
Estado: Esperando
La Asociación Veterinaria Británica (BVA) ha publicado un conjunto de recursos prácticos para facilitar el uso eficaz, seguro y ético de las tecnologías de inteligencia artificial (IA) en el ámbito profesional. Entre ellos figura una guía para abordar el uso creciente de estas herramientas por parte de los propietarios, que ...
La Asociación Veterinaria Británica (BVA) ha publicado un conjunto de recursos prácticos para facilitar el uso eficaz, seguro y ético de las tecnologías de inteligencia artificial (IA) en el ámbito profesional. Entre ellos figura una guía para abordar el uso creciente de estas herramientas por parte de los propietarios, que recurren a ellas para tomar decisiones sobre la salud y el bienestar de sus animales antes de acudir a la consulta veterinaria.
El conjunto de herramientas incluye un modelo descargable de política de uso de la IA, adaptable a las necesidades de cada centro de trabajo, y una declaración de compromisos que recoge los principios de la clínica para utilizar esta tecnología de forma responsable. Este último documento está pensado para colocarse en las salas de espera y transmitir confianza a los clientes sobre cómo se utiliza la IA.
Los recursos también incluyen vídeos con orientaciones para afrontar las conversaciones difíciles que pueden surgir cuando el diagnóstico o el tratamiento propuesto por el veterinario difiere de las respuestas proporcionadas por una herramienta de inteligencia artificial.
La BVA señala que la IA ofrece oportunidades importantes y prometedoras para la profesión veterinaria, pero también implica riesgos que deben gestionarse con cuidado. Casi la mitad de los veterinarios participantes en su encuesta Voice indicaron que su centro de trabajo todavía no dispone de una política de uso de esta tecnología.
Según la asociación, estos resultados ponen de manifiesto la necesidad de ofrecer apoyo práctico para establecer unas bases adecuadas desde el principio. Tanto el modelo de política interna como la declaración de compromisos buscan ayudar a los profesionales a fijar criterios claros y éticos sobre el uso de la IA y demostrar su compromiso con las buenas prácticas.
La encuesta también reveló que los veterinarios que trabajan en la práctica clínica estiman que alrededor de uno de cada siete clientes —el 15 %— utiliza herramientas de IA para el cuidado de sus animales. El uso más habitual, mencionado por dos tercios de los veterinarios encuestados, era intentar diagnosticar un problema de salud del animal. A continuación figuraban la búsqueda de información sobre posibles tratamientos, la comprobación de las explicaciones facilitadas por el veterinario y la decisión de si era necesario acudir a consulta antes de solicitar una cita.
La BVA compara esta tendencia con el fenómeno del llamado «doctor Google»: muchos propietarios recurren ahora a la inteligencia artificial para obtener orientación sobre la salud y el bienestar de sus animales. Aunque reconoce que estas consultas pueden resultar útiles en algunos casos, advierte de que también pueden generar confusión, malentendidos e incluso perjuicios para el bienestar animal.
La organización está trasladando estas preocupaciones a la ciudadanía a través de los medios de comunicación y las redes sociales. Por su parte, los vídeos «Cómo hablar con los clientes sobre la IA» ofrecen consejos para mantener estas conversaciones y ayudar a los propietarios a interpretar y contextualizar la información que reciben de estas herramientas.
El conjunto de recursos sobre inteligencia artificial es exclusivo para miembros de la BVA y puede descargarse en https://www.bva.co.uk/resources-support/artificial-intelligence-resources/