Un estudio del RVC analiza cómo la crisis del coste de la vida afecta al cuidado de los perros

Un estudio del Royal Veterinary College, basado en 770 propietarios del Reino Unido que adquirieron cachorros durante la pandemia, analiza el impacto de la crisis del coste de la vida en los cuidados de los perros. Aunque la mayoría afirma no haber realizado cambios negativos, la investigación detecta recortes en adiestramiento, seguros, peluquería, apoyo conductual y atención veterinaria.

Estado: Esperando

01/09/2026

Un estudio del Royal Veterinary College (RVC), realizado entre propietarios de perros del Reino Unido que adquirieron cachorros en 2020, ha revelado cómo las presiones derivadas del aumento del coste de la vida han afectado a los hogares con mascotas. Más de un tercio de los propietarios (33,6 %) afirmó ...

Un estudio del Royal Veterinary College (RVC), realizado entre propietarios de perros del Reino Unido que adquirieron cachorros en 2020, ha revelado cómo las presiones derivadas del aumento del coste de la vida han afectado a los hogares con mascotas. Más de un tercio de los propietarios (33,6 %) afirmó que la crisis del coste de la vida había repercutido en el estilo de vida de su hogar, pero no en los cuidados de su perro, mientras que solo el 12,4 % señaló un efecto negativo en la forma de atender a su mascota.

Desde 2021, los hogares británicos han experimentado una reducción de su renta disponible, ya que los precios de los bienes y servicios esenciales han aumentado por encima de los salarios. Investigaciones anteriores realizadas por organizaciones dedicadas al bienestar animal ya habían alertado de que las dificultades económicas podían estar afectando a la capacidad de los propietarios para afrontar los gastos relacionados con sus perros. Sin embargo, hasta ahora existían pocos datos sobre cómo esta situación estaba repercutiendo en aspectos concretos de sus cuidados.

Por este motivo, el nuevo estudio del RVC analizó el gasto en catorce aspectos relacionados con el cuidado de los perros, entre ellos el adiestramiento, la alimentación, la peluquería, los seguros, la atención sanitaria preventiva, el apoyo conductual, la atención veterinaria y los servicios de cuidado diurno de pago. Los datos analizados abarcaron desde noviembre de 2022 hasta enero de 2024.

A pesar de que más de un tercio de los propietarios (33,6 %) reconoció un empeoramiento del gasto destinado al estilo de vida de su hogar, al menos el 80,2 % aseguró no haber realizado cambios en los cuidados de su perro como consecuencia de las presiones económicas.

Estos resultados sugieren que la mayoría de los propietarios están recortando gastos en su propio estilo de vida para proteger a sus mascotas del impacto de la crisis. No obstante, los investigadores advierten de que, si las dificultades económicas continúan, la salud y el bienestar de los perros podrían verse cada vez más comprometidos.

El 10,8 % de los encuestados preveía tener que realizar cambios potencialmente negativos en los cuidados de su perro durante los seis meses posteriores a la encuesta. Algunos de estos propietarios ya habían reducido gastos relacionados con servicios como el adiestramiento profesional, los seguros, la peluquería y la atención veterinaria.

Los resultados del RVC ponen de manifiesto la importancia de garantizar que los propietarios que atraviesan dificultades económicas puedan acceder a atención sanitaria preventiva y veterinaria, así como a servicios de adiestramiento y apoyo conductual, antes de que las limitaciones económicas deriven en problemas de bienestar animal más graves o duraderos.

