Estado: Esperando
El diagnóstico por imagen es una de las piedras angulares de la medicina veterinaria actual y actúa como un punto de conexión entre prácticamente todas sus especialidades, tanto en pequeños centros veterinarios como en grandes hospitales.La información objetiva que proporciona se ha convertido en una pieza fundamental para el diagnóstico, el seguimiento y ...
El diagnóstico por imagen es una de las piedras angulares de la medicina veterinaria actual y actúa como un punto de conexión entre prácticamente todas sus especialidades, tanto en pequeños centros veterinarios como en grandes hospitales.
La información objetiva que proporciona se ha convertido en una pieza fundamental para el diagnóstico, el seguimiento y la planificación terapéutica de numerosas enfermedades. Así lo ve Josep María Castelar, director de Diagnovet, sobre la especialización. Para el experto, "no debe entenderse como una disciplina aislada ni como un sustituto del criterio clínico, sino como una herramienta que se integra con la anamnesis, la exploración física, las pruebas laboratoriales y el resto de los hallazgos del paciente".
"Además de permitirnos detectar lesiones, las técnicas de imagen nos ayudan a determinar su localización, extensión y repercusión funcional, así como a seleccionar las pruebas complementarias o los procedimientos terapéuticos más adecuados", asegura.
Grandes avances en diagnóstico por imagen y ecografía veterinaria Durante muchos años, el veterinario dispuso de un número limitado de herramientas de diagnóstico por imagen, basadas principalmente en la radiología analógica. El experto especifica que la utilización de películas radiográficas, con una menor capacidad de procesado, contraste y detalle que los sistemas actuales, dificultaba en algunos casos la obtención de toda la información necesaria para alcanzar un diagnóstico preciso. "En las últimas dos décadas, el diagnóstico por imagen veterinario ha experimentado una evolución extraordinaria gracias a la innovación tecnológica. Los avances han sido especialmente relevantes en la ecografía, la tomografía computarizada y la resonancia magnética", explica.
A principios de la década de 2000, eran relativamente pocos los pacientes que se sometían a una tomografía computarizada o a una resonancia magnética. "Actualmente, estas técnicas están mucho más extendidas y resultan imprescindibles para el diagnóstico y la planificación terapéutica de numerosas patologías que, de otra manera, serían difíciles de identificar o caracterizar correctamente", según Castelar.
En el campo de la ecografía, la evolución también ha sido muy importante. Para el director de Diagnovet, los equipos actuales ofrecen una calidad de imagen muy superior, que es fundamental para aumentar la capacidad diagnóstica. "Además, disponemos de sondas que permiten estudiar tanto estructuras profundas como tejidos muy superficiales con un nivel de resolución que hace unos años era difícilmente imaginable", puntualiza.
A esta mejora se han añadido nuevas herramientas, como las técnicas Doppler capaces de detectar flujos sanguíneos de muy baja velocidad, los sistemas avanzados de valoración de la vascularización o la elastografía, que permite estimar la rigidez y elasticidad de determinados tejidos. Todo ello ha ampliado considerablemente las aplicaciones clínicas de la ecografía.
"La evolución tecnológica de los equipos ha ido acompañada de una mayor formación y especialización de los profesionales. Esto ha permitido alcanzar un nivel de precisión y profundidad diagnóstica que tiene poco que ver con el tipo de exploraciones que se realizaban hace apenas unos años", expone.
Una disciplina clave en medicina veterinaria
El diagnóstico por imagen seguirá siendo una disciplina esencial en medicina veterinaria, del mismo modo que lo es en medicina humana, por la cantidad y calidad de información que aporta durante todo el proceso clínico, según el experto.
"Probablemente veremos equipos con una resolución aún mayor, nuevas aplicaciones funcionales y cuantitativas, y una integración creciente de las diferentes modalidades de imagen. También continuará desarrollándose la ecografía intervencionista, que permite utilizar la imagen no solo para diagnosticar, sino también para guiar procedimientos como punciones, biopsias, drenajes o determinados tratamientos mínimamente invasivos", destaca el experto.
Otro elemento relevante que comenta será la incorporación progresiva de la inteligencia artificial (IA). De hecho, ya empieza a estar presente en el procesamiento de las imágenes, la automatización de mediciones, la detección de patrones y el apoyo a la interpretación diagnóstica.
"La IA no debería contemplarse como un sustituto del especialista, sino como una herramienta complementaria que puede ayudar a mejorar la precisión, la reproducibilidad y la eficiencia del trabajo. El reto será aprender a integrarla de una forma crítica y responsable, manteniendo siempre el criterio clínico y la supervisión del profesional", sostiene.
En definitiva, el futuro de la especialidad estará marcado tanto por la evolución tecnológica como por la capacidad de los veterinarios para formarse, adaptarse y utilizar estas herramientas en beneficio del paciente.
Diagnovet es el servicio profesional de ecografía veterinaria que desarrolla Castelar personalmente desde hace años, centrado en ofrecer estudios especializados y orientados a resolver las dudas clínicas de cada paciente. Su principal elemento diferencial es el concepto de ecografía clínica: una forma de trabajar en la que la imagen no se interpreta de manera aislada, sino dentro del conjunto del caso.
Además de la ecografía abdominal, Diagnovet amplía su aplicación a otras regiones, como el cuello, el tórax, la pared corporal, los tejidos superficiales y el aparato locomotor. Dentro de este enfoque, la ecografía musculoesquelética constituye una de las áreas en las que ha centrado especialmente su formación y experiencia, junto con la aplicación de los estudios Doppler. "El objetivo es aportar al veterinario remitente una valoración especializada, práctica y útil para orientar el diagnóstico, el seguimiento y la toma de decisiones", remarca su director.
En Diagnovet, Castelar aplica la ecografía de forma integrada con la información clínica disponible. Los hallazgos se valoran junto con la anamnesis, la exploración física, las alteraciones analíticas y la evolución del paciente, con el fin de determinar su relevancia real dentro de cada caso. "Este enfoque permite plantear diagnósticos diferenciales más razonados y orientar los siguientes pasos diagnósticos o terapéuticos", matiza.
También utiliza el Doppler cuando puede aportar información relevante. "Permite estudiar la presencia, la dirección y la velocidad del flujo sanguíneo, así como la vascularización de los órganos y de las lesiones. Resulta especialmente útil en alteraciones vasculares, enfermedades hepáticas y renales, masas, procesos inflamatorios, trombosis y determinadas patologías musculoesqueléticas", comenta.
La ecografía musculoesquelética ocupa un lugar especialmente relevante dentro de su actividad profesional. De esta forma, "permite valorar con gran detalle músculos, tendones, ligamentos, entesis, articulaciones accesibles y nervios periféricos. Además, su carácter dinámico permite explorar las estructuras en tiempo real y durante el movimiento, una característica especialmente útil en el estudio de determinadas lesiones del aparato locomotor".
Puedes leer el artículo completo en el PDF adjunto.