La analgesia epidural reduce el dolor neuropático refractario a la medicación oral en perros y gatos

Los pacientes con dolor de origen neuropático pueden volverse resistentes a la medicación oral. En estos casos, según un estudio reciente, la analgesia epidural basada en glucocorticoides y anestésicos locales ayuda a reducir este tipo de dolor durante semanas y, en algunos casos, un par de meses.

Estado: Esperando

09/09/2026

El artículo "Epidural analgesia reduces or eliminates neuropathic pain refractory to oral medications in dogs and cats for weeks to months", publicado en la revista American Veterinary Medical Association, sugiere que la administración por vía epidural de ciertos fármacos (principalmente, glucocorticoides y anestésicos locales) reduce o elimina por completo el dolor neuropático en pacientes en los ...

El artículo "Epidural analgesia reduces or eliminates neuropathic pain refractory to oral medications in dogs and cats for weeks to months", publicado en la revista American Veterinary Medical Association, sugiere que la administración por vía epidural de ciertos fármacos (principalmente, glucocorticoides y anestésicos locales) reduce o elimina por completo el dolor neuropático en pacientes en los que la terapia oral ya no es eficaz. No obstante, la eficacia de la analgesia epidural es variable, con una duración de entre dos semanas y hasta dos meses.

El dolor neuropático se define como aquel causado por una lesión del sistema nervioso somatosensorial. Los signos clínicos más comunes en los animales afectados son: paroxismos espontáneos de vocalización o ansiedad; comportamientos repetitivos dirigidos al cuerpo, como lamer, perseguir o mirar la región afectada; rascado fantasma; automutilación; y alodinia, entre otros.

El tratamiento del dolor neuropático suele realizarse por vía oral. Sin embargo, la resistencia al tratamiento es común. La inyección epidural es una práctica veterinaria muy común para asegurar la analgesia perioperatorio. No obstante, su utilización para el tratamiento del dolor a largo plazo apenas ha sido estudiada.

Por tanto, el objetivo de este estudio es evaluar los fármacos empleados y la eficacia de la analgesia epidural empleada en una serie de casos felinos y caninos con signos de dolor neuropático en las extremidades posteriores, la cola o a nivel lumbosacro.

Los hallazgos del estudio muestran que los fármacos más empleados en la analgesia epidural de los pacientes fueron anestésicos locales (bupivacaína o ropivacaína) y corticoesteroides (triamcinolone). Otros compuestos empleados fueron opioides (morfina o buprenorfina), dexmedetomidina y ketamina.

Opción eficaz

Al aplicar este tipo de analgesia, la reducción o eliminación del dolor es prolongada, con una duración variable entre dos semanas, hasta poder alcanzar los dos meses. Los autores sugieren que esta larga duración puede ser debida al triamcinolone. Por el contrario, los opioides ofrecen una analgesia de corta duración, siendo recomendable su utilización para aliviar el dolor inflamatorio agudo de tejidos traumatizados.

Asimismo, algunos pacientes recibieron una segunda inyección epidural. En la mayoría de los casos, la duración de la analgesia fue menor que en la primera inyección. Si bien, los autores no descartan que este efecto se deba al progreso de alguna enfermedad subyacente, como neoplasias, más que a una resistencia a los compuestos analgésicos.

Con los resultados obtenidos, los investigadores recomiendan administrar analgésicos locales y corticoesteroides por vía epidural. De esta manera, la rápida eficacia de los anestésicos locales elimina el dolor de forma aguda y da tiempo a que los glucocorticoides comiencen a hacer efecto. Aunque los corticoesteroides también se pueden administrar por vía oral, su eficacia es menor en este tipo de pacientes. Así, la mayoría de ellos ya recibían este tipo de fármacos en su terapia oral, fracasando en eliminar el dolor neuropático.

En conclusión, los investigadores señalan que la analgesia epidural es una opción eficaz en el tratamiento del dolor neuropático refractario al tratamiento oral. En especial, la combinación de corticoesteroides con anestésicos locales ayuda a eliminar el dolor a largo plazo, durando este efecto entre un par de semanas y hasta dos meses.