Las dietas terapéuticas renales desde fases tempranas reducen la mortalidad en gatos con enfermedad renal

La intervención dietética se realiza en la mayoría de los pacientes felinos con enfermedad renal crónica en estadios IRIS 3 y 4, pero pocas veces se emplea en las fases tempranas de la enfermedad. Un estudio reciente demuestra que su implementación en pacientes que todavía no presentan azotemia reduce la mortalidad y aumenta 5 meses la supervivencia.

Estado: Esperando

08/09/2026

El artículo "Use of a veterinary therapeutic renal diet in cats with early chronic kidney disease is associated with slower disease progression and improved survival", publicado en la revista Journal of the American Veterinary Medical Association, destaca que la administración de dietas terapéuticas renales en gatos en estadios 1 y 2 de enfermedad renal crónica ralentiza ...

El artículo "Use of a veterinary therapeutic renal diet in cats with early chronic kidney disease is associated with slower disease progression and improved survival", publicado en la revista Journal of the American Veterinary Medical Association, destaca que la administración de dietas terapéuticas renales en gatos en estadios 1 y 2 de enfermedad renal crónica ralentiza el progreso de la enfermedad. Esto también se traduce en un aumento de la supervivencia y una reducción en la mortalidad.

La enfermedad renal crónica (CKD, por sus siglas en inglés) es uno de los trastornos metabólicos más frecuentes en gatos, siendo una de las principales causas de muerte en pacientes mayores de 5 años. A pesar de su carácter degenerativo, un manejo multimodal, incluyendo tratamiento farmacológico, dieta y manejo, ayuda a mejorar la calidad de vida y la supervivencia de los pacientes.

Las guías IRIS recomiendan administrar dietas renales en gatos en estadios 3 y 4, lo que reduce los episodios urémicos y la concentración de fosfato sérico y el factor de crecimiento de fibroblastos 23 (FGF23, por sus siglas en inglés). Por el contrario, en fases tempranas de la enfermedad (estadios 1 y 2) solo se recomienda la administración de dietas bajas en fósforo cuando los pacientes presentan niveles elevados de FGF23.

Por ello, apenas existen datos sobre la eficacia de este tipo de dietas en fases tempranas de enfermedad renal crónica. Así, el objetivo de este estudio es evaluar el impacto de la administración de dietas terapéuticas renales en el progreso de la enfermedad y la supervivencia de gatos sin azotemia diagnosticados de CKD en estadios 1 y 2.

Ralentizan el progreso de la enfermedad

Los resultados de la investigación revelan que la administración de dietas renales reduce la progresión de la enfermedad en gatos en estadios 1 y 2. En relación con los gatos que mantuvieron una dieta normal, los pacientes que recibieron la dieta renal tienen entre un 41% y un 46% menos de probabilidades de progresar a estadios más avanzados de CKD.

Igualmente, el empleo de este tipo de dietas reduce en un 30% la mortalidad en un periodo de 3 años desde su inicio. A largo plazo, la mortalidad es semejante entre los pacientes que reciben dieta terapéutica y los que no. Sin embargo, aquellos que sí la reciben tienen una esperanza de vida 5 meses mayor.

Una de las preocupaciones que puede hacer que los veterinarios no prescriban este tipo de dietas en fases tempranas es el riesgo de hipercalcemia por las restricciones en fósforo. Sin embargo, la búsqueda de marcas con limitaciones moderadas de fósforo no parece elevar los niveles séricos de calcio y FGF23.

A su vez, debido al sabor de estas dietas, otra importante limitación es su aceptación por parte de los tutores o los propios animales. Los autores destacan que solo el 33% de los pacientes del estudio recibieron estrictamente la dieta terapéutica renal prescrita. No obstante, en un gran número de los casos, los tutores aportaban las dietas con alimentos caseros para incentivar su ingesta por parte de los gatos. Por ello, los veterinarios deben supervisar e insistir al tutor en respetar este tipo de dietas para que sean eficaces.

 

En conclusión, los investigadores señalan que la administración de dietas terapéuticas renales en gatos en fases tempranas de CKD ralentiza el progreso de la enfermedad y mejora la supervivencia