trayendo al gato a consulta", señala Trócoli, algo que "nos facilita mucho el seguimiento y la detección precoz de enfermedades".

Las particularidades de las enfermedades felinas

En cuanto a las patologías más prevalentes en medicina felina, la especialista explica que "depende de la franja de edad de la que hablemos". De esta forma, "en gatos jóvenes prevalecen más las patologías infecciosas y los problemas comportamentales"; mientras que, a mayor edad, "la enfermedad renal y la oncología probablemente sean de lo que más vemos en consulta". También revela que tiene "gran peso" en estos grupos etarios "la patología inmunológica, es decir, enfermedades autoinmunes, enfermedades inflamatorias crónicas, etc.", así como que "la enfermedad asociada a problemas de manejo o bienestar es un aspecto muy importante en esta especie".

Por lo tanto, no suelen ser, por regla general, las mismas enfermedades que en otros pequeños animales. Bajo el punto de vista de Ángela Trócoli esto se debe a que "la especie felina tiene una patología bastante específica y quizás más compleja si la comparamos, por ejemplo, con la especie canina". En relación a esto, añade, "existen patologías comunes, pero frecuentemente, el comportamiento, el manejo o la respuesta a los tratamientos es diferente". Indica, asimismo, que "quizás en el día a día se ven patologías más banales y comunes en los perros que en los gatos". Grosso modo, "los gatos esconden mucho los síntomas o tienen sintomatología muy inespecífica, de manera que, a veces, acuden a consulta con problemas de mayor complejidad y en fases más avanzadas", comenta.

Respecto a si se pueden prevenir esas dolencias de alguna manera, la veterinaria apunta que, en general, "hay patologías principales que no se pueden prevenir, salvo patologías infecciosas donde disponemos de vacunación o desparasitación, pero sí es posible trabajar para retrasar la aparición de algunas o detenerlas en fases tempranas". Es por ello que la formación de los cuidadores en este sentido es "muy importante". "Educar a los cuidadores en la detección de síntomas de enfermedad o en la observación de signos de estrés o dolor nos ayuda mucho en la prevención", remarca, de tal manera que "si intervenimos en detección precoz, buscando las enfermedades antes de que den la cara, mejoramos en que los gatos acudan a la consulta, mejoramos su alimentación y su bienestar, quizás muchas de estas patologías se detecten antes o se puedan minimizar".

Como muchos especialistas, Trócoli considera que, tanto en medicina animal como en humana, la mejor prevención en medicina felina es el diagnóstico precoz. "Sobre todo en aquellos casos en los que lo único que podemos ofrecer actualmente es retrasar el progreso de la enfermedad. La detección precoz nos da margen de maniobra", insiste.

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