Un estudio revela que los chihuahuas nacen con una estructura craneal diferente a la de otras razas de perros

Una investigación de la Universidad de Helsinki demuestra que los cachorros de chihuahua presentan desde su nacimiento un cráneo más corto, ancho y alto, además de una mayor presencia de fontanelas, unas aberturas entre los huesos del cráneo que podrían estar relacionadas con determinadas alteraciones neurológicas.

Estado: Esperando

20/10/2026

Una investigación de la Universidad de Helsinki demuestra que los cachorros de chihuahua presentan desde su nacimiento un cráneo más corto, ancho y alto, además de una mayor presencia de fontanelas, unas aberturas entre los huesos del cráneo que podrían estar relacionadas con determinadas alteraciones neurológicas.Los perros de raza chihuahua ...


Una investigación de la Universidad de Helsinki demuestra que los cachorros de chihuahua presentan desde su nacimiento un cráneo más corto, ancho y alto, además de una mayor presencia de fontanelas, unas aberturas entre los huesos del cráneo que podrían estar relacionadas con determinadas alteraciones neurológicas.

Los perros de raza chihuahua presentan diferencias en la estructura de su cráneo desde el momento de su nacimiento. Así lo revela un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Helsinki, en Finlandia, que ha identificado una mayor presencia de fontanelas craneales en estos animales en comparación con cachorros de otras razas que no presentan braquicefalia.

La investigación, publicada este 20 de octubre en la revista científica Frontiers in Veterinary Science, analizó un total de 50 cachorros recién nacidos, de los cuales 24 eran chihuahuas y 26 pertenecían a razas no braquicéfalas, como el labrador retriever, el pastor alemán o el collie. El objetivo era determinar si las particularidades craneales observadas habitualmente en los chihuahuas adultos ya estaban presentes durante sus primeros días de vida.

Los resultados mostraron que los chihuahuas nacen con un cráneo proporcionalmente más corto, ancho y alto que el de otros perros. Esta característica, conocida como braquicefalia, está relacionada con determinadas alteraciones anatómicas que pueden influir en el desarrollo del sistema nervioso.

Una de las principales diferencias detectadas fue la presencia de fontanelas, unas zonas del cráneo en las que los huesos todavía no se han unido completamente. Estas estructuras, que también aparecen en los bebés humanos, permiten que el cráneo se adapte al crecimiento del cerebro durante las primeras etapas de la vida.

En el análisis específico de las fontanelas, los investigadores comprobaron que los 19 chihuahuas evaluados presentaban al menos una abertura craneal, frente a solo seis de los 21 cachorros de otras razas. Además, la fontanela situada en la parte superior del cráneo, conocida como fontanela bregmática o molera, era proporcionalmente más ancha en los chihuahuas.

Algunas alteraciones craneales podrían desarrollarse después del nacimiento

Uno de los hallazgos más relevantes del estudio está relacionado con el momento en el que aparecen determinadas aberturas en los huesos del cráneo.

Investigaciones anteriores habían demostrado que los chihuahuas adultos presentan con frecuencia fontanelas persistentes en diferentes regiones craneales. Sin embargo, en los cachorros recién nacidos analizados, estas aberturas adicionales fueron muy poco habituales.

De hecho, solamente uno de los chihuahuas estudiados presentaba tres fontanelas, mientras que el resto de los animales con estas estructuras tenía únicamente la situada en la región superior del cráneo.

Esta diferencia entre cachorros y adultos plantea la posibilidad de que algunas de las alteraciones óseas observadas en los chihuahuas se desarrollen durante el crecimiento, en lugar de estar presentes desde el nacimiento.

Los investigadores apuntan a que los procesos de remodelación y reabsorción ósea podrían intervenir en su aparición. No obstante, advierten de que esta hipótesis todavía debe confirmarse mediante estudios que permitan seguir la evolución craneal de los animales a diferentes edades.

La forma del cráneo podría influir en el desarrollo de las fontanelas

El trabajo también encontró una relación entre la forma del cráneo y el tamaño de las fontanelas. Los cachorros con una estructura craneal proporcionalmente más corta y alta presentaban aberturas superiores de mayor anchura.

Según los investigadores, esta asociación sugiere que las características anatómicas propias de la braquicefalia podrían influir en la formación de los huesos craneales incluso antes del nacimiento.

En los chihuahuas adultos, la persistencia de fontanelas se ha relacionado en investigaciones anteriores con alteraciones como la siringomielia, la dilatación de los ventrículos cerebrales y determinadas anomalías de la unión entre el cráneo y la columna vertebral.

Sin embargo, el nuevo estudio no demuestra que las fontanelas observadas en los recién nacidos provoquen estas enfermedades, sino que aporta información sobre cómo se desarrolla la estructura craneal de esta raza.

Para realizar la investigación, los científicos utilizaron técnicas de tomografía computarizada, microtomografía y análisis histológicos que permitieron examinar con precisión los huesos y tejidos craneales de los animales.

Todos los cachorros incluidos habían fallecido durante el parto o en sus primeros seis días de vida por causas ajenas a la investigación. Ninguno fue sacrificado para participar en el estudio.

Los autores reconocen que el tamaño reducido de la muestra y las diferencias entre las razas utilizadas como grupo de comparación limitan la generalización de los resultados. Por ello, consideran necesario ampliar las investigaciones para comprender mejor cómo evoluciona el cráneo de los chihuahuas y qué relación pueden tener estas características anatómicas con su salud neurológica.

Fuente: Universidad de Helsinki. Estudio publicado en Frontiers in Veterinary Science (20 de octubre de 2026): Cranial fontanelles and the association of bregmatic fontanelle width with cranial morphology in newborn Chihuahua and non-brachycephalic puppies.