"La veterinaria del siglo XXI no es la misma que la de 1900, pero el espíritu de servicio sí lo es"

El Colegio Oficial de Veterinarios de Bizkaia ha celebrado recientemente su 125 aniversario. El que ha sido su presidente durante los tres últimos mandatos analiza los hitos conseguidos, el escenario de la veterinaria en la región y los retos del presente y futuro.

Estado: Esperando

08/09/2026

El Ilustre Colegio Oficial de Veterinarios de Bizkaia ha celebrado recientemente su 125 aniversario. El secreto de la longevidad "si es que hay alguno", reside en algo tan sencillo como mantenerse fiel al propósito fundacional. "Poner el conocimiento y la dedicación al servicio de la sociedad", afirma su presidente, Álvaro Mateos Amann. "Hace 125 años, un ...

El Ilustre Colegio Oficial de Veterinarios de Bizkaia ha celebrado recientemente su 125 aniversario. El secreto de la longevidad "si es que hay alguno", reside en algo tan sencillo como mantenerse fiel al propósito fundacional. "Poner el conocimiento y la dedicación al servicio de la sociedad", afirma su presidente, Álvaro Mateos Amann. "Hace 125 años, un grupo de veterinarios visionarios se organizó en Bizkaia con ese objetivo, y hoy, generación tras generación, ese compromiso sigue siendo nuestra brújula", reflexiona.

A su modo de ver, "una institución dura cuando tiene raíces en algo verdadero". En el caso del COVB, "la defensa de la salud animal, la salud pública y el bienestar de la ciudadanía". A eso añade la capacidad de adaptarse a los tiempos sin perder la esencia. "La veterinaria del siglo XXI no es la misma que la de 1900, pero el espíritu de servicio sí lo es", resume el presidente de la entidad.

Los últimos tres mandatos ha estado Mateos Amann al frente del colegio. En sus palabras, "han sido años intensos y, en muchos sentidos, transformadores". Asegura sentirse especialmente satisfecho de haber consolidado la formación continua como pilar estratégico del colegio, "con una oferta formativa amplia y accesible para todos los colegiados". También destaca entre los hitos conseguidos "el impulso dado a la visibilidad de la profesión ante las instituciones y la sociedad", así como "la defensa activa de nuestros derechos ante las administraciones, incluyendo la victoria judicial que obligó al Gobierno Vasco a incluir a los veterinarios en las Escalas Facultativa y Técnica de Medioambiente y Laboratorio". "Hemos trabajado para que el colegio sea una casa viva, útil y cercana para cada colegiado", añade.

Y, por supuesto, la celebración del 125 aniversario con el lema 125 años cuidando de Bizkaia, "que ha sido un motivo de orgullo y de reencuentro para toda la profesión".

One Health, nuevas tecnologías y otros retos del futuro

De cara al futuro, el presidente de la institución augura "retos apasionantes". El concepto One Health, la salud como una sola realidad que integra la salud humana, la animal y la del medioambiente, "es mucho más que una declaración de principios; es la hoja de ruta de nuestra profesión", subraya. Así, asegura que los colegios tienen un papel fundamental en la formación e información de los colegiados, "y en garantizar que la veterinaria siga estando a la altura de lo que la sociedad necesita". La incorporación de las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial son también retos que afrontan "con determinación". Y, sobre todo, "seguiremos trabajando en la búsqueda de la excelencia profesional, velando por el cumplimiento de los códigos deontológicos y por el reconocimiento justo de nuestra labor", adelanta.

En cuanto a la situación actual de la profesión veterinaria vasca, el experto la describe como "viva, comprometida y técnicamente muy preparada". "Ejercemos nuestra labor de forma a veces discreta, pero de manera decisiva en ámbitos que van desde la salud y el bienestar animal hasta la salud pública, pasando por la seguridad alimentaria, la formación, el medioambiente o la investigación", expone. De hecho, "lo que muchos ciudadanos quizá no saben es que el 75 % de las enfermedades emergentes tienen origen animal: la Covid-19, la gripe aviar, el hantavirus, etc. Las últimas grandes emergencias sanitarias nos recuerdan que sin veterinaria no hay salud pública", reafirma.

