Tres de cada diez dueños no saben reconocer cuándo su gato se encuentra mal por sus maullidos

Sanicat alerta de la importancia de prevenir y detectar a tiempo los golpes de calor en gatos durante los episodios de altas temperaturas. Según el I Barómetro Felino de la compañía, tres de cada diez dueños españoles no saben reconocer cuándo su gato se encuentra mal a través de los maullidos, una dificultad que puede retrasar la identificación de síntomas y poner en riesgo la salud del animal

Estado: Esperando

02/09/2026

Aunque nos encontramos cerrando el verano, no cesan las altas temperaturas y las temidas olas de calor. Protegernos del mismo, se convierte en algo fundamental aunque, muchas veces nos olvidamos de que nuestras mascotas también sufren el mismo problema. El I Barómetro Felino de Sanicat, advierte que 3 de cada ...

Aunque nos encontramos cerrando el verano, no cesan las altas temperaturas y las temidas olas de calor. Protegernos del mismo, se convierte en algo fundamental aunque, muchas veces nos olvidamos de que nuestras mascotas también sufren el mismo problema.

El I Barómetro Felino de Sanicat, advierte que 3 de cada 10 dueños españoles no saben reconocer cuando su gato se encuentra mal a través de los maullidos, lo que puede agravar la detección temprana de golpes de calor, poniendo en riesgo la salud de los felinos.

Consciente de este hecho, Sanicat marca líder europea en arenas para gatos y bienestar felino, junto con Belén Montoya Jiménez, experta colaboradora de Sanicat, han querido profundizar en esta cuestión abordando cómo el calor representan un riesgo real para la salud de nuestros gatos y proporcionando información sobre cómo prevenir, detectar y tratar los golpes de calor en nuestras mascotas.

¿Qué son los golpes de calor y cómo evitarlos?

El golpe de calor es una condición potencialmente mortal y puede ocurrir cuando los gatos no pueden regular adecuadamente su temperatura corporal. Por encima de los 40ºC, es importante buscar soluciones para bajar la temperatura de los gatos. A partir de los 41ºC, la situación se vuelve más grave, por lo que normalmente se establece el límite en 40ºC.

Entre los signos más comunes de deshidratación en los gatos se encuentran la pérdida de elasticidad de la piel, las encías secas o pegajosas, los ojos hundidos o con sensación de sequedad, así como la falta de apetito o la disminución de la micción. De esta manera, reconocer estas señales te ayudará a identificar si tu gato está bien hidratado y si no es así, prevenir posibles problemas.

¿Cuál es la opinión de los expertos?

En los gatos, los golpes de calor son menos frecuentes que en los perros. Y es que, al vivir en interiores, o incluso si tienen la posibilidad de salir, los felinos pueden desplazarse libremente y regular correctamente su temperatura corporal, buscar zonas más frescas cuando lo necesitan, mantenerse hidratados y adaptar su actividad a las condiciones ambientales.

No obstante, hay situaciones en las que el golpe de calor en gatos puede producirse con más frecuencia, como puede ser en gatos bebés sin mamá en los que se intenta mantener el espacio mucho más cálido, pacientes enfermos o sedados que no pueden moverse, o en accidentes donde pueden quedarse encerrados sin opción a resguardarse del calor.

Algunos consejos

En este sentido, Belén Montoya Jiménez, experta colaboradora de Sanicat y divulgadora, trae una serie de consejos prácticos que pueden ayudar a los dueños de gatos españoles a mantenerlos seguros durante las épocas más calurosas del año:

  • Prevenir, mejor que curar: proporcionar a tu felino agua y áreas con sombra y frescas donde pueda descansar es fundamental para poder asegurar su bienestar. Si dejas solo a tu felino, es muy importante vigilar no dejarles encerrados en exteriores o habitaciones donde se concentre mucho el calor. Y, por supuesto, nunca se deben dejar solos dentro de un vehículo, aunque sea unos minutos.
  • Una detección temprana, una mano amiga: es fundamental prestar atención a los posibles signos de riesgo que tu gato pueda presentar. Algunos de estos síntomas son una respiración acelerada, salivación excesiva o un exceso de debilidad y letargo. Y se debe tener especial cuidado con los gatos más vulnerables, como los de edad avanzada, nariz chata, o con sobrepeso.
  • Estar preparados para actuar: ante la más mínima duda, debemos de recordar que se trata de una urgencia y es crucial actuar a tiempo. Por ello, si nuestro gato presenta alguno de los síntomas relacionados con un posible golpe de calor, lo primordial es intentar que su temperatura corporal baje de manera gradual mientras encontramos ayuda de un veterinario. ¿Y cómo podemos lograr esto sin ser ningún experto?
  • Primeramente, retirar al felino del calor y refrescarle gradualmente con agua fresca, evitando la hipotermia. Esto es algo de vital importancia mientras encontramos ayuda de un profesional veterinario.
  • Podemos humedecer gradualmente su pelaje con agua (no extremadamente fría) y colocarle cerca de ventiladores o en zonas con corriente de aire para ayudar a disipar el calor.
  • Nunca debemos cubrirlo completamente con toallas húmedas, ya que esto podría favorecer la retención de calor en su cuerpo.
  • Una vez hayamos aliviado a nuestro felino, es esencial llevarlo al veterinario de inmediato. Aunque haya mostrado signos de mejoría, debemos asegurarnos de que no haya daños internos.
  • Cuidado a la vuelta del veterinario: si tu gato ha sido sedado por cualquier motivo, es también esencial vigilarlo hasta que esté completamente despierto y evitar que pueda quedarse tumbado al sol, ya que puede no ser capaz de moverse y sufrir un golpe de calor por este motivo.

Ante esto, Belén Montoya insiste: "Siguiendo estos pasos, podremos disfrutar de forma segura y saludable junto a nuestros amigos felinos, ya que la prevención y la acción rápida son claves para evitar consecuencias graves. Para poder actuar a tiempo ante cualquier problema médico, es necesario que conozcamos los signos con los que nuestro gato nos avisa. No debemos olvidar que algunos gatos se comunican con nosotros mediante maullidos, que en ocasiones pueden ser indicativos de problemas de salud. Asimismo, llevar regularmente a nuestros gatos al veterinario puede marcar una gran diferencia en su salud, ya que muchas enfermedades felinas no presentan síntomas hasta que están muy avanzadas. Los chequeos médicos deben ser una prioridad en su cuidado, especialmente para animales geriátricos o con enfermedades crónicas."