Publican nuevas recomendaciones basadas en evidencia científica para el sacrificio humanitario de équidos

El Royal Veterinary College establece nuevas recomendaciones para mejorar el bienestar de los équidos durante el sacrificio

Estado: Esperando

30/10/2026

El Royal Veterinary College (RVC), en colaboración con World Horse Welfare y la Humane Slaughter Association, ha elaborado nuevas directrices que establecen recomendaciones prácticas para mejorar el bienestar de los équidos —caballos, mulas y burros— antes y durante el sacrificio. Estas orientaciones proporcionan a los profesionales del sector, las organizaciones ...

El Royal Veterinary College (RVC), en colaboración con World Horse Welfare y la Humane Slaughter Association, ha elaborado nuevas directrices que establecen recomendaciones prácticas para mejorar el bienestar de los équidos —caballos, mulas y burros— antes y durante el sacrificio. Estas orientaciones proporcionan a los profesionales del sector, las organizaciones de protección animal y los responsables de las políticas públicas un conjunto de estándares mínimos de bienestar animal que pueden utilizarse como referencia tanto en el Reino Unido como a escala internacion.

A pesar de que cada año se sacrifican aproximadamente cinco millones de caballos y seis millones de burros en todo el mundo, principalmente para la obtención de carne y subproductos, la investigación sobre el impacto de los distintos procedimientos de sacrificio en su bienestar sigue siendo muy limitada.

Hasta ahora, las directrices y prácticas existentes se han basado fundamentalmente en la experiencia y los estudios realizados con otras especies. Aunque estas investigaciones han aportado información útil, no reflejan adecuadamente las necesidades específicas de los équidos, tanto desde el punto de vista del comportamiento como de la fisiología, lo que puede representar un riesgo considerable para su bienestar.

Además, una proporción elevada de estos animales se sacrifica en países de ingresos bajos y medios, donde la escasez de recursos y la ausencia de legislación específica pueden incrementar los riesgos para su bienestar.

Una investigación realizada en cuatro países

Con el objetivo de mejorar estas prácticas, las nuevas directrices se han desarrollado a partir de resultados científicos obtenidos mediante investigaciones empíricas.

El proyecto estuvo dirigido por la doctora Kate Fletcher como parte de su tesis doctoral en el RVC, financiada por World Horse Welfare, y contó con el profesor Troy Gibson, catedrático de Ciencias del Bienestar Animal del RVC, como investigador principal.

Durante el estudio, el equipo evaluó el bienestar de los équidos antes y durante el sacrificio en Reino Unido, Italia, México y Ghana, analizando su comportamiento, los reflejos del tronco encefálico, la actividad electroencefalográfica y los hallazgos anatomopatológicos en diferentes contextos.

A partir de estos resultados, los investigadores elaboraron nuevas recomendaciones que establecen los requisitos mínimos para mejorar el bienestar de estos animales durante el sacrificio.

Las principales recomendaciones para el sacrificio de équidos

Las directrices destacan la importancia de adaptar el manejo a las características de cada especie, disponer de instalaciones adecuadas, aplicar métodos de aturdimiento eficaces y garantizar que el personal esté capacitado para identificar y responder ante cualquier signo de dolor o estrés.

Entre las principales recomendaciones se encuentran:

  • Manejo tranquilo y adaptado a la especie. Los équidos deben manipularse de forma calmada, mediante procedimientos adecuados a sus características. El personal debe estar formado para reconocer los signos de estrés, incluidas las respuestas conductuales más sutiles que pueden presentar los burros.

  • Instalaciones seguras. Los suelos deben mantenerse limpios, secos y ser antideslizantes, mientras que los pasillos y zonas de tránsito deben permanecer despejados y libres de obstáculos.

  • Mantenimiento de los vínculos sociales. Siempre que el espacio lo permita, los animales que mantienen vínculos estrechos deben permanecer juntos, y los potros deben mantenerse con sus madres para reducir el sufrimiento emocional.

  • Aturdimiento previo al sacrificio. Debe constituir una práctica habitual en todos los entornos, mediante un dispositivo de perno cautivo penetrante correctamente colocado o un procedimiento que garantice una muerte inmediata y humanitaria. Las directrices también incluyen orientaciones para entornos con recursos limitados donde todavía no se dispone de estas alternativas.

  • Supervisión tras el aturdimiento. El personal cualificado debe vigilar estrechamente a los animales en todas las fases posteriores al aturdimiento, identificar cualquier señal de que el procedimiento no ha resultado eficaz y actuar inmediatamente. El sangrado debe comenzar sin demora, en un plazo máximo de 50 segundos, para minimizar el riesgo de que el animal recupere la consciencia.

Una base científica para mejorar las prácticas internacionales

El profesor Troy Gibson, catedrático de Ciencias del Bienestar Animal del RVC, señaló que, pese a los millones de équidos sacrificados cada año, sigue existiendo una importante carencia de orientaciones detalladas basadas en investigaciones empíricas sobre su bienestar durante este procedimiento.

Según explicó, las nuevas directrices reúnen evidencia científica y ofrecen recomendaciones prácticas para reducir el sufrimiento y mejorar el bienestar animal, tanto en el Reino Unido como internacionalmente.

Gibson destacó también que estas recomendaciones son el resultado de la investigación doctoral de Kate Fletcher y del trabajo conjunto del equipo científico que participó en el proyecto.

Por su parte, la doctora Kate Fletcher, antigua doctoranda del RVC financiada por World Horse Welfare y actual responsable técnica de la Humane Slaughter Association, expresó su confianza en que las directrices contribuyan a mejorar los estándares internacionales, las políticas públicas y la legislación relativa al sacrificio de équidos.

Fletcher subrayó que el documento proporciona una base científica amplia, específica para estas especies y orientada a su aplicación práctica, que puede ayudar al sector a introducir mejoras sostenibles y viables en el bienestar de los millones de caballos, mulas y burros sacrificados cada año.

El bienestar animal en las últimas etapas de la vida

El doctor Roly Owers, director ejecutivo de World Horse Welfare, recordó que los équidos se encuentran en una situación especialmente vulnerable al final de sus vidas y que todos merecen una muerte digna.

En este sentido, defendió que, cuando estos animales deban ser sacrificados, el procedimiento debe realizarse de forma humanitaria y teniendo en cuenta sus necesidades específicas.

Owers recordó que mejorar las condiciones de sacrificio fue uno de los objetivos fundacionales de World Horse Welfare hace cien años. Aunque la organización ha contribuido desde entonces a mejorar las condiciones en Europa, reconoció que todavía existían importantes lagunas de conocimiento científico que dificultaban la introducción de mejoras en las políticas y prácticas internacionales.

La nueva investigación pretende contribuir a subsanar esas carencias y proporcionar herramientas que permitan reducir el sufrimiento de los équidos durante las últimas etapas de su vida.