Un estudio identifica un marcador que podría anticipar los efectos secundarios de los corticoides en perros con anemia hemolítica inmunomediada

Investigadores del Royal Veterinary College identifican alteraciones analíticas tempranas asociadas a efectos secundarios del tratamiento de la anemia hemolítica inmunomediada.

Estado: Esperando

30/10/2026

La anemia hemolítica inmunomediada (AHIM) es una enfermedad grave en la que el sistema inmunitario del perro identifica erróneamente sus propios glóbulos rojos como una amenaza y los destruye. Puede provocar debilidad intensa, palidez o coloración amarillenta de las encías y respiración acelerada. Se asocia con tasas de mortalidad que ...

La anemia hemolítica inmunomediada (AHIM) es una enfermedad grave en la que el sistema inmunitario del perro identifica erróneamente sus propios glóbulos rojos como una amenaza y los destruye. Puede provocar debilidad intensa, palidez o coloración amarillenta de las encías y respiración acelerada. Se asocia con tasas de mortalidad que pueden oscilar entre el 35 % y el 70 %. Además, es la enfermedad inmunomediada más frecuente en los perros. Aunque puede afectar a cualquier raza, se ha descrito un mayor riesgo en los cocker spaniel, springer spaniel, setter irlandés y bichón maltés.

El tratamiento tiene como objetivo suprimir la respuesta inmunitaria y recuperar unos niveles adecuados de glóbulos rojos. Sin embargo, los medicamentos utilizados, entre ellos los glucocorticoides (un tipo de corticoesteroides), pueden provocar efectos secundarios importantes, como un aumento de la sed y de la frecuencia de micción, especialmente cuando se administran durante periodos prolongados. En algunos casos, estos efectos adversos pueden influir en la decisión de practicar la eutanasia al animal, incluso cuando la enfermedad está controlada. Por ello, conocer cómo responde cada perro al tratamiento resulta fundamental para que los veterinarios puedan encontrar un equilibrio entre el control eficaz de la enfermedad y la reducción de los efectos secundarios.

Bajo la dirección de la doctora Barbara Glanemann, profesora asociada de Medicina Interna de Pequeños Animales del Royal Veterinary College (RVC), los investigadores analizaron los datos de 29 perros diagnosticados de anemia hemolítica inmunomediada en el Queen Mother Hospital for Animals del RVC durante las primeras fases de su tratamiento. El equipo utilizó muestras de sangre obtenidas previamente como parte de la atención clínica habitual de los animales y realizó un seguimiento de los cambios en los resultados analíticos, los parámetros clínicos y la actividad de genes relacionados con el sistema inmunitario y el tratamiento con corticoesteroides.

El estudio, publicado en la revista científica PLOS ONE, reveló que los aumentos tempranos de la actividad de la fosfatasa alcalina (ALP), una enzima hepática, estaban asociados con la aparición de un consumo excesivo de agua entre dos y tres semanas después. Los investigadores también observaron que numerosos parámetros analíticos y clínicos experimentaban cambios considerables a medida que avanzaba el tratamiento. Estos resultados ofrecen, por primera vez, una descripción detallada de cómo evolucionan dichos indicadores durante las primeras etapas del tratamiento de la anemia hemolítica inmunomediada.

La posibilidad de identificar de forma temprana a los perros con mayor riesgo de desarrollar efectos secundarios podría resultar especialmente valiosa en aquellos que necesitan tratamientos prolongados con glucocorticoides, ya que sus efectos adversos pueden repercutir considerablemente en la calidad de vida. No obstante, los investigadores señalan que serán necesarios nuevos estudios para determinar cómo pueden utilizarse estos cambios para orientar las decisiones terapéuticas de manera individualizada.

La doctora Barbara Glanemann, profesora asociada de Medicina Interna de Pequeños Animales del RVC, explicó:

«Nuestros resultados sugieren que los cambios en determinados parámetros analíticos, que pueden medirse mediante pruebas de laboratorio habituales durante las primeras fases del tratamiento, podrían ayudarnos a comprender mejor cómo responde cada paciente y cuál es su riesgo de desarrollar efectos adversos. Esto puede contribuir a individualizar las estrategias terapéuticas».

La investigación recibió financiación mediante subvenciones del Kennel Club Charitable Trust y del Animal Care Trust, la entidad benéfica registrada del Royal Veterinary College. Por su parte, la empresa Alvedia Ltd. facilitó a un precio reducido las pruebas rápidas de antiglobulina directa utilizadas en el estudio.


Referencia científica

Título original: Dynamic changes in clinicopathological variables and gene expression in dogs with immune-mediated hemolytic anemia.