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El artículo "Serial Evaluation of Pectinate Ligament Morphology Is Not Useful in Predicting the Onset of Intraocular Pressure Elevation in Dogs With Primary Angle Closure Glaucoma", publicado en la revista Veterinary Ophthalmology, destaca que la evaluación gonioscópica seriada del ligamento pectinado no detecta cambios en su morfología. Esto hace que su utilidad sea reducida para ...
El artículo "Serial Evaluation of Pectinate Ligament Morphology Is Not Useful in Predicting the Onset of Intraocular Pressure Elevation in Dogs With Primary Angle Closure Glaucoma", publicado en la revista Veterinary Ophthalmology, destaca que la evaluación gonioscópica seriada del ligamento pectinado no detecta cambios en su morfología. Esto hace que su utilidad sea reducida para la predicción de eventos de glaucoma en perros que ya han sufrido episodios de presión intraocular elevada por cierre del ángulo iridocornial en el otro ojo.
El glaucoma primario es una enfermedad dolorosa que causa ceguera y afecta al 1% de los perros. La mayoría de los perros con glaucoma primario desarrollan glaucoma de ángulo cerrado. Este tipo de glaucoma se caracteriza por un aumento de la presión intraocular repentino e impredecible, que puede llegar a lesionar la retina de forma irreversible.
El glaucoma de ángulo cerrado se asocia con anomalías del ligamento pectinado, como el engrosamiento de las bases de los ligamentos (fibrae latae), una lámina de tejido que se extiende entre las bases de los ligamentos pectinados (lamina) y una lámina de tejido que ocupa todo el ángulo iridocorneal (oclusión).
Las anomalías del ligamento pectinado se relacionan con la edad y una mayor probabilidad de sufrir glaucoma. Por ello, el objetivo de este estudio es evaluar la utilidad de la evaluación temporal de la morfología del ligamento pectinado en la predicción de episodios de aumento de la presión intraocular en perros predispuestos a padecer glaucoma.
Dos métodos
Los investigadores evaluaron el ligamento pectinado mediante dos métodos: el sistema ZibWest y mediante la evaluación de imágenes por expertos. El sistema ZibWest es una puntuación que tiene en cuenta la proporción de apertura del ángulo iridocorneal y lo pondera por la morfología del ligamento, asignando un peso de 1 a la porción normal, 0,75 a la fibrae latae (engrosamiento de las bases), 0,5 a la lamina (lámina continua que abarca más de 5 ligamentos, pero menos del 50% de su altura) y 0,25 a la oclusión (lámina sólida mayor al 50% de la altura).
"No hemos detectado progresión de anomalías en el ligamento pectinado de perros predispuestos a glaucoma ni de perros normales", comentan los autores."Ninguno de los dos métodos fue capaz de detectar progresión de cambios en la morfología del ligamento pectinado".
El sistema ZibWest es el más riguroso para evaluar la morfología de este ligamento, pero tiene grandes inconvenientes al realizar evaluaciones repetidas en el tiempo. Esto se debe a que presenta cuatro categorías cerradas (normal, fibrae latae, lamina y oclusión), que no reflejan cambios en la puntuación ante pequeñas evoluciones. "Por ejemplo, incluso una progresión dramática de una lámina de tejido displásico que pasa de cubrir el 51% de la abertura del ángulo iridocorneal al 100% de la misma, caería dentro de la misma categoría (oclusión) y daría lugar a la misma puntuación", comentan los científicos.
Paralelamente, veterinarios especializados evaluaron imágenes tomadas en la misma localización ocular en varios tiempos distintos. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones, los especialistas no pudieron detectar diferencias entre ninguna de las imágenes, sin poder concluir cuál de ellas se correspondía a la primera visita y cuál a la última.
En conclusión, los investigadores señalan que la evaluación seriada del ligamento pectinado mediante gonioscopia no es capaz de detectar cambios en la morfología de dicho ligamento. Por ello, su utilización no es eficaz para predecir la aparición de glaucoma de ángulo cerrado en perros que ya han sufrido glaucoma primario en su otro ojo.