Entre los resultados que muestran cómo las dificultades económicas derivadas de la crisis del coste de la vida están empezando a influir en las decisiones de los propietarios destacan:

  • El 21,2 % afirmó haber cancelado sesiones de adiestramiento previstas o ser menos propenso a solicitar asesoramiento profesional para educar a su perro.
  • El 16,6 % señaló haber reducido la cobertura de su seguro para mascotas, cambiado a una póliza con menor cobertura o con una franquicia más elevada, cancelado completamente el seguro o decidido no renovarlo.
  • El 15,7 % indicó ser ahora menos propenso a recurrir a servicios como paseadores de perros o guarderías caninas, o haber optado por alternativas de pago más económicas.
  • El 15,6 % de quienes anteriormente recurrían a servicios profesionales de peluquería canina afirmó utilizarlos con menor frecuencia debido al aumento del coste de la vida.
  • Entre los propietarios cuyos perros habían sufrido algún problema de salud durante los nueve meses anteriores, el 14,8 % reconoció haber realizado cambios potencialmente perjudiciales en la forma de buscar atención veterinaria. Entre ellos se encontraban dedicar más tiempo a buscar información en internet antes de consultar a un veterinario, recurrir a remedios caseros o cancelar o retrasar una visita prevista.
  • El 8,8 % señaló cambios potencialmente negativos a la hora de buscar ayuda para problemas de comportamiento, como retrasar o evitar la consulta profesional o recurrir previamente a otras fuentes de información.

Estos datos pueden ayudar a los profesionales veterinarios, las organizaciones de bienestar animal y los proveedores de servicios para mascotas a identificar aquellos ámbitos en los que los propietarios pueden necesitar un mayor apoyo. También pueden servir para orientar futuras iniciativas destinadas a facilitar que las familias continúen cubriendo las necesidades de sus perros durante periodos de dificultades económicas.

La doctora Rowena Packer, profesora titular de Comportamiento y Ciencia del Bienestar de Animales de Compañía del RVC y autora principal del estudio, explicó:

«En Reino Unido, los perros suelen considerarse miembros de la familia, y nuestros resultados sugieren que muchos propietarios están intentando protegerlos de las dificultades económicas que la crisis del coste de la vida está imponiendo a los hogares. Los propietarios tenían casi tres veces más probabilidades de afirmar que esta crisis había afectado a su propio estilo de vida que a los cuidados de su perro.

»Sin embargo, existe un límite a la capacidad de los propietarios para asumir personalmente el aumento de los costes, y hemos comprobado que las dificultades económicas están influyendo en las decisiones relacionadas con el cuidado de sus perros. Entre los cambios observados se encuentran la reducción de la cobertura de los seguros, el recorte del adiestramiento profesional y del asesoramiento conductual y una menor utilización de los servicios de peluquería. A largo plazo, estas decisiones podrían tener importantes consecuencias para la salud y el bienestar de los perros. Facilitar el acceso a servicios veterinarios esenciales, atención preventiva y apoyo conductual durante periodos de dificultades económicas podría contribuir a evitar problemas de bienestar mucho más graves».

Simona Zito, responsable de Subvenciones y Programas de Battersea, señaló:

«Battersea se enorgullece de haber financiado esta importante investigación a través de nuestra colaboración continuada con el RVC. Comprender las dificultades a las que se enfrentan los propietarios de mascotas nos ayuda a prestarles un mejor apoyo y a orientar nuestra forma de abordar el bienestar de los perros en momentos complicados.

»Esta investigación refuerza la importancia del acceso al asesoramiento, la atención preventiva y el apoyo conductual. Seguiremos estudiando cómo podemos contribuir, junto con el resto del sector, a que los propietarios puedan mantener a sus perros sanos y felices incluso cuando atraviesan dificultades económicas».

La investigación encuestó a 770 propietarios del Reino Unido que habían adquirido sus perros cuando eran cachorros durante la pandemia de COVID-19. En el momento del estudio, los animales tenían alrededor de tres años. El objetivo era analizar cómo la crisis del coste de la vida había afectado tanto a las finanzas de los hogares como a los cuidados proporcionados a los perros.

La encuesta se llevó a cabo entre 2022 y 2024, contó con financiación de Battersea Cats and Dogs Home y forma parte del programa de investigación Pandemic Puppies que desarrolla el Royal Veterinary College