Esa conciencia está muy presente en la profesión, aunque lamenta que "aún no ha calado suficientemente en la sociedad ni en las administraciones". Por eso, como presidente de los veterinarios vizcaínos, "demandamos constantemente mayores inversiones en prevención e investigación; ese debería ser el objetivo de cualquier sociedad responsable".

Por otro lado, Mateos Amann manifiesta que los cambios experimentados en los últimos años han sido profundos. "El más visible es la transformación en la relación de la sociedad con los animales: la mascota ha pasado a ser un miembro más de la familia, y eso ha generado una demanda creciente de servicios veterinarios de alto nivel en las ciudades", explica.

Además, "se está produciendo una transferencia notable desde el ámbito rural (los animales de producción) hacia el urbano (los animales de compañía)", comenta. "Eso no significa que uno desplace al otro, sino que la profesión se diversifica y especializa", aclara el experto.

Reclamando más reconocimiento institucional de la profesión 

También han cambiado las exigencias formativas, la digitalización de las clínicas, la sensibilidad hacia el bienestar animal y las expectativas de los propietarios. En suma, "es una profesión en continua evolución". Asimismo, recuerda que la profesión está reclamando también el reconocimiento institucional de las especialidades veterinarias. "La incorporación de la Veterinaria de Salud Pública en el sistema nacional de salud debería ser ya una realidad", apostilla.

En este sentido, "la demanda formativa refleja precisamente esa evolución que comentaba". En específico, cuenta que "detectamos un crecimiento sostenido del interés en medicina interna y diagnóstico por imagen en pequeños animales, en oncología veterinaria y en especialidades como neurología o cardiología, ámbitos que hasta hace no mucho estaban reservados a centros de referencia". Asimismo, hay una demanda creciente en etología clínica y bienestar animal, "que está íntimamente ligada a los nuevos marcos legales". Y cada vez más, "nuestros colegiados nos piden formación sobre gestión clínica, liderazgo de equipos y, por supuesto, sobre el uso de herramientas digitales e inteligencia artificial aplicada a la práctica veterinaria". "Desde el colegio intentamos dar respuesta a todas esas necesidades", indica el presidente.

El Informe Sectorial 2025 de AMVAC destaca un crecimiento sostenido del sector de animales de compañía en España que, además, genera más de 44.000 empleos directos. "Bizkaia ofrece un entorno muy atractivo para ejercer la profesión", destaca Mateos Amann. "Tenemos una población con un alto nivel de compromiso hacia sus animales de compañía, una red de infraestructuras sanitarias de calidad y un tejido clínico que ha crecido notablemente en los últimos años", dice.

A su vez, el colegio trabaja para que ejercer en Euskadi suponga contar con apoyo institucional real: "formación accesible, asesoramiento jurídico y deontológico, y una comunidad profesional cohesionada". El dato de que crea más de 44.000 empleos directos en España "es una muestra del potencial del sector", y Bizkaia no es ajena a ese crecimiento. También presume de que "la calidad de vida que ofrece el País Vasco es, en sí misma, un factor de atracción de talento veterinario".

Sin embargo, hay estudios recientes que indican que los veterinarios de España siguen siendo los que más estrés sufren y ya más del 40 % de las clínicas se enfrenta a falta de personal. "Este es, sin duda, uno de los temas más serios y dolorosos que tenemos sobre la mesa. Seré directo: somos la profesión sanitaria con el mayor índice de suicidios. Los ratios de abandono de la profesión alcanzan el 25 % en los primeros cinco años de ejercicio. Las causas son estructurales: baja retribución, escaso reconocimiento social y un abandono sistemático por parte de muchas administraciones", desarrolla. Eso, por tanto, genera niveles de frustración enormes. Desde el colegio, "buscamos impulsar programas de apoyo psicológico, espacios de escucha y acompañamiento, y hemos puesto el tema en la agenda de forma abierta, porque visibilizarlo ya es parte de la solución". Pero considera que es labor de todos (colegios, administraciones, universidades y la sociedad) "poner los medios adecuados para revertir lo que es, sin exageración, un auténtico drama".

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