
Estado: Esperando
El diagnóstico y tratamiento de la pielonefritis bacteriana en perros y gatos continúa enfrentándose a importantes limitaciones científicas. Una revisión publicada el 26 de octubre en la revista BMC Veterinary Research ha identificado una notable falta de consenso sobre los criterios utilizados para diagnosticar esta infección renal, así como una ...
El diagnóstico y tratamiento de la pielonefritis bacteriana en perros y gatos continúa enfrentándose a importantes limitaciones científicas. Una revisión publicada el 26 de octubre en la revista BMC Veterinary Research ha identificado una notable falta de consenso sobre los criterios utilizados para diagnosticar esta infección renal, así como una ausencia de ensayos clínicos que permitan determinar con suficiente evidencia cuáles son las estrategias terapéuticas más eficaces.
La investigación, desarrollada por L. Pelander, C. Ekstrand y K. Scahill, analiza 176 estudios científicos sobre pielonefritis espontánea en perros y gatos y concluye que existen importantes lagunas de conocimiento relacionadas con el diagnóstico, la utilización de antimicrobianos y la evolución clínica de los pacientes.
Sin embargo, según los autores, la literatura científica disponible presenta una considerable heterogeneidad, tanto en la definición de la enfermedad como en los procedimientos utilizados para identificarla.
Para realizar la revisión, los investigadores consultaron cinco bases de datos bibliográficas internacionales: Biosis, CAB Abstracts, Medline, Web of Science Core Collection y Scopus. El objetivo era recopilar la evidencia existente sobre factores de riesgo, manifestaciones clínicas, procedimientos diagnósticos, tratamientos y pronóstico.
Los trabajos seleccionados, publicados entre 1954 y 2025, incluyen investigaciones observacionales y descripciones de casos clínicos. No obstante, la revisión no identificó ningún ensayo clínico que evaluara de forma controlada los tratamientos antibacterianos u otras opciones terapéuticas para esta enfermedad en perros y gatos.
Uno de los principales hallazgos de la investigación es la falta de criterios clínicos universalmente aceptados para diagnosticar la pielonefritis.
Los autores identificaron tres situaciones diferenciadas dentro de la literatura científica: pielonefritis diagnosticada mediante estudio histopatológico, pielonefritis identificada clínicamente y pionefrosis, caracterizada por la acumulación de material purulento en la pelvis renal, generalmente asociada a una obstrucción.
Estas diferencias dificultan la comparación de los resultados obtenidos en distintos estudios, ya que los animales incluidos pueden presentar características clínicas y grados de afectación diferentes.
La revisión también señala limitaciones en la interpretación de determinadas pruebas diagnósticas. Aunque la ecografía renal constituye una herramienta utilizada en la evaluación de estos pacientes, su especificidad para confirmar la pielonefritis no está suficientemente establecida.
En particular, los investigadores advierten de que algunas alteraciones ecográficas pueden observarse en diferentes enfermedades renales, lo que dificulta atribuirlas exclusivamente a una infección bacteriana.
Asimismo, los trabajos analizados muestran la necesidad de avanzar en el desarrollo de biomarcadores capaces de identificar con mayor precisión la afectación infecciosa del tejido renal.
Otra de las cuestiones destacadas por los investigadores es la falta de evidencia procedente de ensayos clínicos para determinar la duración óptima del tratamiento antimicrobiano.
La revisión identifica estudios en los que los tratamientos se prolongaban habitualmente entre dos y seis semanas, mientras que las recomendaciones veterinarias actuales contemplan pautas de entre 10 y 14 días.
Sin embargo, los autores subrayan que no existen ensayos clínicos veterinarios que comparen directamente distintas duraciones terapéuticas y permitan establecer conclusiones sólidas sobre su eficacia relativa.
Esta situación adquiere especial relevancia en el contexto de la resistencia a los antimicrobianos, una de las principales preocupaciones de la medicina veterinaria y la salud pública.
La elección del antibiótico debe tener en cuenta factores como la sensibilidad bacteriana, las características del paciente, la capacidad del medicamento para alcanzar concentraciones adecuadas en el tejido renal y sus posibles efectos adversos.
Los investigadores consideran prioritario desarrollar ensayos clínicos aleatorizados que permitan comparar diferentes estrategias terapéuticas y determinar si determinadas pautas más cortas pueden ofrecer resultados equivalentes a tratamientos prolongados.
En cualquier caso, la ausencia de ensayos comparativos no implica que los tratamientos actualmente recomendados carezcan de utilidad, sino que todavía existen incertidumbres que requieren investigaciones específicas.
La revisión también pone de manifiesto la limitada información disponible sobre la evolución de los animales después del tratamiento.
Los estudios analizados ofrecen pocos datos sobre los resultados clínicos a corto plazo y prácticamente no aportan información sobre las consecuencias de la pielonefritis en la función renal a largo plazo.
Esta carencia impide determinar con precisión hasta qué punto determinadas infecciones pueden contribuir al desarrollo o progresión de enfermedad renal crónica.
Los investigadores señalan que la relación entre ambas patologías resulta compleja, ya que una enfermedad renal preexistente también podría aumentar la susceptibilidad a las infecciones urinarias superiores.
Por ello, consideran necesario desarrollar investigaciones prospectivas que permitan realizar un seguimiento prolongado de los animales diagnosticados y establecer posibles asociaciones entre la infección, el tratamiento y la evolución de la función renal.
Los autores concluyen que la investigación sobre pielonefritis en pequeños animales necesita avanzar en varias áreas fundamentales, especialmente en la definición de criterios diagnósticos homogéneos, la evaluación de los tratamientos y el seguimiento de los resultados clínicos.
La estandarización de los procedimientos permitiría comparar investigaciones realizadas en diferentes centros veterinarios y generar evidencia científica más consistente para orientar las decisiones clínicas.
Asimismo, el desarrollo de ensayos controlados sobre antimicrobianos contribuiría a optimizar los tratamientos, mejorar la atención de los pacientes y favorecer un uso responsable de estos medicamentos.
La revisión evidencia así la necesidad de ampliar la investigación clínica sobre una enfermedad renal potencialmente grave, cuyo abordaje continúa apoyándose en una base científica con importantes limitaciones.
Fuente científica original: Pelander, L., Ekstrand, C. y Scahill, K. (2026). Pyelonephritis in cats and dogs – a scoping review. Revista BMC Veterinary Research, volumen 22, artículo 635. Publicado el 26 de octubre de 2026.