Los elefantes africanos utilizan más de 40 gestos diferentes para comunicarse de forma intencionada

Un estudio revela que los elefantes africanos utilizan gestos intencionados y flexibles para comunicarse durante situaciones de competencia entre individuos.

Estado: Esperando

08/10/2026

Los elefantes africanos de sabana utilizan una amplia variedad de gestos cuando compiten con otros individuos de su especie, según una investigación realizada por un equipo internacional de científicos de la Universidad de Portsmouth, la Universidad de Viena y la Universidad de St Andrews.El estudio, publicado en la revista científica ...

Los elefantes africanos de sabana utilizan una amplia variedad de gestos cuando compiten con otros individuos de su especie, según una investigación realizada por un equipo internacional de científicos de la Universidad de Portsmouth, la Universidad de Viena y la Universidad de St Andrews.

El estudio, publicado en la revista científica Animal Cognition, constituye la primera investigación sistemática sobre la comunicación gestual intencionada en elefantes africanos de sabana en libertad. Los investigadores observaron a estos animales en situaciones de competencia en los parques nacionales de Addo Elephant y Marakele, en Sudáfrica. Durante más de 90 horas de observación, registraron alrededor de 840 gestos individuales.

Los resultados revelaron que los elefantes utilizan los gestos de manera intencionada, dirigiéndolos a otros individuos para alcanzar objetivos concretos. Antes y durante la comunicación, comprobaban visualmente si el destinatario les estaba prestando atención, adaptaban el tipo de gesto en función de si este podía verlos, esperaban una respuesta y, cuando no obtenían la reacción deseada, recurrían a nuevos gestos para insistir en su mensaje.

La doctora Lucy Bates, de la Universidad de Portsmouth y coautora del estudio, explicó que identificar y comprender este tipo de comunicación requiere un trabajo minucioso.

«Seguir y comprender esta comunicación no es sencillo; exige un trabajo muy meticuloso. Por eso, haber identificado tantos tipos diferentes de gestos que sirven para transmitir mensajes claros como "apártate" o "deja de hacer lo que estás haciendo" resulta realmente emocionante», señaló.

Bates añadió: «Los seres humanos utilizamos gestos constantemente para transmitir lo que queremos decir a las personas con las que hablamos. Saber que los elefantes también emplean estas señales para comunicarse entre sí sugiere que la comunicación gestual podría ser una característica de los animales muy inteligentes que mantienen relaciones sociales complejas».

Vesta Eleuteri, investigadora de la Universidad de Viena y autora principal del estudio, destacó que los gestos de los elefantes son especialmente llamativos para quienes observan su comportamiento en libertad.

«Si pasas tiempo observando elefantes salvajes, es imposible no fijarse en sus gestos tan evidentes. Pueden sacudir la trompa o desplegar ampliamente las orejas, y resulta intuitivo comprender que están intentando transmitir un mensaje contundente. Sin embargo, hasta ahora no sabíamos si los elefantes salvajes utilizaban estos gestos para comunicarse de manera intencionada», explicó.

La investigadora señaló que el estudio demuestra por primera vez que, en situaciones de competencia, los elefantes salvajes utilizan intencionadamente más de 40 tipos diferentes de gestos, compuestos por 32 acciones gestuales, para alcanzar dos objetivos principales: pedir a otros individuos que se aparten o que dejen de hacer lo que están haciendo.

De los 33 tipos de gestos registrados en interacciones comunicativas satisfactorias, 21, es decir, el 64 %, se utilizaron para transmitir ambos mensajes. Este hallazgo sugiere que los elefantes no emplean necesariamente cada gesto con una única finalidad, sino que son capaces de comunicarse de manera flexible según la situación.

Eleuteri destacó la relevancia de estos resultados desde una perspectiva evolutiva.

«Hasta ahora, repertorios gestuales tan amplios y flexibles solo se habían documentado en grandes simios y algunos otros primates. Encontrar algo similar en los elefantes resulta especialmente interesante porque están evolutivamente muy alejados de los primates. Esto sugiere que la comunicación gestual sofisticada podría haber evolucionado de manera convergente en especies que comparten una inteligencia avanzada y una vida social compleja», afirmó.

El estudio también comparó los gestos utilizados por dos poblaciones de elefantes sudafricanos con los datos recopilados en ElephantVoices, una base de datos elaborada a partir de observaciones de poblaciones de Kenia y Mozambique.

Según explicó Eleuteri, «las poblaciones compartían los mismos tipos de gestos, lo que sugiere que los elefantes podrían disponer de un vocabulario gestual común entre distintas poblaciones».

Los investigadores consideran que estos hallazgos establecen una base importante para comprender la comunicación gestual intencionada de los elefantes salvajes y ponen de manifiesto la necesidad de seguir estudiando cómo utilizan estas señales en otros contextos.

La profesora Angela Stoeger, de la Universidad de Viena, autora sénior del estudio y especialista principalmente en la comunicación vocal de los elefantes, subrayó la importancia de analizar conjuntamente las distintas formas de comunicación de estos animales.

«Estos hallazgos ponen de relieve por qué es fundamental estudiar múltiples modalidades de comunicación. En el futuro, analizar cómo interactúan las señales acústicas, visuales, táctiles y sísmicas, junto con el contexto en el que se producen, permitirá finalmente descifrar sus mensajes», explicó.

Comprender sus gestos también puede contribuir a su conservación

Los elefantes se enfrentan a numerosos desafíos para su conservación, entre ellos la pérdida de hábitat, que incrementa los conflictos con las poblaciones humanas. En este contexto, los resultados del estudio también podrían tener importantes implicaciones para mejorar la convivencia entre ambas especies.

La doctora Bates concluyó: «Este trabajo es importante porque los seres humanos y los elefantes entran cada vez más en contacto a medida que las poblaciones humanas se expanden en los países donde habitan estos animales. Comprender cómo se comunican los elefantes cuando se sienten amenazados podría ayudarnos a interpretar mejor sus intenciones o reconocer cuándo no quieren que estemos cerca, dándonos la oportunidad de alejarnos antes de que las interacciones se vuelvan peligrosas».