La RSCE pide normas más claras para viajar con perros en el transporte público

La RSCE reclama criterios más claros y homogéneos para facilitar los desplazamientos con perros en los diferentes medios de transporte público.

Estado: Esperando

17/09/2026

La Real Sociedad Canina de España (RSCE) plantea, con motivo de la Semana Europea de la Movilidad, que las administraciones y operadores avancen hacia normas más claras, homogéneas y previsibles para viajar con perros en el transporte público y reduzcan las diferencias que existen actualmente entre ciudades y medios de ...

La Real Sociedad Canina de España (RSCE) plantea, con motivo de la Semana Europea de la Movilidad, que las administraciones y operadores avancen hacia normas más claras, homogéneas y previsibles para viajar con perros en el transporte público y reduzcan las diferencias que existen actualmente entre ciudades y medios de transporte.

En España viven 7,5 millones de perros, según datos del Ministerio de Derechos Sociales, por lo que la organización considera que avanzar hacia una movilidad más accesible pasa también por facilitar el uso del transporte colectivo a las personas que conviven con ellos.

La RSCE no plantea que todos los medios de transporte o todas las ciudades tengan que aplicar exactamente las mismas condiciones. Las características de cada servicio pueden justificar determinadas exigencias de seguridad, higiene u ocupación, pero ve necesario establecer unas condiciones de acceso suficientemente claras en el uso de transportín, correa y bozal, los posibles límites de peso y las restricciones horarias.

Actualmente, estas condiciones varían considerablemente según la ciudad, el operador y el medio de transporte. Por ejemplo, mientras los metros de Madrid y Barcelona permiten perros de cualquier tamaño bajo determinadas condiciones, sus autobuses urbanos son más restrictivos. En Valencia y Málaga existen límites de peso para los perros que acceden a los autobuses en transportín, frente a sistemas ferroviarios y tranvías con condiciones menos restrictivas.

El contraste resulta especialmente evidente en Zaragoza, donde el autobús urbano limita el acceso a perros de hasta 10 kilos en transportín, mientras que el tranvía permite también perros de mayor tamaño con bozal y correa.

En los servicios ferroviarios de media y larga distancia, Renfe permite además que, en determinados trayectos, los perros de hasta 40 kilos puedan viajar sin transportín junto a sus responsables en servicios operados por AVE, Avlo, Alvia, Intercity, Euromed y Avant.

Londres, un ejemplo de integración 

Aunque no existe un modelo único en Europa, Londres ofrece un ejemplo de integración de los perros en el transporte público mediante criterios sencillos y comunes. La red de Transport for London permite viajar con ellos gratuitamente en Metro, autobuses, tranvías y servicios ferroviarios, siempre bajo el control de sus responsables y sujetos con correa. Las limitaciones se concentran fundamentalmente en cuestiones de seguridad, como no ocupar los asientos o evitar el uso de escaleras mecánicas cuando pueda entrañar riesgo.

Según José Miguel Doval, presidente de la Real Sociedad Canina de España, "este tipo de experiencias demuestra que viajar con un perro no debería convertirse en una gymkhana de normas distintas según la ciudad o el medio de transporte. Con criterios más coherentes y fáciles de entender, el transporte público puede ser una opción mucho más sencilla y una alternativa al vehículo privado para miles de familias".