
Estado: Esperando
Leyre Ayesa Sagüés asumió el cargo de presidenta del Colegio Oficial de Veterinarios de Navarra (COVETNA) en septiembre de 2024. Un comienzo que, según cuenta, fue "algo particular". "Nuestro anterior presidente, Ángel Garde, concluía su mandato tras 22 años de trayectoria al alcanzar su jubilación. A pesar de que yo llevaba cuatro años ...
Leyre Ayesa Sagüés asumió el cargo de presidenta del Colegio Oficial de Veterinarios de Navarra (COVETNA) en septiembre de 2024. Un comienzo que, según cuenta, fue "algo particular". "Nuestro anterior presidente, Ángel Garde, concluía su mandato tras 22 años de trayectoria al alcanzar su jubilación. A pesar de que yo llevaba cuatro años formando parte de la Junta como vocal, desconocía algunos aspectos sobre el funcionamiento del colegio, así como de las tareas que debía desempeñar", explica.
A todo esto, se le añadía el convulso escenario nacional en el que se encontraban los veterinarios con toda la problemática del Real Decreto 666/2023. "En aquellos momentos, centré todos mis esfuerzos en este tema y el resto de objetivos quedaron relegados a un segundo plano", admite.
Dos años después, la presidenta del COVETNA se sincera en que ha debido aprender "a marchas forzadas" y siendo consciente de que "el trabajo que se desempeña en la sede de un colegio es arduo, y en ocasiones algo desagradecido". Bajo su experiencia, "resulta complicado representar a todos los colegiados, pues dentro de sus ámbitos los requerimientos son muy diversos". "Esto conlleva adaptarse a las circunstancias y trabajar en las cuestiones que vayan surgiendo, priorizando siempre los intereses comunes", termina por reflexionar.
El mandato de la Junta actual concluye el próximo mes de septiembre, aunque Ayesa Sagüés espera poder continuar desempeñando su labor. "Tengo el mismo entusiasmo que al comienzo y hay todavía muchos aspectos en los que debemos trabajar", asegura. En esa hoja de ruta que se plantea para los años venideros en caso de seguir al frente del COVETNA, "defender los derechos de los colegiados siempre será, por supuesto, mi principal objetivo, así como acercar la figura de nuestra sede a todos los colegiados", manifiesta. También quisiera mejorar la presencia digital y el papel de los veterinarios como interlocutores de referencia. Además de "invertir recursos en proteger la salud mental de nuestros profesionales y continuar ofreciendo formación de calidad".
La compleja realidad de la veterinaria española
La máxima representante de los veterinarios navarros analiza el escenario actual de la profesión en la región, si bien a su juicio, "no creo que en Navarra haya diferencias relevantes con respecto a otras comunidades autónomas". Cree que, en general, "vivimos una realidad compleja". "La veterinaria es una de las titulaciones superiores más maltratadas", señala en primer lugar. "El salario percibido está muy por debajo del estándar medio español, la promoción laboral se dificulta a pesar de adquirir nuevas competencias y la conciliación familiar es, muchas veces, complicada", puntualiza. Sin embargo, añade, "desempeñamos un papel crucial en defensa de la salud tanto en la actividad pública como privada. Somos científicos, investigadores, empresarios y docentes; profesionales muy capacitados y formados que ejercen su labor con rigor científico y técnico".
Desde su visión de veterinaria clínica de pequeños animales, esta área de la profesión ha cambiado sustancialmente en los últimos años. Empezando por el hecho de que "el número de mascotas en los hogares ha crecido exponencialmente y, en la mayoría de ellos, son considerados un miembro más de la familia". En este sentido, "los tutores están más implicados, informados y sensibilizados con el bienestar animal. Esto exige una mayor excelencia de nuestros profesionales en lo que a conocimientos y medios disponibles respecta", apunta. Al mismo tiempo, destaca que "la especialización juega, hoy en día, un papel esencial, pues nos enfrentamos a retos que requieren de grandes capacitaciones".
En relación a los desafíos que menciona la presidenta del COVETNA, hay estudios recientes que indican que los veterinarios de España siguen siendo los que más estrés sufren y ya más del 40 % de las clínicas se enfrenta a falta de personal. Los profesionales que ejercen en la Comunidad Foral no viven ajenos a estos problemas. Tal y como sostiene Ayesa Sagüés, "estamos sometidos a mucha presión". "El nivel de autoexigencia en aras de alcanzar la excelencia es alto; la Administración nos sobrecarga con infinidad de trámites burocráticos; el reconocimiento institucional y social es escaso, pero la responsabilidad que asumimos, por contrapartida, es enorme; perdemos la motivación y el interés y sufrimos, en el peor de los casos, un gran agotamiento emocional", denuncia.
La fuga de talentos, una amenaza real
Además, "a pesar de que España es el país con más plazas universitarias de toda la Unión Europea, la fuga de talentos representa para la profesión una amenaza real. El sector de la clínica de pequeños animales resulta, por ende, un escenario poco o nada atractivo para ejercer la profesión", prosigue la profesional. Y tampoco lo es el rural, afirma, "pues faltan ayudas e incentivos para fijar la población y con ello, a los veterinarios de explotación".
Así las cosas, la presidenta del COVETNA resume los retos más urgentes por los que pasa la profesión, tanto a nivel español como navarro en "acceder a las especialidades del Sistema Nacional de Salud; conseguir una regulación normativa justa del medicamento veterinario; sensibilizar sobre la precariedad laboral; incrementar la presencia de los profesionales veterinarios en el ámbito de la salud pública, el entorno rural, la docencia, la investigación y la conservación de la fauna y del medioambiente; y vincularnos y reforzar la colaboración con otros sectores sanitarios en el marco de una sola salud".
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